PIDEN REVIVIR LA FACTURA ÚNICA

PIDEN REVIVIR LA FACTURA ÚNICA

Los productores de semillas le pidieron al Gobierno que volviera a hacer obligatorio el uso de semillas certificadas como uno de los requisitos para la obtención de créditos.

10 de junio 1995 , 12:00 a. m.

Según la Asociación Colombiana de Productores de Semillas (Acosemillas), es conveniente revivir la denominada factura única , requisito que desapareció con el Fondo de Fomento Agropecuario, el cual dio paso a Finagro.

La factura única garantizaba que el productor si había utilizado semillas certificadas. Los desembolsos de los créditos de dicho fondo se hacían efectivos cuando el agricultor demostraba que efectivamente había adquirido semillas de calidad comprobada.

Explica el gremio que la disposición tenía el doble objetivo de contribuir al mejoramiento de la productividad y rentabilidad agrícolas, al tiempo que evitaba la diseminación de malezas y plagas.

Para Acosemillas, la medida funcionó con éxito durante más de 10 años. Con ella se logró neutralizar la peligrosa producción de semillas piratas, causantes de problemas fitosanitarios y el contrabando , dijo el presidente de la agremiación, Eduardo Villota Ortega.

Agrega el dirigente que la eliminación de la factura única revivieron males como la utilización de la semilla blanca, aquella cuya calidad no está garantizada, no tiene marca, contiene impurezas, ofrece baja germinación y es vendida por comerciantes inescrupulosos.

Los semillistas le solicitaron al Instituto Colombiano Agropecuario (ICA )extremar medidas para contrarrestar la piratería y el contrabando tras advertir del peligro que representan para la producción agrícola del país.

Asistencia obligatoria Acosemillas también le pidió al Gobierno restablecer la asistencia técnica obligatoria para los créditos que Finagro otorgue a los medianos y pequeños productores.

Villota explicó que tal medida se hace necesaria para contribuir a aumentar la productividad y la rentabilidad de la agricultura.

El gremio fundamenta su petición tras la preocupante infestación de plagas y malezas que se observa en todo el país, en especial en los cultivos de arroz y soya.

También, por la importación de semillas forrajeras sin el cumplimiento de los requisitos exigidos por el ICA, las cuales pueden ser portadoras del virus C de la fiebre aftosa.

Acosemillas advierte que por la falta de asistencia técnica muchos agricultores están empleando procedimientos inadecuados para combatir plagas y malezas, en detrimento de la calidad de los suelos y aguas.

Las ventas de las empresas productoras y comercializadoras de semillas pasaron de 45.000 millones de pesos en 1990 a 17.000 millones de pesos en 1994.

En la actualidad, unas 35 empresas están produciendo y comercializando semillas en Colombia.

Aunque aún no se ha conocido el caso de cierres de empresas por culpa de la crisis, algunas de ellas han tenido que reducir costos, lo que ha significado la pérdida de muchos empleos en este subsector, aseguró Acosemillas.

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