HISTERIA POR SHAKIRA, LOCURA POR CAFÉ TACUBA

HISTERIA POR SHAKIRA, LOCURA POR CAFÉ TACUBA

Un verdadero terremoto se sintió el sábado en la noche en el coliseo El Pueblo. Las tribunas y el piso retumbaron, no en la escala de Richter sino en la escala musical del concierto de Shakira y Café Tacuba. Cerca de 10 mil personas, la mayoría jóvenes de 15 a 25 años, fueron el epicentro de la sacudida.

04 de marzo 1996 , 12:00 a.m.

A las 9:30 de la noche, las luces del escenario se apagaron y una detonación pirotécnica dio la bienvenida a Shakira. Un grito histérico acompañó a la barranquillera que guitarra en mano comenzó su descarga musical.

Con un dominio impresionante sobre el público, Shakira se movió de un lado al otro sobre el escenario con una energía espectacular, con su guitarra al hombro comenzó a cantar Antología, te espero sentada, se vive y se mata. El público acompañó esas melodías con sus piernas y brazos en movimiento. Un baile total.

Pero la euforia llegó a su punto más alto cuando Shakira, rompiendo toda formalidad, se quitó las botas que acompañaban sus pantalones negros ajustados y su camisa blanca para cantar: Con los pies descalzos.

Te espero sentada, se vive y se mata y Braulio fueron otros cortes que presentó la cantante. Donde estás corazón y Estoy aquí retumbaron en 10.000 voces que no pararon de cantar los dos éxitos radiales más importantes de la cantante.

Una cuota de optimismo , dijo que dejaría en Cali Shakira, una cuota de rock y de balada que descrestó. Es todo un espectáculo de belleza y voz , dijo un asistente. Lo mejor de este momento en el país , agregó totalmente ronca otra fanática.

Con un se lució Shakira, se lució! el público caleño se despidió de esta jovencita de larga cabellera y 19 años, agradeciéndole por una hora de espectáculo, fiesta y canciones inolvidable.

Luego una luz azul que inundó el escenario le dio la bienvenida a un contrabajo, unos teclados y una guitarra acústica; instrumentos con los que Emanuel, Rubén, Enrique y José Luis, de Café Tacuba, construyen su amalgama musical de rock industrial, bolero y música folclorica.

De negro y sin el rojo característico sobre su cabello, Enrique, su vocalista, comenzó a saltar mientras de su boca se escuchó la letra de Ingrata . El público coreó y pogió (bailó) al ritmo del nuevo rock mexicano.

La descarga no paró. La chica banda, 24 horas, María, Carlos y Rarotonga, el borrego y flores fueron los temas que enloquecieron al público en una danza des inhibida y fuerte de los tacubos .

A pesar de que el sonido utilizado se ahogó en el escenario y que algunos de sus temas del grupo eran poco digeribles para oídos finos, la banda llamó la atención por su personalidad en el escenario, su fuerza en vivo y su originalidad.

La locura fue total cuando su vocalista se lanzó al público en su última canción: un coro pegajoso a ritmo de batería y guitarra cerró el concierto definitivamente.

Según la policía el temblor musical, que terminó a las 12:30 de la madrugada, no dejó heridos ni destrozos, hubo fallas de sonido pero la gente gozó y saltó a más no poder con la belleza de Shakira y la originalidad de Café Tacuba.

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