ALCALDE, VENDA

ALCALDE, VENDA

Sobre la Avenida 26 hay un graffitti firmado por el sindicato de la empresa de teléfonos de Bogotá que dice: Defendámosla, la ETB no está en venta, es de los bogotanos .

25 de abril 1995 , 12:00 a.m.

La verdad es que si sumamos los patrimonios de las tres grandes empresas del Distrito, teléfonos, energía y acueducto, los bogotanos tenemos invertida allí una suma que puede bordear los diez mil millones de dólares.

Pero esta gigantesca cifra de inversión no les reporta a los bogotanos ni un solo peso de utilidades. Lo cual quiere decir que, o los bogotanos somos pésimos inversionistas, o como dueños de las empresas las hemos dejado al garete permitiendo que sean manejadas pésimamente.

El graffitti también nos recuerda que además de usuarios los bogotanos somos dueños de estas empresas. Lo cual nos sirve para tres cosas. Para nada, para nada y para nada.

Porque aunque las empresas modernas y eficientes actúan bajo el lema de que el cliente siempre tiene la razón, en nuestras empresas de servicios públicos no solo la razón no la tiene el cliente sino tampoco los dueños, quienes son tratados en forma descortés y muchas veces grosera por los empleados.

La ineficiencia de nuestras empresas de servicios ha sido ampliamente documentada. En la empresa de acueducto en 1992 las pérdidas de agua se situaban alrededor del 42 por ciento, y en la de energía las perdidas totales, en 18,5 por ciento.

Ni siquiera la empresa de teléfonos, que sí tiene dinero, es capaz de atender las solicitudes de líneas telefónicas. Muchos bogotanos deben esperar años para que les sea adjudicada (término que al contrario de vendida implica el uso de palancas para adquirir algo) una línea telefónica, Y si la quiere con urgencia, debe recurrir a la empresa paralela , que es la competencia que algunos empleados corruptos le han montado a la propia ETB.

Los daños de los teléfonos son muy frecuentes y los bogotanos después de cansarse de llamar al 114, cuyo servicio computarizado es una tomadera de pelo, deben recurrir a alguna palanca, o esperar pacientemente desde 20 días hasta 19 años, como le ocurrió al señor José Benigno Gómez, para que la empresa se digne arreglar su línea.

Por eso es buena la propuesta del alcalde Mockus sobre la cual deberá decidir el Concejo, de convertir las empresas de teléfonos y de energía en empresas por acciones para que posteriormente una parte de ellas pueda ser vendida a particulares. Aunque sólo se vendiera una participación minoritaria, ello aseguraría la financiación de las inversiones necesarias en los próximos años y sin duda mejoraría la eficiencia en la gestión.

Al contrario de lo que piensa el sindicato del graffitti, las empresas pertenecen hoy a los empleados, o al menos eso parece por el trato que dan a los bogotanos . Y de seguir como vamos, por cuenta de los pasivos laborales efectivamente pasarán a ser de su propiedad.

Antes de que eso suceda, como bogotano , dueño de una ínfima parte de la empresa, opino que el Alcalde tiene la razón. Ojalá a esta trascendental decisión se le abra la puerta de la discusión pública y no se adopte una posición de defensa de los sindicatos a puerta cerrada.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.