EL DECÁLOGO DE LA VUELTA A COLOMBIA

EL DECÁLOGO DE LA VUELTA A COLOMBIA

Lenta, dramática y emocionantemente, el tic-tac del reloj consume las últimas horas de la XLV Vuelta a Colombia-Colmena. Restan solo 239,7 kilómetros del trazado de este año y es el momento de reflexionar acerca de algunas de las cosas que se hicieron, se vivieron y se vieron hasta ahora en la versión actual. Veamos el decálogo de la Vuelta, lo bueno y lo malo:

30 de abril 1995 , 12:00 a.m.

1. El trazado: Aunque algunos dicen que es inhumano , Para Raúl Meza, técnico del equipo profesional Aguardiente Antioqueño-Lotería de Medellín, ha sido muy exigente y complicado. Pero eso es bueno, porque el espectáculo está prácticamente garantizado . Pero, es un recorrido casi que obligado, porque no hay muchas opciones. La alternativa sería llevar la carrera a la Costa Atlántica, pero eso no se justifica, no solo por los costos que acarrearía a las escuadras, sino porque le desgaste físico de los corredores no se compensaría con espectáculo. Fue bueno, pero vale la pena considerar algunas ciudades.

2. Las llegadas: Siempre son un desastre. Y la Vuelta no ha sido la excepción. Se cruza alguien o una moto cierra al ciclista. Otra cosa: cuando uno pasa la meta, se le viene encima una cantidad de gente, lo peor que le puede suceder a un ciclista que llega agotado y muchas veces sin aire , afirmó Héctor Iván Palacio, pedalista de Aguardiente Antioqueño-Lotería de Medellín. Un aspecto que no se ha podido mejorar, a pesar de las reiteradas quejas. Hay que pensar primero en los corredores, su comodidad y su seguridad, después en todo lo demás.

3. La premiación: Libardo Niño, del registro de Pony Malta-Kelme, fue uno de los hombre que sentó su enérgica voz de protesta en la etapa Funza-Mariquita, cuando se dio la largada y los corredores no quisieron arrancar. Era increíble que por ganar una etapa como la que llegó a Pacho, donde nos jugamos la vida en el descenso, el premio para el ganador fuera de apenas 50 mil pesos. Eso fue ridículo. Sin embargo, Colmena, el patrocinador, se pellizcó y se metió la mano al bolsillo. En Santa Elena, por ejemplo, Pedro Rodríguez, el ganador, se llevó un millón de pesos. Y a Héctor Iván Palacio, en Buga, le dieron 500 mil .

Un tema que este diario tocó hondamente en 1994 y que se solucionó igual: gracias a los patrocinadores. Este año, aunque la bolsa general mejoró notoriamente, los premios parciales volvieron a quedar en deuda.

4. Los recibimientos: La llegada a Santa Elena fue espectacular, con gente a lado y lado de la vía. Fue como las etapas que se ven en Europa. Buenaventura también se pasó tanto en la recepción como en la despedida. Cuando a uno lo reciben así, dan ganas de volver , afirmó Martín Farfán, de Pony Malta-Kelme. En contraste con lo visto en esas dos ciudades, estuvo la pobre y fría llegada a Cali. A mucha gente en la capital vallecaucana no le hizo ni cinco de gracia que varias vías de la ciudad fueran bloqueadas por el arribo de la Vuelta. Terminar la prueba en Palmira hubiera sido una buena alternativa, como dijo un aficionado.

5. Finalizar en poblaciones pequeñas: La solución al problema anterior está, porque ya se demostró, en finalizar en poblaciones pequeñas. Eso es muy bueno, porque sale mucho público. Está comprobado que en las capitales a veces la gente ni siquiera sabe que la Vuelta llega o que se está corriendo. En la ciudades pequeñas, inclusive declaran día cívico y las calles se llenan completamente. Lo único que molesta un poco son las neutralizaciones que debemos hacer los corredores. Pero eso al final es lo de menos; así es en Europa , es el pensamiento de Alvaro Sierra, de Gaseosas Glacial.

6. Una llegada como la de Pacho: Al final de la etapa que terminó en esa población, la segunda de la Vuelta, equipos como Manzana Postobón y Gaseosas Glacial veían cómo sus cartas fuertes, favoritos para estar en la pelea por el título, Luis Espinosa y Celio Roncancio, respectivamente, quedaron al borde del retiro, que se dio a los pocos días. Un éxito por el espectáculo. Pero, vale la pena reflexionar si en verdad se justifica perder en 28 tenebrosos kilómetros de descenso no solo la inversión millonaria de los equipos (preparación, concentración, logística), sino poner en juego la vida de los ciclistas, únicos artistas de la carrera.

Otro punto de vista lo dio el técnico español Alvaro Pino, de Pony Malta-Kelme, quien considera que una etapa como esa le viene bien a la carrera. Fue una fracción al mejor estilo europeo , dijo.

7. El ciudadano común y corriente: Luis Rivas, un comerciante de Mariquita, estaba feliz con la llegada de la Vuelta a su población. Pero al final, cuando todo el show terminó y la caravana ciclística alzó su infraestructura, lucía indignado. Muy bueno que traigan la carrera, que hagan la fiesta y lo que quieran. Pero, por favor, que apenas termine todo se lleven la basura y el desorden que dejan a su paso . Algo que los organizadores de carreras todavía no entienden: el compromiso es dejar las cosas tal y como se recibieron, es decir, en orden. Y, si se puede, mejor.

8. Los extranjeros: En un grupo de cubanos y ecuatorianos estuvo la participación internacional de esta Vuelta. De la isla apenas queda un corredor en competencia; los del vecino país que continúan en la lucha aparecen en la últimas posiciones. A los extranjeros los trajeron para llenar el cupo de la carrera y para darle un tinte internacional. Pero de antemano se sabía que no podían hacer mayor cosa. Sería muy bueno que vinieran corredores de pergaminos, pero está comprobado que correr en Colombia no es tan fácil como se cree , aseguró Jorge Tenjo, técnico de Pony Malta-Avianca. Es decir, se sigue gastando dinero en rellenos, cuando se podía invertir en premios, logística, seguridad...

9. El gran ejemplo: El público también se ganó un papel protagónico en esta Vuelta y el antioqueño, cuya afición va en alza, merece capítulo especial. El experimento del Orgullo Paisa, con sus equipos de Aguardiente Antioqueño-Lotería de Medellín y de Ron Medellín-Lotín, demostró sus bondades en la llegada a Santa Elena. La gente sabe quiénes son El Chacho , Duván, Millo , Palacio, Zapata o Herrera. Es decir, el reinado del regionalismo. Pero, lo que le sobra a los paisas, le falta al resto. En Boyacá, por ejemplo, el equipo de Todos por Boyacá, armado a las carreras, en un gesto que podría ser un buen intento, se quedó corto, porque los primeros pedalazos de la Vuelta no generaron expectativa entre los boyacenses, que no salieron ni siquiera a ver a sus muchachos.

10. La prensa: En el pasado, la oficina de prensa de la Vuelta a Colombia se instalaba en un cómodo bus de dos pisos. Este año, se puso a disposición de los periodistas uno en el que es una verdadera hazaña trabajar. En cuestión de comunicaciones, no hay problema; todo es perfecto. Pero el trabajo se hace muy complicado en un lugar tan incómodo donde unos están encima de otros. Y cuando las etapas son en tierra caliente, empieza el desespero por el calor , afirmó Pablo Arbeláez, periodista de El Colombiano, que hace diez años cubre la Vuelta.

Este aspecto, que funcionaba a la perfección cuando el encargado era Jairo Anchique, ha decaído en los últimos años, algo que no se compadece teniendo enfrente el modelo de Carlos Eduardo Tapias, Tapita , en la Organización Ciclística RCN.

Chepe se consolida Ibagué Etapa: 1. José Jaime González, Pony Malta-Kelme, 3h 16m 29s; 2. Juan Diego Ramírez, Aguardiente Antioqueño-Lotería de Medellín, a 13s; 3. Alvaro Sierra, Gaseosas Glacial, a 19s; 4. Héctor Iván Palacio, Aguardiente Antioqueño-Lotería de Medellín, a 28s; 5. Libardo Niño, Pony Malta-Kelme, a 29s; 6. Fabio Rodríguez, Gaseosas Glacial, mt; 7. Marcos Hurtado, Ron Medellín-Lotín, mt; 8. Luis Alberto González, Manzana Postobón, a 32s; 9. Víctor Becerra, Agua Natural Glacial, mt; 10. Elkin Barrera, Gaseosas Glacial, mt.

General: 1. JJ. González, 47h 17m 43s; 2. Ramírez, a 54s; 3. Sierra, a 2m 48s; 4. Niño, a 5m 48s; 5. Palacio, a 6m 25s; 6. Barrera, a 6m 33s; 7. Carlos Mario Jaramillo, Aguardiente Antioqueño-Lotería de Medellín, a 7m 50s; 8. LA. González, a 8m 41s; 9. Elder Herrera, Ron Medellín, a 10m 38s; 10. Becerra, a 10m 55s.

Hoy se corre la duodécima etapa, de 213,7 kilómetros entre Ibagué y Bogotá. Habrá metas volantes en Gualanday, Melgar, Fusagasugá y Soacha, y premios de montaña en los altos de Boquerón (segunda categoría), Las Canecas (tercera) y Rosas (primera). La llegada será frente a Coldeportes, en la Avenida 68 con calle 63.

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