TENSIÓN LIBERAL POR LAS MEDIDAS ÉTICAS

TENSIÓN LIBERAL POR LAS MEDIDAS ÉTICAS

Si el doctor Prieto se ha tomado atribuciones que no le corresponden, se tendrá que ir... o me tendré que ir yo .

25 de abril 1995 , 12:00 a.m.

Juan Guillermo Angel, presidente de la Dirección Liberal Nacional, dejaba advertir un tono de ofuscación en las declaraciones que dio ayer temprano a la radio.

Hablaba de los pronunciamientos de Luis Prieto Ocampo, recién nombrado secretario general del partido, quien el sábado recomendó públicamente la renuncia de Alvaro Benedetti, director alterno de la colectividad, mencionado en los informes de la Fiscalía.

Cuando sus colaboradores inmediatos le dijeron que Angel estaba disgustado por sus declaraciones, Prieto dijo de inmediato que renunciaría.

Y en efecto se disponía a redactar su carta de dimisión, cuando Angel llegó poco antes del mediodía a la casona de la Avenida Caracas con calle 36, sede de la Dirección Liberal, para convocar a una reunión extraordinaria con los miembros del Consejo de Control Etico del partido.

El ambiente era tenso, porque, aparte del rechazo a las declaraciones de su secretario general, Angel había cuestionado, a través de un comunicado de prensa, la decisión tomada por el Consejo de suspender a los 8 congresistas que serían investigados por la Corte por presunto enriquecimiento ilícito.

Sin embargo, como en la política siempre hay lugar para la conciliación, Angel le bajó el tono a la polémica durante la reunión.

A Prieto lo persuadió de que no había razón para renunciar, y a los miembros del Consejo les aseguró que por ningún motivo desconocería la legitimidad e importancia del órgano de control.

A unos y a otros les dijo que la hora difícil que vive el Partido Liberal requiere ponderación, buen juicio y unidad.

Los consejeros le explicaron que la suspensión de los congresistas no constituía sentencia -como él lo aseguraba en su comunicado de prensa- sino que representaba una decisión preventiva, tomada al amparo del Código de Etica.

A Prieto, entre otras cosas, le cayeron rayos y centellas. El contralor David Turbay lo cuestionó públicamente, mientras otros de los involucrados también lo han descalificado.

En el terreno de la disquisición jurídica, Angel no reconoció del todo el peso de los argumentos del consejo, y anunció que consultaría al Fiscal General sobre si su decisión de enviar el informe que menciona a los congresistas significa que ha presentado contra ellos un denuncio penal.

En caso de que la respuesta fuera negativa, Angel pediría al Consejo reconsiderar su decisión.

Los consejeros le explicaron cómo procederían en el caso de la investigación ética de las conductas de otros afiliados al partido presuntamente comprometidos en los casos estudiados por la Fiscalía y la Corte.

Dijeron, por ejemplo, que si el contralor David Turbay formaliza una petición anunciada a través de los medios de comunicación, estarían dispuestos -como lo prevén las normas éticas- a escucharlo en una audiencia pública.

Lo propio harían con Santiago Medina, tesorero de la campaña presidencial de Ernesto Samper.

Se estudia la posibilidad de que el Consejo se reúna en sesión permanente mientras se aclara la situación de los cuestionados. Se trata de una virtual declaratoria de emergencia ética.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.