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FALTÓ OXÍGENO EN LA CIÉNAGA GRANDE

FALTÓ OXÍGENO EN LA CIÉNAGA GRANDE

Sin conocerse hasta el momento los resultados de laboratorio, todo indica que la mortandad de peces en la Ciénaga Grande de Santa Marta no tiene una explicación distinta a la falta de oxígeno provocada, entre otras causas, por la enorme descarga de materia orgánica que recibe este ecosistema.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
15 de junio 1995 , 12:00 a. m.

Se trata de un fenómeno que se ha reportado desde 1971 y que deja cíclicamente sin sustento a los casi 4.000 pescadores de la Ciénaga, que está considerada como el principal ecosistema de producción pesquera de toda la Costa Atlántica.

La mortandad del lunes pasado, tiene las mismas características de las que se vienen presentando hace diez años pero en mayor escala, lo que ha significado un toque de alerta para las instituciones estatales que están trabajando en la recuperación del complejo lagunar.

Entre tanto, la Asamblea Departamental, en su sesión del martes por la noche, aprobó una proposición en la cual se declara al departamento del Magdalena en emergencia sanitaria, ambiental y social por el término de seis meses a partir de la fecha con el propósito de requerir del Gobierno Nacional, a través de los ministerios del Medio Ambiente, Salud, Agricultura y Desarrollo, los recursos necesarios para intervenir la catástrofe ambiental, social y económica de la Ciénaga.

Ayer, en medio del desconcierto de los pescadores, se inició la recolección de los peces muertos que están siendo depositados en un banco de arena en la parte norte de la Isla de Salamanca, en el sitio conocido como Puerto Caimán.

Todas las fuentes consultadas para determinar el origen de la mortandad de peces han coincidido en afirmar que el fenómeno tiene su origen en la falta de oxígeno del agua, descartando de paso que el desastre ecológico se deba al vertimiento de plaguicidas y fungicidas a los ríos que vienen de la Sierra Nevada de Santa Marta, que las propietarios de las plantaciones de la zona bananera utilizan para lavar las plantas.

La directora del Instituto de Investigaciones Marinas de Punta de Betín (Invemar), Leonor Botero de Arboleda, señaló que la hipótesis de la falta de oxígeno es la más viable ya que con la caída de aguas lluvias, todos los pantanos de mangles que tienen árboles muertos se inundan y lanzan gran cantidad de materia orgánica al agua.

Al caer al agua esa descarga de nutrientes, hace que las micro algas y el fitoplancton crezcan exageradamente, se multipliquen y terminen por consumirse el poco oxígeno con que cuenta la Ciénaga debido al estancamiento de las aguas. A raíz de este fenómeno el agua queda anóxica (sin oxígeno) lo que origina la muerte de los peces , afirmó.

Para los directores de la Corporación Autónoma Regional del Magdalena, Hernando Sánchez Moreno, y de la Fundación Pro Ciénaga Grande, Gustavo Cotes Blanco, la mortandad de peces que gradualmente se viene presentando en el sistema lagunar de la Ciénaga tiene varias causas. Una de ellas es que el fenómeno ocurre siempre que comienza a llover y con los problemas de la Ciénaga esa mortandad es cada vez mayor.

Al llegar las lluvias, sobre todo en septiembre y octubre, aumenta el fenómeno, porque en esas lagunas al lado del mar de baja profundidad, cuando hay cambios muy fuertes en la salinidad y hay remoción del fondo, se levantan muchos nutrientes, aparecen fosfatos y nitratos en el agua lo que aumenta la producción de algas, disminuye la radiación solar, y entonces baja el oxigeno del agua, provocando la asfixia de especies como bocona (sardina sensible a los cambios de oxígeno), chivos, lisas, mojarra y otras especies mayores , explicaron.

Los pescadores de Puebloviejo, César López Ariza y Carlos Méndez Castro, dentro de su conocimiento empírico del fenómeno pero con base en las experiencias vividas. Para ellos la base del problema es la falta de flujo de agua dulce en la Ciénaga, que ocasiona el aumento de la salinidad. Un fenómeno que, por cierto, es el que ha provocado la muerte de 21.000 hectáreas de manglar.

Lo único que se tiene claro es que la mortandad de peces y la mortandad de los manglares no son más que consecuencias funestas del deterioro ecológico de toda la zona. Deterioro en el que han incidido varios factores que van desde la construcción de la Troncal del Caribe sin las medidas técnicas del caso, hasta la falta de una política ambiental por parte de los organismos estatales encargados de prevenir este tipo de desastres.

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