AMOR Y HUMOR, LA DOSIS PERSONAL

AMOR Y HUMOR, LA DOSIS PERSONAL

Los dos pilares en los que he basado mi vida son el amor y el humor. Con ellos le he dado un verdadero sabor a la existencia y las considero de mucha importancia para un bienestar espiritual.

10 de junio 1995 , 12:00 a. m.

Cuando se tiene amor se tiene bondad, se tiene paciencia, prudencia y tolerancia, bases para una buena relación para con los demás. Con amor se perdona y con amor se olvida. Con amor siempre se piensa que no hay gente mala sino que está equivocada. Con amor se sabe que el prójimo también es hijo de alguien.

Y el humor ha adquirido mucha más importancia en una época como la actual, dominada por el estrés. El resultado del humor (hablo del buen humor que es aquel que hace reír sin ofender) hace saltar una sonrisa como una sublimación de la alegría del corazón.

Pausa: la sonrisa es el sol que disipa las nubes de la cara humana : Victor Hugo.

En la vida rutinaria de nosotros se presentan momentos de humor que para la mayoría de las personas pasan desapercibidos, pero que una persona que tiene un altísimo buen humor las observa inmediatamente. En casi todas las profesiones usted puede contar con momentos graciosos que hacen florecer la sonrisa. Y en la profesión mía no puede ser una excepción.

En mi libro El arte de holgazanear, que ya salió en segunda edición, se narran algunas anécdotas que sucedieron durante tantos años de ejercicio profesional. Otras quedaron en el tintero pero en realidad sucedieron cosas verdaderamente interesantes como para otro libro.

Hace bastantes años fuimos los médicos a una huelga general. El director del sindicato de los médicos era el doctor Hernán Cruz (q.e.p.d.). Vino de visita toda la plana mayor a ver cómo iba el movimiento en Buga. Me encontraba en el Servicio de Urgencias y hasta allí llegó el doctor Cruz. Me dijo muy seriamente que se había acordado en principio iniciar con el plan tortuga a lo que le respondí: pues doctor eso quiere decir que me tocará acostarme porque toda la vida he vivido practicando el plan tortuga.

La novatada se paga, en todos los aspectos de la vida. Cuando llegué a Buga recién salido de la Universidad, hacía en los primeros días de enero uno de los turnos nocturnos en el servicio de Urgencias. Ya no iba ni a tener ni los profesores ni los instructores a mi lado. Y como eran los primeros días de enero, tenía muchos insomnios y trasnochadas vividos en la Feria de Cali que acababa de terminar.

A eso de la una de la madrugada fui despertado por la enfermera quien me dijo que acababa de llegar una muchacha con hemorragia. Medio dormido y a tientas llegué al servicio de Urgencias donde estaba acostada una mujer pálida y joven. Con los ojos a medio abrir empecé a examinarla y a interrogarla.

Mientras le palpaba el abdomen le pregunté: cuántos años tiene? 20 años doctor . La hemorragia es dolorosa? Si doctor . Con coágulos? Si doctor . Yo seguía palpándole el abdomen pero aun sin abrir los ojos. Continué. Cuándo fue su última menstruación? El 10 de diciembre, doctor . Ha tenido hijos? No doctor . Dígame, desde cuándo tiene usted esa hemorragia. Desde esta mañana que un odontólogo de la galería me extrajo cuatro muelas . Ahí sí abrí los ojos.

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