COMISIONADOS EN CAJA DE CRISTAL

COMISIONADOS EN CAJA DE CRISTAL

Hace una semana, durante el acto de posesión de los miembros de la Comisión Nacional de Televisión, el ministro de Comunicaciones, Armando Benedetti, dijo:

23 de junio 1995 , 12:00 a. m.

Desde cierta miopía, esta pudiera ser la fecha del gran despojo: el día en que el Ministerio de Comunicaciones tuvo que entregar parte considerable de sus tareas. Y despojo agravado: deshacerse de la televisión es algo más que perder un oficio, porque nada tan fascinante como ocuparse de las virtualidades, implicaciones y peligros de ese nuevo totem de lo imaginario .

A renglón seguido, Benedetti aclaró cómo al amparo de la nueva Constitución el Gobierno fue consciente de la autonomía patrimonial, presupuestal, funcional y orgánica de la Comisión, a pesar de los intentos de algunos sectores por darle un desarrollo legal más restrictivo a la norma.

Lo cierto es que con la ley 182 de 1995, los miembros de la Comisión Nacional de Televisión tienen en sus manos no solo un poder casi absoluto, sino una responsabilidad sin igual. Te felicito. Dios quiera que no tengas que arrepentirte del monstruo que acabas de crear , le dijo un parlamentario al Mincomunicaciones el día en que este proyecto salió del Congreso. A lo cual Benedetti respondió: No estoy arrepentido. Probablemente nunca lo estaré, y lo único que lamento es que la Constitución no nos hubiese permitido ir más lejos, por ejemplo disminuyendo los nexos que evidentemente superviven, por el origen del nombramiento, entre la Comisión y el Gobierno, y entre aquélla y el Congreso .

Pero además de esta responsabilidad, los cinco miembros de la Comisión tienen todo un desafío por delante, y es el de convertir en un hecho la privatización de la TV. Independientemente de que ese hecho sería la consolidación de la apertura informativa y recreativa en materia de telecomunicaciones, hay que abonar el campo y propiciar los caminos para que tanta belleza sea finalmente una realidad.

Y eso es lo que no pinta fácil. Y no pinta fácil tanto por las expectativas del negocio como por sus costos. Sin duda, los constituyentes que redactaron la nueva Carta del 91, le dieron un toque de ternura a ésta cuando en el artículo 20 resolvieron señalar que se garantiza a toda persona... fundar medios masivos de comunicación , lo mismo que poder participar en igualdad de condiciones en el llamado espectro electromagnético. El cual, pese a todo, sigue siendo controlado por el Estado.

Sí, todo ello suena muy bien, pero a qué precio?, es la pregunta que de inmediato habría que hacer. O es que acaso se contempló en algún momento la posibilidad de cierto tipo de subsidios? La propia experiencia de la televisión actual durante las 24 horas ha sido la mejor demostración de que la cosa es con plata, o no es. Pues, hasta donde entiendo, el esfuerzo económico que vienen realizando los noticieros matutinos no ha sido cabalmente compensado, en términos de propaganda, así como la TV después de las doce la noche es poco menos que un desastre.

Por qué? Sencillamente, no hay dinero para hacer buenos programas en tales horarios, como existe en otras partes del mundo. Este columnista supo que un destacado grupo de artistas nacionales (que hoy se aglutina bajo la personería jurídica de Acto) le ofrecieron a Inravisión contratar esos espacios, pero los exiguos presupuestos impidieron cualquier clase de negociación. En conclusión: la poquísima plata solo alcanza, pues, para pagarle a la Nena Jiménez por sus chistes verdes y flojos, o para pasar películas viejas completamente rayadas. Una incitación a apagar el televisor, en vez de mantenerlo prendido, en horas de poco rating .

De manera que ojalá haya muchos canales y televisión para todos, como dijo el Presidente. Pero en dosis realistas y sin crear la sensación de que esto va a a ser poco más o menos que un mercado persa. Como es sabido, la torta publicitaria no da para tanto, y de ahí el temor de que semejante alharaca privatizadora termine en fracaso. Que es lo que ya no el Gobierno sino los miembros de la Comisión de TV de cuya independencia en su proceder, la opinión espera honestidad y transparencia a toda prueba no pueden permitir que ocurra, porque sería, ese fracaso de la TV privada, una frustración nacional.

Y a propósito de ellos, y de las prohibiciones especiales que en forma algo precipitada les estableció el artículo 11 de la nueva ley de TV: éstos no podrán tratar en privado, ni con terceras personas, los asuntos que son de competencia de la Junta Directiva, los cuales solo podrán ser considerados en sesión formal. La violación de esta prohibición será causal de mala conducta y dará lugar a la destitución del infractor.

Entendido, señores comisionados? Curiosamente, podría pensarse que la ley parte del principio de la mala fe: en adelante, cualquier interlocutor suyo puede aparecer como sospechoso, por tratar temas de TV, que es de lo que se supone que todos ustedes tienen que tratar, con el que sea. Otra cosa, y muy distinta, sería dejarse presionar, halagar, intimidar, etc.... De manera que, abur, abur, querido Jorge Valencia Jaramillo! Si quieres comunicarte con el exterior, envía señales de humo... o un poema, para saber que aún existes. Y, desde aquí, muchos saludos y éxitos te desea este lector secreto, para evitar suspicacias de El corazón derrotado .

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