LAS MARIONETAS:

02 de junio 1995 , 12:00 a. m.

Parece que para algunos concejales la función del periodista es ir a recoger los datos que ellos a su real saber y entender quieran suministrarles. Por eso si el periodista critica, cuestiona o polemiza lo ven como un instigador y persecutor del Concejo, pero si les hace el juego, es un periodista merecedor de honores. Lo que esos concejales no saben es que la prensa no se compra con plata ni con amenazas y por ello los títeres se quedaron en el baúl del titiritero. El periodismo no tiene precio porque no le quita ni le pone al funcionario que habla con la verdad, al que es honesto y trabajador, pero si fustiga al que no se mueva dentro de estos parámetros. Sencillamente, al César lo que es del César.

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