El Procurador saliente

El Procurador saliente

Tras ocho años en cabeza de la Procuraduría General de la Nación, se retira hoy Edgardo Maya. Su despedida de la jefatura del Ministerio Público está marcada por la independencia que críticos y amigos le reconocen: el pasado viernes destituyó por segunda vez a Daniel García, el polémico director de Invías, y formuló un nuevo pliego de cargos por el caso de la ‘Yidispolítica’ contra el ministro de la Protección Social, Diego Palacio; el ex ministro Sabas Pretelt, el ex congresista Teodolindo Avendaño y el ex viceministro Hernando Angarita.

13 de enero 2009 , 12:00 a.m.

El balance del saliente Procurador se caracteriza por varias decisiones que afectaron a altos y poderosos funcionarios de la administración Uribe, como el ex ministro Fernando Londoño. El caso de las acciones de Invercolsa –que, a pesar de varias sentencias, el Estado aún no ha recuperado del todo unos 45 millones de dólares– no es único. Maya, además, destituyó al ex director del DAS Jorge Noguera, por nexos con los grupos paramilitares, y a mandos militares por aliarse con guerrilleros desmovilizados para orquestar falsos atentados y cobrar recompensas. El ex alcalde de Cali Apolinar Salcedo también fue destituido por un caso de corrupción.

Las posiciones de Maya frente a álgidos debates nacionales en los últimos años t ambién le granjearon una reputación de seriedad y autonomía. Pidió declarar inexequibles partes del fallido referendo del 2003 y se manifestó en contra de la primera reelección presidencial. Frente al referendo para la segunda reelección del presidente Álvaro Uribe, el Procurador ha dicho que está “contaminado” por razones de forma y fondo. El mismo Maya optó por no aspirar por tercera vez a la Procuraduría a pesar de estar contemplada en la normatividad. El mes pasado le pidió a la Corte Constitucional que declarara ilegal la Conmoción Interior, que el Gobierno derogó, sin mayores explicaciones jurídicas, el pasado viernes.

Otro aporte de la gestión se concentra en la “Procuraduría social”. Maya desplegó un estilo de Ministerio Público preventivo, enfocado a áreas de salud y educación, derechos humanos, poblaciones vulnerables, desplazados, derecho al aborto y fuero sindical. Asimismo, impulsó una agenda de infancia y niñez para obligar a los mandatarios locales a cumplir con los mandatos de protección de esta importante población. Este énfasis es de destacar, en especial en una entidad más reconocida por castigar que por prevenir.

Sin embargo, críticos de Maya ponen sobre el tapete el tema de la ‘parapolítica’. Los señalamientos a familiares cercanos levantaron dudas sobre su gestión. Lo cierto es que las decisiones de la Procuraduría no han marchado al mismo ritmo que la Corte Suprema y la Fiscalía, que han fallado numerosas sentencias. Un caso: a la ex congresista Muriel Benito Revollo, ya condenada e incluso libre, apenas le formularon pliego de cargos.

Al Ministerio Público llega Alejandro Ordóñez tras ser elegido en medio de cuestionamientos por su talante conservador y su militancia religiosa. Ya Maya y Ordóñez difieren en la propuesta de éste de liberar a la Procuraduría de las investigaciones contra congresistas. Indudablemente, el saliente Procurador le deja a su sucesor no sólo una gestión modernizadora y garantista, sino también una marca alta en independencia y autonomía. En el futuro de procesos como la ‘Yidispolítica’, la ‘parapolítica’ y los 920 procesos por los ‘falsos positivos’ de los militares, Ordóñez tendrá sus primeras pruebas de fuego

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