MASTURBACIÓN, NO MÁS MIEDO

MASTURBACIÓN, NO MÁS MIEDO

Te crecerá vello en la palma de las manos , se te caerá el pene , la cara se te llenará de granos ... eran algunas de las frases con las que los padres anteriormente asustaban a sus hijos para que no se masturbaran.

05 de junio 1995 , 12:00 a. m.

Y era así porque en el pasado la masturbación era considerada algo sucio, ofensivo, nocivo y perjudicial. Tanto, que a comienzos de este siglo se infligían severos castigos, e incluso en algunas ocasiones se utilizaban cinturones de castidad diseñados especialmente para evitarla.

Hoy, las cosas son muy distintas. Los padres están mejor informados y reconocen que este acto no es perjudicial. Tal vez los conceptos que tenían nuestros antepasados se debían a que la palabra masturbar se deriva de un vocablo latino que significa corromper con la mano.

Actualmente, tanto adultos como adolescentes reconocen que es estimular los propios genitales por medio de roces o caricias, usualmente hasta alcanzar el orgasmo o el clímax. Con la masturbación el placer sexual se experimenta a solas, no se comparte con nadie.

Los resultados de una encuesta llevada a cabo recientemente indican que entre el 85 y el 90 por ciento de los adolescentes se masturban y que lo mismo hace entre el 50 y el 60 por ciento de las jóvenes. Los chicos comienzan antes que las muchachas. Se registra que el 50 por ciento de ellos inicia estas prácticas a los 13 años. A esa edad el 37 por ciento de las adolescentes comienza a masturbarse.

Diferentes opiniones Es de vital importancia que los padres de familia cuenten con suficientes conocimientos acerca de este tema. Uno de ellos es comprender los efectos tanto sicológicos como emocionales que puede producir en niños y adolescentes.

En cuanto al aspecto sicológico, especialistas y educadores sexuales piensan que el único efecto nocivo que causa es el gran sentimiento de culpa que experimentan algunos adolescentes que lo practican.

Otros consideran que la masturbación permite a los jóvenes aliviar la tensión sexual sin que los perjudique. Para muchos es natural consecuencia de que en nuestra sociedad generalmente se alienta a las personas a contraer matrimonio tardíamente, al cual los varones llegan después de haber alcanzado su punto máximo de actividad sexual.

Quienes opinan de esta manera creen que la masturbación constituye una posibilidad de alivio sexual mucho mejor y menos problemática y riesgosa que las relaciones sexuales activas.

En el otro extremo están aquellos que piensan que es nociva y pecaminosa. Para ellos es perjudicial porque da lugar a la lujuria y a las fantasías sexuales, llega a convertirse en obsesión y estimula la autocomplacencia y el egoísmo.

Lo cierto es que en los últimos diez años muchos sicólogos, siquiatras y consejeros de reconocida importancia han considerado la masturbación como un elemento normal de la adolescencia, que por lo general sirve para aliviar sin peligro alguno las tensiones y las presiones sexuales.

No obstante, piensan que puede ser perjudicial o contraproducente cuando se convierte en un hábito obsesivo o compulsivo. De igual forma, cuando se observa física o mentalmente una conducta obsesiva como resultado de la masturbación, es posible que se presente un problema de falta de autodominio.

Recuerde lo siguiente: - Jamás apele a mentiras o a educar por medio del miedo sobre riesgos y consecuencias que no son ciertas.

-Explique cuidadosa y cariñosamente a su hijo adolescente qué es la masturbación.

-Recuerde que su hijo tiene derecho a su intimidad. Invítelo a compartir sus inquietudes, temores e ideas, pero no fuerce situaciones.

-Ayude a sus hijos a que ésta no se convierta en algo obsesivo e incontrolable. Para lograrlo enfatice y comparta con ellos películas, programas de televisión, libros, revistas y música cuya temática primordial no sean los contenidos sexuales.

-Ponga a funcionar su imaginación para que sus hijos alivien la tensión provocada por sus impulsos sexuales. Puede ser a través del atletismo, el trabajo intenso y otros pasatiempos.

-En caso de que se presenten abusos o excesos, los padres deben reaccionar con una actitud sana y cariñosa que disminuya el sentimiento de culpa y estimule una conducta sexual saludable.

-Es importante que los padres de familia cuenten con suficientes conocimientos acerca de la masturbación. Para ello es conveniente que conozcan las diferentes opiniones que existen sobre el tema y la controversia que suscitan.

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