FORO DEL LECTOR

07 de junio 2009 , 12:00 a. m.

¿De dónde salen los pequeños sicarios? Señor Director: Ya sabemos que hay menores delincuentes, como lo comenta su editorial ‘Pequeños sicarios’ (06-04-09). Pero ¿cuál es la causa? Se dice que el hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe. Hay jóvenes sicarios, casi niños, porque nacieron en un ambiente de miseria y de delito. Sin ayuda del Estado, sin salubridad ni comida suficiente, rodeados del vicio, sin oportunidad de educación. En esos cordones de miseria se dañan los niños.

Pueden endurecer las leyes, aplicar cadena perpetua, pero mientras no haya más interés por lo social que por lo judicial, en muchos sectores los menores se volverán delincuentes. Ojo, legisladores; ojo, Gobierno.

Ángel María Aguilar * * * * Señor Director: La delincuencia juvenil armada es una amenaza nacional y un agresivo desafío a las autoridades. Respecto a las armas en manos de adolescentes hay un curioso antecedente histórico. En 1900 se utilizaron brigadas de menores-soldados bogotanos, de 13 años, que fue tema de periodistas franceses, cuyo reporte fotográfico apareció en Europa como la noticia recogida “en un país de excelsos poetas y políticos guerreristas”.

Miguel Roberto Forero García * * * * Señor Director: Ahora sí estamos aterrados de que los menores delincan y maten. “Cría cuervos y te sacarán los ojos.” ¿Qué ven los menores? Que el delito paga, que con él se dan lujos, consiguen poder. Que las armas mandan.

Desgraciadamente, nos llevará años en desarmar a los grandes y en erradicar el vicio para que los menores crezcan sanos.

Leonor Osorio A.

* * * * Señor Director: Los pequeños sicarios provienen de los grandes sicarios. No puede esperarse que los menores respeten la normatividad cuando muchos de sus mayores la violan con total impunidad. El reto social es cómo formar hombres y mujeres con los cuales se pueda crear una sociedad que viva dignamente y donde la paz sea una consecuencia de ello. Porque una normatividad sin soporte moral colectivo es como un edificio sin bases.

Jorge A. Porras .

La tragedia en México Señor Director: Solo queda solidarizarse son los mexicanos ante una tragedia tan dolorosa, en la cual murieron 31 pequeñitos. No acaban de enterrar a sus muertos por la gripa que surgió allí, cuando afrontan este increíble drama. Permita Dios que otras decenas de niños no queden marcados en sus cuerpos. ¿Será esta una de las consecuencias del mundo de hoy, donde miles de padres deben soltar de sus brazos a sus hijos para irse a trabajar? Que esos angelitos que murieron allí nos ayuden y les den valor a sus padres.

Catalina Riveros de Téllez La oposición y la Corte Señor Director: Por las actuaciones de la Corte, declaraciones de los partidos de oposición y triquiñuelas de unos parlamentarios, todo indica que desconocen la voluntad del pueblo, pues están tratando por todos los medios de ponerle trabas al trámite del referendo. Qué decepción tan grande con estos padres de la patria. Menos mal que no tienen el apoyo de la mayoría de los colombianos. La Corte tendría que llamar a declarar al 63 por ciento de compatriotas que apoyamos al Gobierno.

Rafael Gustavo Murzi Alvarado Bogotá.

El premio a William Ospina Señor Director: A los lectores de William Ospina, conocedores de su talante y de su talento, nos regocija el reconocimiento que le han otorgado, pero no nos sorprende.

Por fortuna, junto con él, se está constatando el refrescante renuevo de nuestra literatura. Enhorabuena, William. Como nuestra minga, es el primer paso, aquel que deja huella y marca el digno rumbo de nuestros intelectuales.

Jaime Uribe Restrepo * * * * Señor Director: No dudo de que William Ospina está entre los grandes de las letras, pero deja un sabor amargo saber que fue “invitado de lujo en el Encuentro de Intelectuales patrocinado por el gobierno de Venezuela en el Foro anti-Cedice” y siempre ha sido simpatizante del intelectual chaburro ‘alias’ Chávez. Da tristeza y pena ajena. Dalita Navarro Referendo sobre ‘puentes’ Señor Director: En los países desarrollados es donde se celebran menos festividades a lo largo del año. La política de esas naciones industrializadas es la productividad. Por estos lados se nos avecinan tres ‘puentes’ consecutivos, en los que el comercio, la producción y otras actividades cesan, que, sumados a otra lista de festivos, días cívicos y lunes de zapatero, crean un panorama de estancamiento y un mediocre crecimiento de nuestra economía.

Ahora que están de moda los referendos, valdría la pena consultarle al pueblo la conveniencia de suprimir tantos ‘puentes’ y celebraciones, o si seguimos de fiesta en fiesta.

Juan Carlos Ussa R.

Controlar a los infractores Señor Director: Bogotá está llena de vehículos mal parqueados que generan caos en el tránsito. Todo frente a una ciudad llena de señales de ‘Prohibido parquear’.

Lo que no hay es autoridad. En ciudades como Calgary, Boston, Vancouver, las autoridades controlan y sancionan. Con cámaras instaladas en vehículos oficiales, filman a los infractores y posteriormente les cobran las faltas.

Y no hay corrupción. ¿Aquí no podríamos aplicar algo similar? Copiemos lo bueno.

Rafael Antonio Córdoba Ardila Bogotá HELGON

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