DOBLE O NADA EN EL SECTOR INFORMÁTICO

DOBLE O NADA EN EL SECTOR INFORMÁTICO

Como si de un afortunado jugador de póquer se tratase, Intel Corp. ha duplicado la apuesta colosal que hizo _y ganó_ hace varios años. Si la fortuna la acompaña de nuevo, podría convertirse en la compañía más rentable del planeta. En 1991, la empresa estadounidense ya era el principal fabricante mundial de microprocesadores, el cerebro de las computadoras personales. Su último chip, el 486, comenzaba a despegar. Su sucesor, más tarde bautizado Pentium, apenas estaba en las etapas preliminares de diseño. Pero ese año, una semana antes de una reunión de directorio, Andrew S. Grove, presidente de Intel, recibió un sorprendente cálculo de la inversión de capital necesaria para fabricar el Pentium: US$5.000 millones, cinco veces la cantidad invertida en el 486, y 50 veces lo que costó desarrollar su predecesor, el 386.

08 de junio 1995 , 12:00 a. m.

Hasta 1991, Intel y otros fabricantes de semiconductores se habían tomado con calma la construcción de nuevas fábricas, traumatizados por el exceso de capacidad de mediados de los años 80, que abatió el precio y la rentabilidad de los chips. Pero un polémico análisis efectuado por Gerhard H. Parker, vicepresidente de Intel, concluyó que la empresa había subestimado significativamente la demanda potencial de computadoras personales y del costoso chip Pentium.

De equivocarse, un exceso de capacidad sería fatal para la compañía. Al final, el directorio decidió apostar y su iniciativa tuvo consecuencias duraderas para la industria de semiconductores, que mueve US$100.000 millones al año. La aguda caída del precio de las PC abrió un enorme y nuevo mercado de consumo y dio lugar a un boom de chips que se niega a morir.

Cálculos acertados De hecho, ahora _cuatro años después_ la Asociación de la Industria de Semiconductores de Estados Unidos ha aumentado su proyección del crecimiento mundial de ventas de chips en 1995 al 39%, casi el triple de su cálculo inicial del 15%.

Sólo Intel puede abastecer la febril demanda. La firma dice que al aumentar su apuesta a medida que el mercado se expande, la reorganización de sus estructura de fabricación _a cargo de Craig R. Barrett, director de operaciones_ habrá consumido unos US$10.000 millones entre 1991 y este año. Aunque rivales como Motorola Inc. e International Business Machines Corp. también aumentan su capacidad industrial, ninguno puede igualar el flujo de caja generado por Intel con el 75% de la cuota de mercado. Intel ha convertido en un arma el aumento geométrico del costo de competir, similar a lo que Japón intentó hacer sin mayor suerte con los chips hace una década.

Las grandes fortunas siempre han venido de ahí, de las economías de escala , observa Alfred Chandler, profesor emérito de Historia Empresarial de la Universidad de Harvard. Nadie puede competir debido a los fuertes obstáculos existentes para entrar en el mercado. Esto es lo que hizo Henry] Ford fundador del fabricante de automóviles] .

Aunque la mayor parte de la atención se centra en el mercado de software para PC, más visible, y los gigantescos negocios como la fallida adquisición de Intuit Inc. por parte de Microsoft Corp. y el intento de adquisición hostil de Lotus Development Corp. por parte de IBM, el dinero está en los chips, en particular, en los de Intel.

El despegue de Intel quedó en evidencia este año cuando sus ganancias netas del primer trimestre pegaron un salto del 44%, a US$889 millones. El crecimiento tomó por sorpresa a los analistas, que ahora esperan que en 1995 Intel registre unos beneficios de US$3.550 millones sobre unas ventas de US$15.800 millones. El año pasado, Intel ganó US$2.280 millones con una facturación de US$11.500 millones.

Todo es posible Ahora muchos analistas creen que gracias a la demanda, en el año 2.000 la firma generará ganancias anuales que oscilarán entre US$8.000 millones y US$11.000 millones. En contraste, el año pasado las ganancias de las empresas más rentables _como Exxon Corp., General Motors Corp., Ford Motors Co., AT&T y General Electric Co._ giraron en torno a los US$5.000 millones. Este club lo va a tener difícil para seguirle el paso al crecimiento de beneficios de Intel, que ha promediado un 37% durante los últimos cinco años. Lo que es más, Intel es menos vulnerable a los ciclos económicos, a medida que los microprocesadores invaden nuevos rincones de la computación y las comunicaciones. Mientras tanto, las acciones de la compañía casi se han duplicado desde diciembre, cuando se vendían a US$57,5, y su precio es más de 400 veces superior a su cotización de 1971. Ayer, Intel cerró a US$113,125, un aumento de US$0,75.

Es totalmente posible , dice Chandler, que Intel se convierta en la compañía más rentable del mundo. Otros analistas concuerdan.

Pero la estrategia de Intel tiene sus riesgos. Una recesión mundial podría reducir la demanda de microprocesadores, lo que estancaría al gigante. La mayor preocupación de Grove, que en una época estaba obsesionado con mantener a la competencia fuera del territorio de Intel, es abrir nuevos mercados para mantener sus nuevas fábricas en funcionamiento. Aún así, a algunos observadores les preocupa que a Intel se le vaya la mano.

Grove y Barrett de hecho son una pareja ideal. Grove es un inmigrante húngaro con un doctorado en ingeniería química que juega el papel de vínculo con el exterior: lisonjea a los clientes, coordina negocios y diseña la estrategia. A los 58 años, Grove muestra pocos indicios de aflojarle las riendas a sus subordinados. Las labores de Barrett, de 56 años y ex profesor de la Universidad de Stanford, tienen un carácter más bien interno.

Las plantas de Intel, donde se fabrican los chips sobre placas de silicona, tienen otra ventaja. En marzo Intel reveló que se había convertido en el primer fabricante en comenzar a despachar chips con un proceso de producción de última generación, que reduce las líneas de los circuitos a un ancho de sólo 0,35 micras, alrededor de la mitad de su ancho anterior. (Una micra es una millonésima de metro.) El avance puede acelerar el chip Pentium en un 50% o más.

Sus rivales, incluidos Advanced Micro Devices Inc. y Cyrix Corp. tienen diseños más eficientes para chips compatibles con los programas de PC más populares. Pero no van a vender chips de 0,35 micras hasta principios del año próximo. Intel espera que en 1996 el nuevo proceso represente más de un tercio de su producción; tiene una ventaja de tiempo importante para encontrar defectos y mejorar el número de chips buenos por tarjeta.

Según G. Dan Hutcheson, presidente de VLSI Research Inc., firma de análisis de San José, California, Intel cuenta con una ventaja competitiva significativa en cuanto a la cantidad de productos que pueden colocar en el mercado .

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