EN ALEMANIA, RUSOS Y ALIADOS SE DABAN LA MANO

EN ALEMANIA, RUSOS Y ALIADOS SE DABAN LA MANO

Hace 50 años, el fuhrer del Tercer Reich alemán, Adolfo Hitler, tenía sus días contados cuando se encontraron en territorio germano por primera vez, las tropas estadounidenses que venían del oeste y el ejército ruso que venía de liberar Viena, desde el este, cerrando definitivamente su cerco alrededor de Berlín.

26 de abril 1995 , 12:00 a.m.

El 25 de abril una unidad de exploración de la 60 división estadounidense, que cinco días antes había conquistado Leipzig, se encontró a orillas del Elba, sobre el puente de Torgau, no con el enemigo alemán, como pensó en un principio, sino con la 58 división de la guardia ucraniana.

El ex teniente estadounidense William Robertson, de 71 años, y el ex teniente de las antiguas fuerzas soviéticas Alexander Silvashko, de 73 años, volvieron a repetir en estos días el apretón de manos con que hace medio siglo sellaron ese histórico encuentro.

La unión de los frentes aliados y soviéticos, el 25 de abril de 1945, coincidió con el comienzo del fin de la sangrienta batalla de Berlín, ya que ese mismo día se unieron las unidades blindadas de los mariscales soviéticos Georgui Shukov e Iván Konyev y cerraron el cerco en torno al centro de la capital alemana.

Con dos millones y medio de hombres, más de 41.000 cañones, 6.000 tanques y unos 7.500 aviones, el Ejército Rojo lanzó el 16 de abril su gran ofensiva desde el río Oder sobre Berlín y el 21 de abril habían alcanzado sus primeras unidades los suburbios septentrionales de la capital.

El 19 de abril habían realizado las fuerzas aéreas británicas el último de los más de 360 bombardeos de Berlín, en los que arrojaron más de 45.000 de toneladas de explosivos, causando al menos 50.000 muertos y dejando convertida la ciudad en escombros.

El último bombardeo tuvo lugar en vísperas del 56 cumpleaños de Hitler, que con sus ministros de guerra celebró en su bunker debajo de la cancillería imperial de Berlín. El 23 de abril de 1945 el general Helmuth Weidling había sido nombrado comandante de Berlín con la orden de defender la ciudad, costara lo que costara, con algo más de 46.000 soldados regulares, además de unos 45.000 milicianos del llamado Volkssturm , en su gran mayoría viejos y adolescentes, y de unos 3.500 miembros de organizaciones nazi.

Las primeras en quedar fuera de combate fueron las tropas regulares, que el 28 de abril habían quedado ya totalmente rodeadas y aisladas por los soviéticos, y los últimos los fanáticos de las juventudes hitlerianas, muchachos de entre 13 y 15 años sacrificados por millares como carne de cañón.

En la noche del 29 al 30 de abril, Hitler y sus seguidores se convencieron de que la causa estaba perdida: el hombre que en 1933 había proclamado su imperio milenario y que sólo tuvo doce años de vida, se suicidó con una cápsula de cianuro y un tiro en la cabeza, al tiempo que se envenenó a su compañera Eva Braun, con la que se había casado sólo pocas horas antes.

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