SIN SU PLANETA, LOS U WAS SE MUEREN

SIN SU PLANETA, LOS U WAS SE MUEREN

Sólo quedaron esa noche las plumas de las gallinas y los huesos de unos marranos, cuando Guaviso, un Uerjayá (Cacique) U wa, presintió que los helicópteros iban a llegar y se acabaría el mundo.

30 de abril 1995 , 12:00 a.m.

Los veinte indígenas de su cabildo se comieron los pocos animales que tenían, porque el hombre blanco venía, con sus enfermedades, a sacar de su tierra la sangre de la laguna sagrada (petróleo), y así ya no tendrían motivos para vivir.

Eso fue hace 45 noches, cuenta la monja Rosario López, quien desde la misión del Chuscal recorre, hace 12 años, los 16 cabildos del resguardo Tunebo. El mundo de los U wa ocupa 45 mil hectáreas de los departamentos de Boyacá, Arauca y Norte de Santander, en el oriente del país y en límites con Venezuela.

El 3 de febrero de este año, el Ministerio del Medio Ambiente otorgó a la empresa Occidental de Colombia, licencia ambiental para la exploración sísmica en la búsqueda de petróleo en el llamado Bloque Samoré, del cual el 25 por ciento está en territorio indígena. Los trabajos ni siquiera han empezado.

Pero, desde entonces, se hizo más fuerte el temor que surgió hace más de ocho años y brotaron las amenazas indígenas de un suicidio colectivo. También surgieron las denuncias de presiones de la guerrilla para que ellos se opusieran a la idea.

A sus 53 años, como líder espiritual, Guaviso ha liberado a su comunidad Tegría de los espíritus malignos, las tempestades y las mordeduras de culebras, pero no ha podido encontrar la cura contra el mundo blanco y sus ansias de petróleo.

Casi no habla español, pero usa pantalones y camisas que llegan de Cúcuta y hace sus compras en Cubará (Boyacá), el pueblo más cercano al resguardo. A diario se comunica con su dios Sira, que lo guía cuando recorre descalzo las faldas de la serranía del Cocuy, donde se asienta su comunidad.

Guaviso recuerda la historia de la desaparición de muchas de sus comunidades, las leyendas de cómo colgaron a sus antepasados durante la colonia, de cómo pisotearon sus templos y de cómo perdieron sus costumbres.

Cuando pequeño, cada vez que un blanco lo tocaba, corría al río a lavarse las manos, porque pensaba que le traía enfermedades. Ahora mira con recelo a los colonos, periodistas y funcionarios que han llegado a su territorio para saber de ellos.

La enfermedad blanca Cuando sale a cazar ratones y armadillos, Guaviso se ha encontrado con guerrilleros del Frente 45 de las Farc y del Domingo Laín del Eln, al igual que con tropas del Ejército. Ahora, sabe que llegarán los buscadores de petróleo.

Los U wa (que han sobrevivido cinco siglos) les cuentan a los misioneros que temen que el hombre blanco se quede, si encuentra petróleo. Guaviso cree que si explotan el crudo, sería como si le sacaran su sangre.

Lo del petróleo se viene hablando desde hace cuatro años en la comunidad; ellos dicen que se van a morir, porque les van a secar su laguna central , dice la hermana Rosario, que se volvió consejera y apoyo de los nativos.

Guaviso casi no habla con el mundo de los blancos. La comunidad tiene a varios líderes que los representan en un Cabildo Mayor, y que tiene una oficina en Cubará. Ellos han sostenido diversas reuniones con funcionarios de la Occidental y el Gobierno, para conocer el proyecto.

Sin embargo, Yakchova, Luis Eduardo Caballero , vicepresidente de Asociación del Cabildo Mayor, comenta que no estamos de acuerdo con la exploración, ya que eso va a perjudicar a nuestra gente, y ellos (los petroleros) dicen que de todos modos se van a meter .

Si llegan, nos van a perjudicar más en la vida... La contaminación es berraca, en todas partes hablan del sida, de la tuberculosis... No solamente van a venir colombianos, sino que van a meter personas que nunca han venido por acá , comenta el indígena en aidioma (manera como llaman a su español).

El suicidio Por la inminencia de la exploración petrolera, algunos líderes indígenas han advertido a las autoridades de Boyacá, que los U wa pueden suicidarse en forma colectiva, como lo hicieron sus antepasados.

Sobre esto, Guaviso recuerda que en los tiempos de la colonia, cerca de la región de Guicán (Boyacá) y ante el acoso de los españoles, que se llevaban a sus mujeres, el cacique Guacaní mandó a colocar a los niños en unas ollas de barro y los lanzaron por el peñón de los muertos a un abismo de más de 3.000 metros, cerca a la Sierra del Cocuy.

Luego, se lanzó de espaldas con los demás indígenas de su tribu, y los cuerpos cayeron al río Nevado. Dicen que todavía existen restos de este suicidio. Nunca se supo cuántos se mataron...

La hermana Rosario comenta que no les he escuchado nada sobre el suicidio, pero como ellos tienen sus secretos y son muy celosos de su cultura, uno no sabe qué puedan hacer .

Yakchova dice que de pronto se puede presentar una muerte espontánea, ya que ante la presencia de los blancos, los Uerjayá pueden tomar alguna decisión en sus conversaciones con los dioses, y obligar a los demás a cumplirla.

Sin embargo, advierte que todos mantienen la posibilidad de organizar un suicidio de esta naturaleza, si los blancos se quieren meter a su territorio.

Sobre esto, el alcalde de Cubará, Luis Edgar Osorio, señala que las autoridades estarán pendientes por si se presenta alguna determinación de los indígenas. Pretende, así, evitar una tragedia en la región.

La Guerrilla Algunos indígenas han manifestado temor por presiones de la subversión para que se pongan en contra de la exploración petrolera.

Sin embargo, Yakchova dice que eso es una calumnia. Quien diga que somos de la subversión, tendrá que ir a las autoridades, para que todo se aclare. Si dicen que uno es manejado por la subversión, cómo respirar tranquilo?. A lo mejor quieren que yo me vaya para la montaña y no hable con la radio y la televisora, pero no voy a correr .

No se va a negar que de pronto un indígena que se va para Arauca o Saravena se haya metido a la guerrilla, pero eso no es normal , comenta el líder indígena pero agrega que nosotros no queremos nada de otras cosas... Ni guerrilleros ni militares en nuestro territorio .

La hermana Rosario cree que si ellos pierden esa tierra, van a perder los secretos de la cultura. Y un pueblo sin cultura es un pueblo sin tierra .

No queremos que toquen nuestras piedras sagradas, ni que caminen por los sitios que el Uerjayá presienta que es sagrado; queremos que nos respeten nuestra cultura, que tenemos desde antes de que llegaran los blancos , pide Yakchova.

Y agrega que si nos conforman otro planeta, como éste que hizo mi dios, nos vamos para allá . Luego baja la voz y reflexiona: eso es muy difícil; de aquí no nos movemos, aquí tenemos nuestra vida .

La palabra de los blancos La Occidental de Colombia dijo que ha cumplido con todos los requisitos para obtener la licencia ambiental y que cumplen las reuniones pertinentes para proteger la cultura de la comunidad.

La compañía informó que desde 1993 han sostenido 21 reuniones con los indígenas en diversas partes del país para explicarles los trabajos que se realizarán en la región.

Sobre el suicidio, voceros de la compañía dijeron que los indígenas nunca le han comunicado estas ideas y que solo conocen las versiones a través de los medios.

Por su parte, Gladys Jimeno, directora de Asuntos Indígenas del Ministerio de Gobierno, dijo que si no existen las garantías para la preservación de la cultura U wa no se permitirá la exploración en el resguardo.

Dijo que se está a la espera del estudio etnológico de la Occidental para permitir la exploración. La funcionaria dijo que no han recibido oficialmente alguna denuncia de un suicidio colectivo.

Por su parte, el Ministerio del Medio Ambiente, dijo que antes de que se otorgora la licencia a la Occidental se hizo una reunión con los indígenas y se firmó un acuerdo.

Voceros de la División Ambiental del Ministerio dijeron que estudiarían modificaciones a la licencia si los argumentos de los indígenas lo ameritan.

Se anunció que se realizará en los próximos días una nueva reunión en la que intervendrían los indígenas, la Occidental, Mingobierno y Minambiente.

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