CUÁLES SON LAS OPCIONES DE INVERSIÓN EN COLOMBIA

CUÁLES SON LAS OPCIONES DE INVERSIÓN EN COLOMBIA

Esta pregunta suele ser muy amplia, debido a que no todas las personas tienen la misma aversión al riesgo o el mismo monto de dinero, ni están dispuestas a invertir al mismo plazo.

15 de abril 1996 , 12:00 a.m.

Por lo tanto, para determinar cuál puede ser la mejor alternativa de inversión en un momento dado, se deben tener en cuenta las características propias de cada inversionista.

El mercado de valores colombiano ofrece alternativas de corto y de largo plazo, de bajo o de alto riesgo y con diferentes rentabilidad y modalidades de pago de intereses.

Dentro de las de corto plazo la más recomendables son los Certificados de Depósito a Término (CDTs), que emiten las entidades financieras. Esto es así por su seguridad, rentabilidad y facilidad de constitución. Los plazos van desde un mes hasta un año y los intereses se pueden pactar con pago anticipado o vencido. Sin embargo, existen también las Aceptaciones Bancarias, alternativas interesantes pero no tan fáciles de conseguir como los CDT.

En la actualidad las rentabilidades de los CDT a 90 días se encuentran entre el 33 por ciento y el 34 por ciento; en términos reales entre 10,6 por ciento y 11,6 por ciento. Lo anterior se compara con la rentabilidad promedio de los bonos a tres meses del gobierno de Estados Unidos (5,07 por ciento); si a esta se suma la devaluación esperada de 17 por ciento (en el caso pesimista), la rentabilidad obtenida por un inversionista colombiano en dichos títulos sería de 22,9 por ciento, que es muy inferior al 33-34 por ciento mencionado.

Por otra parte, el riesgo de invertir en CDT es bastante bajo, por cuanto la rentabilidad se pacta en el momento de realizar la compra del título y esta es fija, mientras dicho título se conserve durante el período completo. El único riesgo existente es el de falta de solvencia del emisor; sin embargo, el sistema financiero colombiano en general es bastante sólido. Un CDT se puede constituir desde cien mil pesos.

A largo plazo existen otras alternativas, dentro de las cuales las más comunes son los bonos. Los hay públicos y privados. Los primeros son emitidos por el gobierno y los segundos por empresas particulares del sector financiero o del sector real.

Los bonos van desde un año de plazo hasta ocho años y sus rentabilidades están atadas generalmente a un índice, teniendo una parte fija y una variable. Por ejemplo, un bono puede ser emitido al DTF+ 1, 2, 3 o más puntos, o al IPC+1, 2, 3 o más puntos. Esto se hace con el fin de permitir flexibilidad en la rentabilidad de los títulos a través del tiempo, teniendo en cuenta las fluctuaciones normales en las tasas de interés.

Además, de esta manera los emisores se cubren del riesgo de una fluctuación muy pronunciada de dichas tasas. Actualmente los bonos están ofreciendo rentabilidades efectivas entre el 32 por ciento y el 38 por ciento, dependiendo del plazo de la inversión. En términos reales estas rentabilidades oscilan entre el 9,8 por ciento y el 14,8 por ciento.

Otra alternativa de inversión interesante en este momento es la titularización de activos. Esta consiste en que el valor de un activo, que puede ser desde un edificio de apartamentos hasta la cartera de una institución financiera, se representa en varios títulos valores, que pueden ser comprados por distintos inversionistas.

La rentabilidad, si es un título representativo de un bien raíz, está dada por la valorización del bien y por el arriendo que se cobre a quienes usufructúan del bien. Si la titularización es de cartera, la rentabilidad se fija con base en el mercado. La cartera de la entidad emisora del título respalda la inversión.

En la actualidad los títulos productos de titularización (en su mayoría de cartera) están ofreciendo rentabilidades que oscilan entre el 30 por ciento y el 36, por ciento dependiendo del plazo; en términos reales oscilan entre el 8,15 por ciento y el 13,1 por ciento.

Las acciones Finalmente, vale la pena mencionar que las acciones representan una interesante alternativa frente a las demás, pero sus características son muy diferentes. En primer lugar la rentabilidad de las acciones es completamente variable y depende de la oferta y de la demanda de las mismas. Estas dependen a su vez de los fundamentos de la compañía que emitió las acciones, es decir de su situación financiera, su administración y su posicionamiento en el mercado.

A diferencia de los títulos de renta fija, las acciones dan al inversionista la propiedad de la empresa emisora en un monto proporcional a la cantidad de acciones que poseen. Si bien en 1994 la rentabilidad por valorización del mercado accionario de Bogotá fue 19,32 por ciento, en 1995 esta fue de -14,83 por ciento; en términos reales en ambos años la rentabilidad fue negativa. Sin embargo en 1993 la rentabilidad nominal fue de 50 por ciento y la real fue de 22,34 por ciento, la más alta rentabilidad del mercado en ese año de todas las alternativas posibles de inversión en el merado de capitales.

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