MÚSICA PARA ESCAMPAR EL AGUACERO

MÚSICA PARA ESCAMPAR EL AGUACERO

Lluvia,/ tus besos fríos como la lluvia,/ que gota a gota fueron enfriando,/ mi alma, mi cuerpo y mi ser .

26 de junio 1995 , 12:00 a. m.

Así, con mucho de erotismo y poco de agua, la salsa moderna quiso comparar a una fría mujer con la lluvia.

Y así, de mil maneras más, la música cantada ha homenajeado al sabroso acto de ver caer agua del cielo.

Boleros, baladas, merengues y bandas sonoras de películas, entre otros, le han cantado a la lluvia, y de qué forma.

La lluvia ha sido abordada desde tantos flancos que vale la pena rescatar algunos botones.

Habría que ver, por ejemplo cómo Leonardo Favio tocó, por allá en la década de los sesenta, la fibra de los amores bajo la lluvia.

En O quiza simplemente le regale una rosa, el argentino dijo: Hoy corté una flor y llovía y llovía/ Esperando a mi amor y llovía y llovía/ presurosa la gente, pasaba, corría/ y qué suerte y qué suerte tu mirada en la mía .

Que Favio haya sido lobo , ya nadie lo puede asegurar, pero antes de él, ya había existido otro antecedente algo cursi que casi toda Latinoamérica cantó y sigue cantando con lágrima al borde del ojo.

La lluvia, un poco desesperanzada, ya había tomado forma en la pluma de Armando Manzanero: Esta tarde vi llover, vi gente correr y no estabas tú/ El otoño vi llegar al mar oí cantar y no estabas tú/...Yo no sé cuánto me quieres/ si me extrañas/ o me engañas/ sólo sé que vi llover/ vi gente correr/ y no estabas tu .

Obviamente, para los gringos no fue así. El himno de la lluvia lo cantó, zapateando charcos, Gene Kelly en la famosa película de los años cincuenta Singing in the rain quien, sonrisa al agua, dijo: Cantando bajo la lluvia/, estoy cantando bajo la lluvia,/ y estoy feliz otra vez,/ porque estoy cantado bajo la lluvia .

Otra película, Buth Cassidy and Sundance Kid, hizo tararear a todo el mundo el tema: Gotas de lluvia al caer . Sin duda, mucho menos drámaticas que las baladas de esta lado del orbe.

Claro que para los dominicanos, reyes del merengue, el asunto de un aguacero sólo podía ser un factor aguafiesta . La lluvia no daña mi fiesta,/ la lluvia no daña mi vacilón,/ yo bailo contento, yo bailo normal/ yo bailo en lo oscuro y en cualquier lugar./ ...la lluvia no daña mi fiesta/ la lluvia no daña mi vacilón .

Pero para los niños la tonada pluvial fue algo tan tonto que con el pasar de los años el asunto se convirtió en una regresión aterradora: Que llueva, que llueva, la vieja está en la cueva,/ los pajaritos cantan, las nubes se levantan,/ que si, que no, que caiga un chaparrón .

Naturalmente, el tropicalismo colombiano no se podía quedar atrás. El vallenato La creciente le dejó al país estos versos Un grande nubarrón se hace en el cielo,/ ya se aproxima una fuerte tormenta./ Y ahí llega la mujer que yo más quiero/ por la que me desespero/ y hasta pierdo la cabeza /...Y así como el invierno un aguacero/ lloran mis ojos como la tormenta..

Pero sin duda el tema de lluvia que Colombia, y especialmente Bogotá, nunca podrá olvidar es November Rain que los Guns and Roses en carne y hueso cantaron en el estadio El Campín una noche de Noviembre de 1992.

Apenas Axel Rose tocó los primeros acordes en el piano cayó un aguacero que no cesó hasta terminar el recital. Era una lluvia premonitoria. Era otro ejemplo de lluvia hecha canción.\ (Ver infografía sobre por qué llueve)

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