LA CATEDRAL SE INAUGURARÁ EN LA NOVENA DE AGUINALDOS

LA CATEDRAL SE INAUGURARÁ EN LA NOVENA DE AGUINALDOS

Como una obra teatral, la Nueva Catedral de Sal de Zipaquirá estará enmarcada entre un gran juego de luces que hacen de las suyas en medio de la penumbra de los socavones; majestuosos escenarios donde se representan las 14 estaciones del viacrucis; valiosas piezas logradas en bloques de sal de la antigua catedral y perfectos túneles salados que siempre ofrecen sorpresas al final.

26 de abril 1995 , 12:00 a.m.

Desde la primera estación del viacrucis la oscuridad va cediendo a la luminosidad que alcanza tonos violetas en el último de los pasos del Redentor en su ascenso al calvario.

Otra luz, el encuentro de Dios con el hombre, atrapará a los visitantes. Se trata del impactante destello blanco de una enorme cruz de 14 metros de altura por 10 de ancho tallada en bajo relieve.

La construcción del recinto religioso es una mezcla de minería y arte. La primera avanza en un 85 por ciento y el brillo de la sal recristalizada se empieza a lucir en el bautisterio, presbiterio, coro, sacristía y atrio. Verdaderas obras de arte.

Las obras de minería se iniciaron en 1979, seis años más tarde se tomó la decisión de reubicar la Antigua Catedral y en 1992 se cerró definitivamente.

Rústicos, bruñidos, pulidos o tallados, los elementos de sal tienen reservado su lugar en algunas de las tres naves, soportadas por cuatro enormes columnas de ocho metros de diámetro.

En el centro de las tres naves estará ubicada La creación Dios y el hombre, copia de la obra la de Miguel Angel, que fue tallada en mármol por el Taller de las Artes en Bogotá.

En las otras dos naves se enfrentan la vida y la muerte. En la sur con el nacimiento representado en el pesebre y en la norte con La Piedad, otra copia de la obra de Miguel Angel.

Cerca de 60 metros abajo, quedó enterrada la Antigua Catedral de donde se rescataron la mayoría de sus piezas para llevar un poco de tradición al recinto nuevo.

Los problemas de seguridad que presentaba la vieja iglesia y una reserva de 150 millones de sal, fueron las causas de su cierre definitivo.

Afuera de la montaña de sal, el espectáculo será similar.

Una vía de robles entrecruzados, antes de irrumpir en la mina, acostumbrarán al turista a la penumbra y la gran plaza ceremonial estará circundada por 43 palmeras, cada en representación de los años que alcanzó a cumplir la tradicional y vieja catedral.

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