SE ESTÁ COCINANDO LA AYUDA PARA LOS CAFETEROS

SE ESTÁ COCINANDO LA AYUDA PARA LOS CAFETEROS

El sector cafetero espera esta semana un paquete de medidas de alivio para su crisis. Pero, al parecer, lo mejor es que no se hagan muchas ilusiones porque no se les podrá conceder todo lo que han pedido.

30 de abril 1995 , 12:00 a. m.

La situación es tan preocupante por el fuerte crecimiento de la broca, las altas deudas de los productores y el vaivén en el precio interno, que algunos cultivadores han planteado que si no hay medidas urgentes, convocarían a un paro nacional cafetero.

La solución a la crisis, que ha resultado más grave de lo que cualquiera podría imaginar, necesita por lo menos de tres decisiones que le podrían costar una millonada al Fondo Nacional del Café.

En primer lugar, hay consciencia de que el problema de la broca se ha extendido a niveles insospechados y que para evitar que siga creciendo habrá que dar una ayuda directa, es decir constante y sonante. La segunda propuesta en estudio plantea nuevas ayudas para la deuda del sector, y la tercera, quizás la más polémica, habla de la urgencia de un reajuste en el precio interno del grano.

El Gobierno es consciente de que en esos tres frentes hay que buscar soluciones, como lo reconoció el ministro de Hacienda, Guillermo Perry, en un debate esta semana en el Congreso. Sin embargo, también dejó claro que no se puede pensar en conceder todo lo que piden porque eso implicaría acabar con los ahorros que ha logrado acumular el Fondo del Café.

Según sus palabras, si el paquete de medidas para afrontar la crisis cafetera no se analiza muy cuidadosamente, de la noche a la mañana se podría derrumbar el Fondo, que ha sido un esfuerzo que ha requerido de muchos años.

Renovación de cultivos La lucha contra la broca será uno de los frentes principales para afrontar la crisis en el mediano y largo plazos. Ese bichito (del tamaño de una cabeza de alfiler), que se come la pulpa del grano, es quizás el primer responsable de la fuerte caída en la rentabilidad del sector cafetero.

Después de analizar lo que ha pasado con la broca, que ya afecta más del 50 por ciento de los cultivos (unas 500.000 hectáreas), se ha podido comprobar que ataca principalmente a los cafetales viejos. Cuando un árbol de café tiene varios años de producción alcanza alturas hasta de dos metros y a los cultivadores no les es fácil recoger los granos de las copas, donde en muchos casos se acomoda el pequeño animalito. Otros árboles se desarrollan con un tallo enmarañado y eso también dificulta la recolección y eliminación de muchos granos brocados.

El problema es que el parque cafetero de hoy está más envejecido de lo recomendable, en buena parte porque la crisis de los primeros años 90 no permitió que se hicieran buenas inversiones en cambio de sembrados.

Por tanto, una salida al problema de la broca, así sea parcial, es la renovación de cultivos. Entre las propuestas que se han ventilado en el Comité de Cafeteros, se ha hablado de la posibilidad de conceder un subsidio directo para la renovación de cafetales.

Aunque no hay nada definido, se está especulando con un probable subsidio directo, que podría ser de 20 o 25 por ciento en dinero.

Cuánto representaría esa ayuda? Se estima que tumbar una hectárea brocada, para volver a sembrarla, cuesta unos 2,5 millones de pesos. Es decir, una ayuda de 20 por ciento implicaría pagar 500.000 pesos por hectárea renovada.

El problema a resolver es a cuántos se les daría el subsidio. De acuerdo con análisis del sector cafetero, cada año se deben renovar unas 80.000 hectáreas de cafetales, pero habría que ver cuántas se están haciendo con recursos propios de algunos cultivadores para saber a ciencia cierta cuántas habría que subsidiar.

En el hipotético caso de que se diera subsidio para unas 50.000 hectáreas, eso le representaría al Fondo Nacional del Café un costo de 25.000 millones de pesos.

Ayuda a la deuda El segundo punto para atacar la crisis tiene que ver con el problema de la deuda. Aunque los cafeteros, con la ayuda de algunos congresistas, están presionando para que les perdonen lo que deben, es decir unos 210.000 millones de pesos, esa decisión parece imposible. Pero no sólo porque no hay con qué cubrir ese hueco, sino porque sería inconstitucional, según expertos del sector y voceros del Gobierno.

Hasta el momento se han adoptado algunas medidas de alivio a las deudas, con refinanciación a diez años de plazo, con tres de gracia. Dentro de ese paquete, se destaca el hecho de haber perdonado el 25 por ciento de las deudas a los pequeños campesinos que tenían obligaciones hasta de tres millones de pesos. En ese rango está más o menos el 50 por ciento de los deudores.

Pero falta por definir el alivio para los cafeteros que tienen deudas entre tres y 10 millones de pesos. Para ellos también se ha propuesto una condonación del 25 por ciento de sus obligaciones, pero con una contraprestación: que para acogerse al plan paguen de inmediato el 10 por ciento de sus deudas. De esa forma, automáticamente bajarían las obligaciones en 35 por ciento.

Actualmente, la deuda de los cafeteros es de unos 210.000 millones de pesos de capital, y al sumarle los intereses alcanza a poco más de 260.000 millones de pesos.

Y el precio interno? La tercera solución, que es la que exigen con mayor prontitud los cultivadores, es un reajuste automático de sus ingresos. Están pidiendo, como mínimo, un 15 por ciento, que implicaría elevar el precio interno de la carga de 196.125 pesos a más de 225.543 pesos.

Según analistas privados y oficiales consultados por EL TIEMPO, que pidieron mantener sus nombres en reserva, pensar en un reajuste de esas proporciones es inconcebible . Y argumentan que se deteriorarían muy rápidamente las finanzas del Fondo. Lo que más les preocupa es que un aumento alto podría resultar muy peligroso si los precios externos vuelven a caer, cosa que no se descarta.

Lo cierto del caso es que a medida que pasan los días crece la expectativa, porque de acuerdo al convenio vigente entre el gremio y el gobierno, el próximo martes debería haber una revisión del precio interno. Y suponiendo que se siguiera con esa fórmula, subiría solo unos 1.000 pesos por carga, es decir a poco más de 197.000 pesos.

Como esto podría calentar más los ánimos en el sector cafetero, existe la posibilidad de que se aplace esa revisión unos días y que se tome una decisión diferente. Aunque no hay nada definido, hay quienes hablan de un probable aumento de cinco o seis por ciento, que elevaría el precio interno a alrededor de 207.000 pesos por carga.

Una medida en ese sentido implicaría firmar un nuevo acuerdo para cambiar el sistema que ata el precio interno a la cotización internacional y que se está revisando cada 15 días. Algunos quieren que los ajustes se hagan cada mes.

Las cifras del Fondo El Minhacienda reveló esta semana que la minibonanza permitió guardar en el exterior, hasta diciembre pasado, 250 millones de dólares (poco más de 200.000 millones de pesos), pero igualmente recordó que las deudas del Fondo estaban en ese momento en 400 millones de dólares.

Esto implica que no se puede pensar en gastar todos los ahorros en ayudas, porque también hay que atender el servicio de la deuda.

Pero no solo hay que pagar las obligaciones externas. El Fondo tendrá que atender durante este año vencimientos de Títulos de Apoyo Cafetero (TAC) por alrededor de 200 millones de dólares.

Al concluir diciembre pasado, el Fondo tenía un patrimonio de 1.200 millones de dólares, cifra reducida comparada con más de 1.500 millones de dólares que poseía en 1988, poco antes de que se desplomara el pacto mundial.

Cálculos oficiales indican que si los precios externos continúan alrededor de 1,81 dólares por libra, el Fondo podría recuperar sus finanzas, con el pago de deudas por 200 millones de dólares durante el presente año y otro tanto en 1996.

Otra crisis? Si la mayor parte de los ahorros se dedicara al plan de ayuda, el Fondo no podría volver a fortalecerse. Eso puede resultar peligroso en el mediano plazo, porque se prevé que en los próximos años podría haber otra crisis.

Aunque en este momento hay una oferta reducida de café a nivel mundial, las excesivas siembras que se han venido observando en Asia, Vietnam, Indonesia, India y la recuperación que ha mostrado Brasil, podrían ocasionar una nueva sobreoferta del grano hacia 1997, con la consecuente depresión de los precios. Por ejemplo, ya se especula con el hecho de que la cosecha de Brasil podría volver a niveles superiores a los 25 millones de sacos, como en el pasado.

Pero hay más. El mundo cafetero también está preocupado porque el consumo no está creciendo. Precisamente, debido al repunte de los precios externos después de la crisis, las ventas al consumidor final no han aumentado en 2,0 por ciento por año, como se esperaba.

La conclusión es clara. Si bien es cierto que el Fondo del Café ha logrado buenos ahorros con la minibonanza , esos recursos no se deben gastar de un solo golpe para resolver los problemas que hoy afrontan los cultivadores.

De ahí que en el Comité de Cafeteros, donde están dirigentes del gremio y del gobierno, hay claridad en que existe un margen, es decir un superávit, para ayudar a los cultivadores. Pero en muy diversas formas han tratado de dejar claro que será imposible concederles todo lo que piden

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