PARO INSÓLITO

Pocos movimientos cívicos tan injustificados y faltos de razón como el que se llevó a cabo en La Guajira, presuntamente en señal de protesta por la decisión de devolver a territorio venezolano los vehículos que, con placas de aquel país, estén comprendidos en el inventario de automotores robados y comercializados indebidamente en nuestra península. Por ese solo enunciado se comprende que el pretendido paro cívico tenía una motivación ilícita, y nadie puede entender ciertamente que haya contado con el apoyo velado, por no decir que el patrocinio, del Gobernador del Departamento.

18 de junio 1995 , 12:00 a. m.

Pero al margen de ese hecho concreto, deben señalarse los efectos devastadores del tan ingenuamente llamado paro cívico. Empezando porque la paralización de los trabajos en el yacimiento carbonífero de Cerrejón Norte arrojó pérdidas por 3.5 millones de dólares, y en solo el sector comercial de Maicao se dejaron de vender mercaderías por cerca de 2.000 millones de pesos.

En términos generales, las pérdidas determinadas por el paro cívico se han calculado en no menos de 5.000 millones de pesos. Resultado del cual seguramente estarán muy satisfechos los promotores de tan insólita protesta.

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