HUNDEN LA BOYACÁ PARA ELEVAR PUENTES

HUNDEN LA BOYACÁ PARA ELEVAR PUENTES

La Avenida Boyacá, debajo de los puentes de la Avenida El dorado, en el occidente de Bogotá, se está hundiendo 15 centimetros.

28 de abril 1995 , 12:00 a.m.

La razón es que la firma Civilla S.A., encargada de construir los puentes nuevos, está raspando el pavimento para darles la altura mínima exigida que es de 4.50 metros.

En la mañana del 28 de noviembre una tractomula se quedó en el intento de pasar por debajo de los puentes nuevos de la Avenida Boyacá con Avenida Eldorado. Se golpeó con la estructura.

El accidente no ha sido el único y tampoco ocurrió porque el conductor hubiera estado ebrio. Lo que sucede es que los nuevos puentes tienen una altura inferior a la normal que es de 4,50 metros.

Fue un error o esta previsto? Lo cierto es que desde hace varios días se realizan obras bajo los puentes para hundir en 15 centímetros la Avenida Boyacá y así darles la altura necesaria.

Sobre lo que pasó con los puentes existen tres tesis dadas por el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), por la firma constructora Civilia S.A. y el interventor Salgado Meléndez y Asociados.

De acuerdo con una carta que el 5 de diciembre pasado envió el director de la interventoría de la obra, Yezid Gutiérrez, al gerente de Civilia, Jorge Bernal, el verdadero gálibo (altura) mínimo en el puente sur es de 4,40 m. sobre la calzada lenta oriental y 4,41 m. sobre la calzada lenta occidental .

Añade que en el puente norte el gálibo mínimo es de 4,45 metros sobre la calzada lenta oriental y 4,46 metros sobre la calzada lenta occidental.

Más adelante dice la carta que no se cumple con la altura mínima, que se debe proponer la solución y que además se debe retirar la señal que advierte una altura de 4,50 metros y cambiarla por una que diga la verdad.

Otra tesis es la que dio el IDU, según la cual el grupo asesor de la Sociedad Colombiana de Arquitectos recomendó adicionar la construcción de un tercer carril en las calzadas lentas de la Avenida Boyacá, para adecuarlo como paradero de buses.

Ese tercer carril, por estar en el extremo derecho de la calzada lenta, quedaría con una altura insuficiente para el paso de vehículos de carga pesada. Por este motivo, fue necesario aumentar el gálibo de los puentes existentes, para lo cual la solución escogida fue bajar el nivel de la rasante de la Avenida Boyacá, opción menos costosa que la de subir las vigas de los puentes ya construidos .

La tercera teoría, que también explico el IDU, es que desde el comienzo los nuevos puentes se proyectaron más cortos, lo que significaba un ahorro de 200 millones de pesos en la obra.

Al hacer los puentes más cortos, lógicamente quedarían más bajos y por lo tanto, la norma sobre el gálibo se cumplía hundiendo la Avenida Boyacá.

Sin embargo, en otra carta del 5 de diciembre el subdirector de construcciones del IDU, William Bernal, solicitó a la firma interventora Salgado Meléndez Asociados, un informe sobre si los gálibos de los puentes están cumpliendo con la norma establecida en los pliegos de condiciones 4,50 mts., tanto en las calzadas rápidas como de servicio .

Eso haría pensar que desde el comienzo los puentes estaban proyectados como de 4,50 metros de altura.

Era para retirar el aviso Según el interventor Yezid Gutiérrez, las tres teorías resumen lo que pasó con los puentes. Civilia, convino hacer los diseños incluyendo el decrecimiento de la Boyacá y los sumideros necesarios para evitar que la vía se inunde , explicó.

Agregó que su carta al constructor tenía como fin exigir el retiro del aviso que daba un dato errado sobre la altura y criticó el hecho de que no se hubiera prohibido el paso de transporte pesado así como se hizo en el puente de la calle 100 con Autopista Norte.

Dijo además que la tractomula que le pegó al puente medía un poco más de cinco metros de altura.

Por su parte, el gerente de Civilia, Jorge Bernal explicó que aunque los puentes están en servicio, la obra no ha sido entregada y entre los aspectos que faltan está el de bajar la rasante de la Boyacá.

Sobre la carta que le envió el interventor en la que se advierte el incumplimiento en el gálibo, dice que por esa fecha las medidas no eran las exigidas porque aún no se había comenzado a trabajar en el hundimiento. Además, primero había que adecuar los desages que van a dar al canal cercano y que garantizan que la Boyacá no se inundará .

Por último, explicó que el fresado de la Boyacá se incluyó en los diseños cuando el IDU solicitó abrir el tercer carril.

Según el subdirector de construcciones, William Bernal, el hundimiento de la Boyacá no generará sobrecostos a la obra.

Por ahora, lo más seguro que se sabe es que en los próximos días la Boyacá deberá cerrarse para permitir el fresado y posterior repavimentación.

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