TELEVISIÓN EN SU COMPUTADOR

TELEVISIÓN EN SU COMPUTADOR

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05 de junio 1995 , 12:00 a. m.

Nicholas Negroponte, un futurista de los medios de comunicación, sugirió hace poco en una columna del New York Times que para el año 2000, muchos americanos estarán viendo televisión en la esquina derecha de su computador .

Pero si usted desea conocer el precio actual de algún artículo mientras trabaja con un disco en CD-ROM, tendrá que aguardar hasta el próximo milenio. La promesa y la amenaza de la convergencia digital llegó en la forma de computadores multimedia con control remoto de televisión. El único que ensayé fue el Presario 920 CDTV de Compaq, que en Estados Unidos cuesta aproximadamente 1.900 dólares sin monitor.

Aparte de sus características de televisión, este Presario es un espécimen típico de las actuales máquinas orientadas al hogar. Tiene ocho megabytes de memoria RAM, unidad CD-ROM de doble velocidad, módem fax y software para convertir el computador en contestador telefónico, siempre y cuando se deje encendido.

Varios electrodomésticos en uno Frecuentemente, el computador se vende con un monitor multimedia independiente (que cuesta aproximadamente 499 dólares en territorio estadounidense), el cual incluye pequeños parlantes y un micrófono oculto que funciona con software telefónico como un parlante normal.

Dado que apenas cuenta con un procesador 486SX de 50 MHz, el Presario no es un rayo en velocidad, ni tampoco una ganga. Tiene una colección bastante decente de funciones, pero ninguna de ellas es tan inteligente como para auto desecharse si no se adapta a las necesidades del usuario. Y la televisión? Aumenta el precio aproximadamente en 200 dólares, pero la calidad de su imagen no es comparable a la de un modelo estándar.

Sin embargo, el software permite hacer ciertas cosas que no podrían concebirse con un televisor estándar. Se puede hacer que la imagen llene la pantalla o cambiar su tamaño para colocarla en una ventana móvil. Se puede distorsionar la imagen para que sea más alta o ancha de lo normal. Se puede congelar la imagen mientras el sonido permanece de fondo. Incluso se puede dejar el sonido mientras trabaja y ocultar la imagen hasta que le ordene que aparezca, pero es posible que algunas porciones de esta surjan a través de aplicaciones, en el trasfondo. En cambio, no se pueden mirar dos canales de manera simultánea.

La tarjeta de televisión tiene salidas para dos fuentes diferentes, así que fácilmente se puede cambiar entre el mecanismo de sintonización y un aparato de video. El software le permite al usuario captar imágenes fijas (pero no video continuo) en varios formatos de archivo y se puede considerar la posibilidad de utilizar tomas de la colección familiar de videos en la próxima tarjeta de Navidad.

Aunque esta función de captar imágenes puede funcionar bastante bien, los manuales no ofrecen ninguna ayuda con respecto a los complejos trucos que se deben ejecutar para sacarle el máximo provecho.

La propia televisión no desperdicia prácticamente ninguno de los valiosos ciclos de pensamiento del computador. Los resultados de las pruebas estándar de desempeño son casi iguales con o sin la televisión encendida.

Control remoto virtual En la pantalla puede aparecer un control remoto para hacer cosas tales como cambiar canales, reproducir discos compactos de música o usar el teléfono incorporado. Desafortunadamente, este control acapara los recursos de Windows en una forma tan impresionante, que puede paralizar otros programas o causar errores en la pantalla.

El control remoto facilita el cambio de canales, pero también repite las opciones disponibles en un menú que aparece cuando se marca la imagen de televisión con el mouse. Y aunque los controles del menú le permiten al usuario apreciar sus efectos de manera inmediata, el control remoto solamente hace los ajustes una vez que uno suelta el control.

Algunas opciones no están explicadas. Aún estoy tratando de descifrar el ítem llamado Video Clock Delay. Es posible que a las personas que tengan limitaciones de espacio y no deseen perderse los últimos episodios de sus programas preferidos, mientras trabajan en su computador, les atraiga la posibilidad de tener todo frente a ellos en una sola pantalla. En cambio, los trabajadores preocupados por la calidad de la imagen y los jefes preocupados por la productividad, quizás prefieran esperar hasta el otro milenio.

* New York Times News Service Fallas de origen Los manuales del Presario 920 CDTV cubren más de un modelo, lo cual resulta bastante confuso, y el proceso de instalación de los programas también parece estar más dirigido a la comodidad del fabricante que a la del usuario. Después de responder un par de preguntas acerca del idioma que debe usar el software, el proceso de instalación toma cuarenta minutos.

Mientras los programas pasan por la pantalla, durante el proceso de configuración, la máquina exhibe mensajes con respecto a los cuales el usuario no puede hacer nada, aunque quiera. Si bien el usuario no tiene que hacer prácticamente nada durante algún tiempo, el manual sugiere que se requiere su presencia. Uno permanece allí, paralizado, mientras el mensaje No apague la máquina permanece en la parte inferior de la pantalla, aunque solo parte del tiempo. Eventualmente, algunos de los mensajes de la máquina sí requieren su atención.

Cuando por fin la máquina empieza a funcionar, lo primero que enfrenta el usuario es una caja de diálogo del Operador Compaq que le pregunta: Qué quiere hacer? y solamente ofrece tres alternativas: hacer una llamada, enviar un fax y opciones . No se puede esperar que uno adivine que para realizar labores no telefónicas debe hacer click con el ratón fuera de la caja de diálogo.

Y aunque el software del sistema operacional solamente se suministra en el disco duro, la máquina nunca sugiere que se deba crear una copia de seguridad en disquetes o de lo contrario se arriesga a no poder arrancar la máquina algún día. La industria ha denominado a este tipo de procedimiento una experiencia de desempacar y usar . Yo la llamo un espanto.

Este Presario ofrece todas las características llamativas de los computadores multimedia, con algunas fallas molestas. El software del módem no tuvo problema para enviar los fax, pero no pude convencerlo de que recibiera uno. El programa encargado de la resolución de la pantalla y la velocidad de renovación tuvo que ser instalado cada vez que se apagaba la máquina, para cambiar las instalaciones estándar, que parpadeaban constantemente.

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