LA TIERRA SE ESTÁ CORRIENDO

LA TIERRA SE ESTÁ CORRIENDO

Desde hace tres meses los días son más largos para unas l30 familias de Orgóniga y Ovejeras, veredas del municipio de Panqueba, en la provincia de Gutiérrez.

07 de abril 1995 , 12:00 a.m.

Allí, los habitantes, luego de las faenas diarias del campo, se van a la cama a descansar pero no logran conciliar el sueño. El temor a que de un momento a otro sus casas desaparezcan con todos sus moradores, los mantienen en vigilia. Cuando llueve nadie duerme.

Después del 19 de enero pasado, cuando el departamento de Boyacá fue sacudido por varios movimientos sísmicos, el cerro donde están localizadas estas veredas empezó a mostrar una serie de grietas que con el paso de los días se han acentuado.

Estamos más miedosos que quién sabe qué. Y ahora que viene el invierno, eso nos tocará irnos a otra parte , dijo Amalia Santiesteban de Gómez, quien hace siete años vive en la vereda Orgóniga. Cuatro de sus hijos residen en Bogotá. Pero en su angustia no está sola. La comparte con su hija Marina, sus dos pequeños nietos y su esposo Jaime Benjamín Gómez Blanco, dedicado éste a trabajar de sol a sol la tierra.

Todos habitan ahora en una casa construida en madera. La de adobe en que vivían la abandonaron. Un perito de la Caja Agraria de Guicán les aconsejó irse a una casa de madera porque el cerro se estaba corriendo.

Estas tierras siempre se han movido, pero ahora es más. Dicen que se hundió la laguna que llaman El Chivo y que está en la cima de la loma, al lado del Nevado de Guicán. Cerca a donde el compadre Manuel la carretera se agrietó , dijo doña Amalia mientras alzaba unas cobijas que había sacado a asolear, pues la lluvia se insinuaba.

Al frente de la casa de los Gómez Santiesteban, al otro lado de la carretera, está la Escuela Nueva de Orgóniga. Allí asisten hoy unos 13 niños. El número podría ser de 25 o más si el profesor les cayera bien a los vecinos, pero como no fue así éstos prefieren envíar a sus hijos a la escuela urbana.

La escuela tiene una parte construida en adobe y otra en madera y en ambos sectores se advierten los efectos del movimiento del suelo. Las grietas son enormes, especialmente en la parte levantada en adobe. A un lado de la cancha de fútbol el piso se abrió, como si alguien estuviera construyendo zanjas.

En Orgóniga hace mes y medio se echó la tubería del acueducto rural, pero a los pocos días el piso cedió y hubo necesidad de reemplazar varios tubos que se rompieron por las fallas que presenta el terreno, dijo el secretario de la alcaldía, Argemiro García.

El mismo funcionario relató que por este extraño movimiento de tierra que se observa en una gran extensión que cobija predios de Panqueba y Guicán, la vía que lleva a este municipio se ha hundido en varios tramos. En algunos ese hundimiento es mayor a un metro. Para rellenar esos huecos frecuentemente se acude al recebo, dijo García.

Por esta falla varias familias decidieron abandonar sus viviendas de adobe y reemplazarlas por construcciones de madera. Creen que si la emergencia se presenta podrían salir mejor librados habitando en casas de madera.

Ahora si estoy nerviosa, y yo que siempre he sufrido de los nervios. Ahora duermo un poquito y me despierto a cada rato pensando que la casa se ruede y nos lleve a todos , dice con visible preocupación Amalia de Gómez. Comenta que su esposo le ha dicho que cuando empiece a llover de verdad él se va, pero no sabe a dónde.

Marina Gómez Santiesteban, que hace un año quedó viuda y con dos pequeños hijos, pues a su esposo lo mataron en el barrio Tunjuelito de Bogotá, no oculta su miedo por lo que está pasando en la vereda y le resulta difícil pensar en abandonar su casa: Eso es muy verraco trasladarse uno a otro lugar sin ninguna ayuda . Dice que en los recorridos que hace por el cerro ha encontrado grietas enormes que vienen de arriba del Nevado de Guicán. Recuerda que la casa de Luis Esteban, un vecino, los temblores de enero y las grietas que después aparecieron en el piso se la acabaron.

Para el secretario de la alcaldía de Panqueba, Argemiro García, el mayor temor lo produce la carga de tierra que permanentemente está recibiendo el río Nevado y que de un momento a otro podría represarse y causar graves daños en vidas humanas y sementeras.

En estado de alerta El alcalde de Panqueba, Marcos Leal Blanco, dijo que las fallas que se presentan en el cerro donde están ubicadas las veredas Gorgóniga y Ovejeras se deben a filtraciones de aguas que nacen en la parte alta. Estamos sobre una laja que viene del lado del Nevado de Guicán y sobre la laja hay gran cantidad de tierra suelta que cae en el río Nevado. Tenemos temor que se tapone el río y sus efectos causarían graves estragos en los municipios de Panqueba, Guacamayas, El Espino y aun Capitanejo , dijo el alcalde.

Frente al peligro inminente en que se encuentran los habitantes de Panqueba, especialmente, se han empezado a hacer las advertencias de rigor, dijo el alcalde. Se ha dispuesto mantener un monitoreo sobre el río. Permanentemente habrá una persona vigilando el aumento del caudal de las aguas del Nevado y según su observación dará la alerta necesaria.

En principio, dado el avance de los agrietamientos, urge reubicar a diez familias, dijo el alcalde Marcos Leal. Lo mismo debe suceder con la escuela. Sin embargo, encuentra que la medida no se puede hacer efectiva de inmediato por la carencia de plata. En este momento no tenemos ni cómo pagar los sueldos a los empleados de la administración , dijo Leal Blanco.

Se espera la ayuda de los gobiernos departamental y nacional. El Comité de Desastres de Boyacá ya realizó una inspección a la zona y formuló las primeras recomendaciones.

Se acudirá a la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia para que se realice un estudio encaminado a establecer exactamente el origen de estas fallas y que se formulen los correctivos.

Los alcaldes de Panqueba, Guicán, El Cocuy, El Espino y Guacamayas se reunieron para analizar la situación de riesgo en que se encuentran y acordaron presentar un documento para buscar del gobierno nacional y departamental las alternativas que el problema requiere.

Si el gobierno departamental nos facilita maquinaria podríamos canalizar las aguas que originan las filtraciones y así estaríamos controlando en parte los agrietamientos , dijo el alcalde de Panqueba.

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