JORGE RUIZ: FRENTE AL LIENZO EN BLANCO

JORGE RUIZ: FRENTE AL LIENZO EN BLANCO

La columna que con este título publiqué en las páginas de este suplemento por espacio de diez años, reseñaba semanalmente las exposiciones de colombianos y extranjeros visitantes en salas oficiales y privadas. La oficina de Eduardo Mendoza Varela en el piso tercero del edificio de la avenida Jiménez de Quesada, era sobre el mediodía sitio de encuentro habitual para escritores y artistas, colaboradores de Lecturas Dominicales. Eduardo y Jaime Paredes, su brazo derecho, mientras distribuían el material y diagramaban las páginas, tomaban parte activa en la tertulia que desmenuzaba los acontecimientos del momento en política, arte y minucias sociales. Todavía estaba vigente el modo hoy obsoleto de hacer periodismo en ambiente de confianza, sin afanes, con el fondo de linotipos y armada en caliente, como caliente y humano era el espíritu que producía el pensamiento destinado a fundirse en lingotes de plomo.

07 de abril 1996 , 12:00 a.m.

Entre los principales ilustradores de textos estaba Jorge Ruiz Linares, boyacense, quien se había iniciado en el dibujo como caricaturista en los años del Colegio de Boyacá, en Tunja, actividad que condensó en un álbum con los perfiles de maestros y rectores.

Egresado de la Escuela de Bellas Artes de Bogotá, se dedicó a ilustrar libros con trazos seguros y elegantes. Pero es en el retrato donde mejor se puede estudiar la fuerza expresiva y el conocimiento de la materia que el artista poseía. Al mirar con detenimiento los que dejó en muros de academias y cuerpos colegiados, sorprende el enfoque moderno y audaz con que aprisionó a sus modelos, bien lejos del convencionalismo y acartonamiento de cuanto se había hecho en este trajinado renglón del arte. Con el de Eduardo Mendoza Varela, gano Ruiz el primer premio de pintura en uno de los iniciales salones nacionales.

Era Ruiz Linares un gran conversador, de apuntes oportunos e inteligentes. Su charla de hombre culto lo mostraba conocedor profundo de la historia del arte, la literatura y la música porque era, además, melómano de tiempo completo. Vivió nuestra bohemia bogotana de los años cuarenta y cincuenta en una ciudad de apenas tres millones de habitantes. Periodistas, poetas y pintamonas agrupados a las doce del día y a las seis de la tarde en las mesas de los cafés Asturias, Molino y Automático, de las calles Catorce y Quince. Protagonizaba esa bohemia la gente joven y promisoria 25 años que no volverán, como en el tango muchachos que reuní en Mi Generación en Líneas el libro único y profético sobre los hombres que empezaban a escribir, a exponer cuadros y esculturas o a incursionar en política. Muchos de ellos llegaron a los más altos sitios del arte, las letras, el Congreso, los ministerios y la Presidencia de la nación.

La cátedra de pintura en la Universidad Nacional absorbió a Ruiz Linares por espacio de treinta y más años, alejándolo de los círculos y amistades que frecuentó en su juventud. Se retiró, solitario y misántropo, a su casa del barrio de La Candelaria, donde recibía muy de tarde en tarde a quienes tocaban a su un tanto misteriosa puerta. No continuó como excelente paisajista (veta manifestada en la única exposición que realizó con Roberto Zagarra), la tarea que en este campo se esperaba de su talento. Introvertido y voluntariamente incomunicado, trabajaba en la frialdad del taller, con ventana sobre la calle de los hacedores de guitarras y tiples. Allí lo encontró la muerte frente el lienzo en blanco sobre el caballete en el día de Inocentes de 1995. Punto final del tránsito discreto de un gran pintor.

-Ruiz Linares por Moreno Clavijo

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.