AYER FUE UN DÍA LLENO DE TERNURA

AYER FUE UN DÍA LLENO DE TERNURA

Hay dos maneras de instalar el Día de la Ternura. Quizá la más coherente es con caricias, pero también es necesario recurrir a lo formal .

08 de junio 1995 , 12:00 a. m.

Y a continuación, el alcalde Antanas Mockus, en el centro del Parque Nacional, saludó con la formalidad del caso a la esposa del Vicepresidente de la República, Rosalba de De la Calle, al creador de la Fundación el Niño Diferente, Mario Rincón, y a un centenar de pequeños (entre los 3 y los 15 años) que rodearon la tarima donde se encontraba el alcalde.

Futuros ciudadanos, personitas que se dejaron atraer por el tema de la ternura , siguió el mandatario, mientras que en el público se oían voces, que gritaban Mockus y risas y en medio un grupo silencioso que miraba sin perder detalle a su instructor, que les iba contando con el lenguaje de las manos lo que decía el Alcalde.

Entonces, el mandatario habló de la educación: estamos en una sociedad muy rara en la que se enseña a buscar por sí mismo y sin ayuda de nadie. Después dependemos de un equipo porque uno solo no hace nada, Pero luego lo que predomina es la competencia .

A esa altura del discurso, entre los espectadores apareció un muñeco inmenso con la cara del Alcalde y vestido de ángel. Y no pudo menos que sonreír e interrumpir brevemente su intervención. El Alcalde estaba visiblemente emocionado.

Retomó el tema y mirando a ese grupo de pequeños silenciosos que se comunicaban con las manos afirmó: no conozco a nadie que me obligue tanto a ser sincero, como aquel que me mira sin poder decirme lo que espera de mi .

Luego tomó un ramo de flores que había en el piso y para explicarle a sus pequeños espectadores comenzó diciendo que no se vive solo sino acompañado. Somos varios en la misma mata pero todos crecen en la misma tierra. La tierra es a lo que nos debemos .

Los chiquillos, los más pequeños se distraían. En sus sillas de ruedas se movían de un lado a otro. Había un pequeño, Juan, que cuando el alcalde le estrechó la mano, emocionado y con una amplia sonrisa le musitó: yo ya lo había visto en televisión .

Mockus se mezcló con todos y a pesar de las presiones de los periodistas por entrevistarlo, logró zafarse de ellos, y estrechar una a una las manos de los pequeños.

Una niña ciega, Andrea Catalina González, buscó al Alcalde y le dijo: no puedo verlo pero quiero oírlo . Mockus balbuceó una frase pero no pudo disimular lo afectado que quedó con la pequeña.

El Alcalde, en el Día de la Ternura, sembró árboles, se reunió con los alcaldes locales de Sumapaz, San Cristóbal, Santafé, Rafael Uribe y Chapinero y luego partió al filo del mediodía.

Antes, en el parque había dejado su mensaje de la ternura: La ternura es como una aparición, por eso hay que tener cuidado dónde se pone el pie. Se da sola pero hay que ayudarle a que prospere. La ternura es un esfuerzo de todos para permitirle que crezca .

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.