LA GRAN VICTORIA

Cuando cayó Pablo Escobar, proclamamos la victoria de Colombia, del Gobierno, del Presidente. Ahora tenemos que aclamar un nuevo triunfo: la captura de Gilberto Rodríguez Orejuela. Sí. Es otra gran victoria de Colombia, del Presidente Ernesto Samper, del Bloque de Búsqueda y de las Fuerzas Armadas.

10 de junio 1995 , 12:00 a. m.

Esta captura desmiente categóricamente a quienes dentro y fuera de Colombia habían arrojado un manto de duda sobre el Gobierno. Qué se ha probado? Que el empeño nacional de combatir el flagelo del narcotráfico en todas sus manifestaciones es sincero, firme, real, verdadero, y que cuando hay perseverancia se alcanza el propósito deseado, por difícil que parezca. Qué podemos decir ahora los colombianos? Simplemente que este país puede más que los delincuentes.

Muchos dudaron de la voluntad y la decisión del Gobierno de perseguir al cartel de Cali. Se cuestionaba la sinceridad de Samper. Todo esto ha caído por su base. El Gobierno y las Fuerzas Armadas, con este triunfo, le han dado sentido a su lucha y han probado la lealtad con que han cumplido con su misión.

En la vida, los hechos constituyen la realidad. Y al caer uno de los Rodríguez Orejuela el Gobierno de Colombia, con el Presidente de turno, le envía al mundo un mensaje concluyente: No somos una narcodemocracia! No podemos menos de sentirnos orgullosos. De sentir un sano orgullo de patria, de colombianos que vemos que las batallas que nos han sido tan costosas se pueden ganar. Y esta sensación debe respaldarla el país con una permanente actitud de vigilancia, con la cabeza en alto y respaldando a las autoridades que encarnan un hondo sentimiento de honestidad y de rechazo a todas las formas de delincuencia. El narcotráfico no puede seguir campeando por estas tierras, y así lo ha demostrado la perseverancia oficial en capturar a los capos de la droga.

Queda pues en manos de la Justicia la cabeza de la más poderosa organización criminal. Debe recibir, como la esperan la sociedad y la comunidad internacional, el castigo que se merece, Nada sería más grave que borrar con una mano lo que se hizo con la otra.

Bien por el Gobierno, bien por el país. Las autoridades han dado muestras de que pueden ganar esta guerra. Nos llena de emoción lo ocurrido. Y también de esperanza. Viva Colombia!

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.