MUCHAS MEDALLAS, PERO POCAS MARCAS

MUCHAS MEDALLAS, PERO POCAS MARCAS

El atletismo ha sido el deporte que más medallas le ha reportado a Colombia en las cinco primeras jornadas de los I Juegos del Océano Pacífico.

29 de junio 1995 , 12:00 a.m.

Sin embargo, los registros no han sido de lo mejor en las diferentes pruebas, excepción hecha del conseguido por Jacinto Navarrete en los 5.000 metros, de la nueva marca nacional en la posta de 4x100 y de los 2,29 metros en salto alto.

Nosotros estamos contentos porque una serie de valores se han fogueado a nivel internacional , dijo Darío Córdoba, directivo de la Federación Colombiana del deporte base.

Navarrete paró el cronómetro en 13m 49s 40c algo que no sucedía desde la época de Domingo Tibaduiza. La reflexión positiva de Córdoba queda enmarcada por el éxito del equipo de la posta, integrado por Luis Vega, John Mena, Wilson Cañizales y Wenceslao Ferrín, al registrar 39s 81c contra los 39s 87c que figuraba en la historia.

Pacífico-95 ha servido, igualmente, para demostrar que el atletismo nacional está viviendo un buen momento porque sus practicantes están conscientes de que solo el éxito frente a los poderosos los convertirá en verdaderos ídolos ante el público que los ha acompañado durante los tres días de competencias programadas en estas justas.

En tal sentido, Navarrete, díscolo, hasta hace poco por la situación vivida en el momento de viajar al exterior en compañía de su entrenador, es otro con los medios de comunicación y sonríe con frecuencia.

El pasado debe quedar ahí, justamente, en el pasado , recalca Navarrete. Decir que este tipo de victorias son producto del trabajo es caer en la repetición. Lo mejor es sonreír y pensar en el futuro, el cual le puede reportar muy buenos dividendos a uno .

Ese ambiente de amabilidad y cordura se vio reflejado al finalizar el equipo de la posta. Los cuatro atletas se abrazaron, caminaron y fueron a saludar al público en el momento que el mismo les gritaba Colombia, Colombia, Colombia .

Igual ha sucedido con cada uno de los medallistas en esta disciplina. Cada persona, en la gradería, ha vivido con emoción el braceo y la zancada de los competidores como si ellos quisieran estar ahí, en esa lucha contra los rivales y el cronómetro.

En este torneo, no se pueden hablar de grandes marcas. Faltaron verdaderas estrellas para conocer en qué nivel se encuentran los nuestros, quienes se dieron un banquete en las pruebas en las que tenían que competir.

De otra parte, se recordará lo que hizo en 100 y 200 metros planos el estadounidense Randall Evans al ganar el oro pero con una facilidad pasmosa.

Sin embargo, todos hablarán de la asistencia del público para ver las competencias, de la transmisión que hizo la radio colombiana de las pruebas, del trabajo callado pero eficiente de un nuevo directivo como Juan Luis Zapata, presidente de la Liga Vallecaucana de Atletismo, quien siempre estuvo presto a atender los requerimientos de los medios de comunicación y de los mismos atletas.

Randall Evans, el más rápido y el más simpático El estadounidense Randall Evans, ganador de las medallas de oro en 100 y 200 metros, se robó el corazón de los vallecaucanos.

Evans, después de imponerse, debido al clamor del público que se hizo presente, en la gradería de occidental del estadio Pascual Guerrero, devolvió ese afecto lanzándole, como hacen los toreros con la montera, las zapatillas, número 45, que utilizó en los I Juegos del Océano Pacífico.

Ese gesto del estadounidense, como en las plazas de toros, enloqueció a los cinco mil aficionados, quienes se pusieron de pie y aplaudieron al atleta como nunca había sucedido con un foráneo.

Agradezco a Cali por las atenciones , dijo Evans por intermedio del intérprete. Me he sentido como en mi casa y es una lástima no poderme quedar .

En el rostro de ébano de Evans, quien tiene pinta de boxeador, se dibujó una sonrisa. Luego, mientras se apagaban los aplausos, en una noche limpia, el atleta regresó hacia la pista, levantó los brazos y volvió a recibir la aclamación.

Pero el deportista no se quedó en esa acción.

El show lo finalizó, al acercarse a la malla que separa a la tribuna de la pista y, en una especie de arrebato de streap tease, se quitó una camiseta pero sin quedar desnudo, y se la entregó a un niño.

Esa acción, le permitió a Evans irse con una sonrisa en la que solo se notaba, en la oscuridad de la noche, el color blanco de sus dientes.

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