MYRIAM ES LOS OJOS DE LOS CIEGOS DE CAICEDONIA

MYRIAM ES LOS OJOS DE LOS CIEGOS DE CAICEDONIA

Uno está ciego pero no muerto y es minusválido no menos-válido .

20 de junio 1995 , 12:00 a. m.

Esta es una frase de Myriam González Henao, una joven de 24 años, quien participó en el Primer encuentro nacional de mujeres ciegas o con baja visión que se realizó durante el fin de semana en Bogotá.

Mira, yo soy una mujer con mucha verraquera y muy inquieta. Para venir aquí, como no tenía plata para los pasajes, me tocó pedir en mi pueblo .

Esta joven, oriunda de Caicedonia, Valle, quedó ciega hace cuatro años, cuando la operaron para sacarle un tumor.

Desde entonces se ha dedicado a ayudar a los demás invidentes de su pueblo, a enseñarles la lecto-escritura y a sumar y restar con el ábaco.

Le hubiera gustado estudiar química pero es que se necesita mucha precisión y cómo voy a saber cuánto es una gota si no la veo? Por esto y por falta de recursos abandonó la idea de estudiar una profesión y se dedicó a ayudar a los demás.

Un día fui a la emisora del pueblo y pedí que divulgaran que yo estaba ayudando a los invidentes a leer, escribir, sumar y restar. Así fueron llegando a mi casa. Hoy, soy yo quien va a visitarlos, porque estamos trabajando con las uñas y los dientes .

Myriam vino al Encuentro nacional de mujeres ciegas para encontrarse con otras personas, aprender y establecer vínculos, porque eso le va a servir a mi pueblo .

El Encuentro Como Myriam, hubo setenta mujeres más que decidieron venir a reencontrarse con sí mismas, a ratificar sus cualidades y fortalezas, a creer en sí mismas y a conocer y ejercer sus derechos.

El objetivo principal de este encuentro fue facilitar un espacio en el cual las mujeres compartieran situaciones y vivencias, dijo Martha Cecilia Rivero, trabajadora social y organizadora del evento.

La idea del Encuentro surgió a raíz de la inquietud de un grupo de mujeres que han trabajando con personas con limitaciones visuales , dijo la trabajadora social.

Fue ella misma quien, luego de varias experiencias y de asistir al Congreso Latinoamericano de Ciegos, en Buenos Aires, Argentina, propuso la idea de hacer un evento como ese en Colombia.

Entonces envió un proyecto al Fondo de Ayuda Iberoamericana en el que proponía la realización del Primer encuentro nacional de mujeres ciegas y con limitaciones visuales.

En primera instancia no fue aprobado por cosas de forma y no de fondo, y por ello decidió enviarlo de nuevo.

En la segunda entrega fue aprobado y además lograron conseguir aportes económicos, que con el apoyo del Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos (CRAC) fue suficiente para iniciar la preparación del evento.

Entonces, Rivero se dirigió al Instituto Nacional para Ciegos (Inci) para que se divulgara que se iba a realizar el Encuentro.

La meta inicial fue la inscripción de 50 mujeres, sin embargo, el resultado final fueron 70, provenientes de Barranquilla, Cartagena, Cúcuta, Sincelejo, Popayán, Medellín, Neiva, Manizales y Bogotá, entre otras.

Y, a manera de taller, durante tres días, estas mujeres lograron sacar conclusiones sobre sus derechos, su papel dentro de la familia y de la sociedad y sobre el trabajo que pueden hacer en su vida.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.