PÁJAROS Y ESCOPETAS

PÁJAROS Y ESCOPETAS

Me sigo preguntando a qué hora se debate en las altas esferas del Estado el futuro de la Nación. A qué hora se habla de políticas educativas, a qué hora se plantean los urgentes e inaplazables programas a largo plazo para el sector de la salud.

27 de abril 1995 , 12:00 a.m.

Me temo que el Congreso de la República y el Consejo de Ministros se han ido convirtiendo en los grandes escenarios del chisme político, en la plataforma de lanzamiento de acusaciones sin piso, en la tarima para responder fotomontajes de poca monta.

Exagero? Echemos un repaso a los grandes debates del Estado en las últimas semanas: las calidades profesionales de los ilustradores de La Prensa, las diversas acepciones del Diccionario de la Real Academia de la Lengua en torno al término familia , las habilidades de Ricaurte Losada para disimular sus inhabilidades, el posible oculto interés del Fiscal Valdivieso en una candidatura profesional, los extractos de la tarjeta de crédito del contralor David Turbay, lo oportuno o inoportuno de dejar de decirle ex presidente a Misael Pastrana, las actuaciones de Gaviota fuera de cámara...

Y no es que éstos sean asuntos vanos... pero resulta triste que el país tenga que dedicarles sus mejores horas.

Y resulta risible, por lo menos risible, que el tema que tiene en vilo a la opinión pública sea este espectáculo de los pájaros tirándoles a las escopetas.

* * * Si el Fiscal Valdivieso tiene aspiraciones presidenciales o no, no es asunto que, por lo pronto, deba convertirse en motivo de debate en el Congreso. Resulta muy fácil lanzar esta aventurada nominación en este preciso momento, en aras de desviar el peso de las investigaciones que ha emprendido la Fiscalía.

Lo cierto es que ya se escucha a la gente común y corriente decir en la calle, en los cocteles y en la sala de espera de los consultorios odontólogicos, que si el señor Fiscal arregla este enlodado panorama, merece llegar muy lejos.

Pero, igualmente cierto es que si Valdivieso sale, como dicen vulgarmente, con un chorro de babas , no sólo no tendrá derecho a aspirar a la primera magistratura, sino que deberá pagar al menos con la indiferencia el pecado de haberle hecho perder al país la mejor oportunidad que ha tenido para sanear al Congreso.

Si él no lo hace... que venga uno de esos Fujimoris que ya dejaron de creer en el remedio de los pañitos de agua tibia.

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