CANNES 95: ESTRELLAS DEL FESTIVAL

CANNES 95: ESTRELLAS DEL FESTIVAL

Underground, segunda Palma de Oro para su director Emir Kusturica, es una comedia épica que retrata en imágenes delirantes la irresistible ascensión del camarada Marko quien les hizo creer a sus compañeros de Resistencia que Hitler había triunfado y así los mantuvo escondidos durante dos décadas para beneficiarse del tráfico de armas. Erase un país llamado Yugoslavia que sufrió la invasión nazi, el culto a la personalidad del mariscal Tito y la desmembración total de los últimos años. En versión original serbio-croata, Kusturica utiliza el espectáculo de circo a la manera gitana para recrear un mundo subterráneo dominado por los sufrimientos de su pueblo, mientras que los exteriores simbolizan la oscuridad y la decandencia del régimen comunista. No soy un experto en la cuestión yugoslava, solo quiero guardar mis distancias y mi objetividad .

18 de junio 1995 , 12:00 a. m.

La mirada de Ulises, el Premio Especial del Jurado que recibió Theo Angelopoulos, se refiere a la búsqueda de los tres primeros rollos filmados a principios de siglo por los hermanos Manaki tras la huella del pasado de los países balcánicos en una odisea cuyas desgracias circunstanciales terminan por parecerse a las de sí mismo, el intelectual griego en el exilio que admirablemente personifica Harvey Keitel, asume un punto de vista reflexivo y amargo entorno al sin sentido de la condición humana. Angelopoulos y el coguionista Tonino Guerra afirmaron en una emocionante conferencia de prensa que lo importante de cualquier odisea es el desarrollo, no sus conclusiones . Lo más bello de esta obra maestra: cuando una orquesta integrada por jóvenes servios, croatas y musulmanes, tocan juntos en medio de las explosiones de Sarajevo.

Waati (El tiempo), escrita y dirigida por Souleymane Cissé de Bamako (Malí), traza la situación absurda de una niña surafricana que vivió las reglas del Apartheid y el racismo colonialista en plena segunda mitad del siglo XX ( ningún país del mundo está exento de los problemas étnicos afirmó Cissé). Nandi, la protagonista, inicia un proceso de aprendizaje que a través de Namibia, Costa de Marfil y Malí, la lleva a conocer tanto las raíces culturales de un continente como también descubrir el respeto por los derechos humanos y la convivencia pacífica entre pueblos tradicionalmente marginados de la civilización. No obstante ciertas imágenes violentas sobre los maltratos del pasado, ella encarna la toma de conciencia de una mujer africana.

Tierra y libertad, por el británico Ken Loach, narra las experiencias de un desempleado de Liverpool que hizo parte de las milicias republicanas de Aragón y luchó contra el fascismo español pero sin dejar de amar a una anarquista catalana llamada Blanca. Quien soñaba con un mundo mejor en tierras que no eran las suyas, según la perspectiva neorrealista del autor de Family life y Looks & Smiles, cuestiona el hecho de una revolución traicionada y si Europa volverá a vivir un momento como aquel . A través de las emociones y sentimientos de sus actores naturales, Loach se propone transmitir un mensaje político que desencadena muchas controversias puesto que lanza al aire la tesis del comunismo internacional léase estalinismo aliado con las fuerzas derechistas.

Hombres buenos y mujeres buenas, del realizador taiwanés Hou Tsiao-Tsien, establece un paralelo entre los tiempos presentes de una juventud atraída por el alcohol y las drogas con el contexto histórico del Terror Blanco, desatado contra el Japón y la resistencia anticomunista del gobierno de Taipei. La esencia del tiempo es el cambio y lo que yo quiero mostrar en esta cinta es lo que siempre se mantiene: el color de las fuerzas vivas de hombres y mujeres . En esa constante referencia al pasado, sobresale una escena reiterativa en donde los miembros de una familia campesina son interrogados por la policía de Mao y acusados de colaborar con el invasor japonés un enemigo ancestral.

Ed Wood, un film del californiano Tim Burton, recrea en bellísimo blanco y negro el talento hiperactivo de quien fuera catalogado como el peor director de cine de todos los tiempos. Cándido, fetichista le fascinaban los suéteres en angora, travesti precoz, patentador del Sexicolor, muy desprendido en términos económicos, admirador de Orson Welles y apoyo incondicional de Bela Lugosi (Drácula) en sus decadentes últimos años de vida. Con la reconstrucción de escenas delirantemente kitsch de Glen o Glenda y La novia del átomo, Johny Depp demuestra ser un buen comediante y Martin Landau logró hacer resucitar al legendario Lugosi Oscares al mejor maquillaje y rol secundario.

El convento, según el octogenario portugués don Manoel de Oliveira, recurre al lenguaje teatral pero desde un punto de vista muy cinematográfico con el soporte escénico de dos grandes actores internacionales: Catherine Deneuve y John Malkovich. A partir de una historia escrita por Agustina Bessa-Luis, se desenvuelve una trama bastante lenta y extraña en torno de las fuerzas demoníacas que acechan a una pareja de científicos e intelectuales que indagan en el monasterio de Arrabida si William Shakespeare era de nacionalidad española.

Planos largos, paneos contemplativos, diálogos profundos, disquisiciones metafísicas y la puesta contemporánea en escena del Fausto de Goethe con acento ibérico.

La tríada de Shanghai, bajo las riendas del veterano Zhang Yimou, sitúa en 1930 las intrigas mundanas de una sangrienta fracción de la mafia local, con números de cabaret que imitan las comedias musicales de Hollywood y la voz sublime de Gon Li. Sin mayores pretensiones argumentales, Yimou quien fue obligado por la Revolución Cultural a trabajar en el campo y retrasar sus estudios en la Academia Cinematográfica de Pekín observa a través de los ojos de un niño sirviente las zonas violentas y ambigedades sociales de aquella época. Fuera de concurso, Encuentros crepusculares (del pintor Chen Yi Fei) describe la atmósfera fantasmal y de lúgubre ensoñación que se cierne sobre dos mundos atraídos por las bandas anarquistas y las noticias diarias de corrupción en el Shanghai de la belle epoque .

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