LA FÓRMULA DEL MONO FUE LA SALVACIÓN

LA FÓRMULA DEL MONO FUE LA SALVACIÓN

Julio Bernal y Luis Espinosa, que salieron intactos del accidente en Tres Puertas donde murieron Néstor Mora, Augusto Triana y Hernán Patiño, de Manzana Postobón, estuvieron a punto de convertirse en dos bajas más para el equipo. Venían en el lote y aunque físicamente no sufrieron ni un rasguño, moralmente quedaron destrozados.

23 de abril 1995 , 12:00 a.m.

A Bernal le tocó encargarse de los dos Patiño, vio morir a Hernán y sobrevivir a Asdrúbal.

Patiño, ve la luz , le hablé a Hernán. Cuando sentí que se iba, le dije vaya que Jesucristo lo espera . Le cerré los ojos y abrazado a él empecé a reanimar a Asdrúbal. Bueno, tranquilo que El Chulito está bien. Esta etapa nos la tenemos que ganar , relató.

Ver morir a tres amigos es algo que lo hace reflexionar a uno. Pude haber sido yo, pero les tocó a ellos , pensaba Bernal. Y ese mismo día, en el Hospital Universitario de Manizales, en medio del shock, tomó la decisión de no volver a corre más.

Espinosa, por su parte, que se salvó de caer en el accidente porque se quedó unos metros atrás, confiesa que de ahí en adelante, cada vez que va en un descenso, piensa que una tractomula le va a salir y se lo puede llevar por delante.

No era mi día, pero saber que pude ser yo me hizo reflexionar y pensé en dejar la bicicleta, contó el corredor.

No pude dejar de montar, porque hasta en los momentos duros uno tiene que probar que es un profesional , reflexionó Bernal. Eso es lo que tenemos que demostrarnos a nosotros mismos en esta Vuelta a Colombia, que podemos resurgir de las cenizas, porque así quedó el grupo después de la tragedia , afirmó.

Cuando Asdrúbal Patiño regresó a la concentración de Manzana Postobón en Bogotá, el equipo venía en alza. Acabábamos de ganar el Gran Premio Café Aguila Roja y saber que lo volveríamos a ver nos tenía a todos con el ánimo arriba , relató Bernal.

Yo siempre me siento al lado del conductor, pero ese día cuando llegamos a la casa traté de salir. No pude porque se armó un trancón en la salida del bus. Todos queríamos bajar al mismo tiempo. Desde que El Mono está en la casa, el grupo ha vuelto a ser como antes. Ver que todos los días está mejor nos ha dado fuerzas para salir adelante.

La fórmula de El Mono , como le dicen a Patiño, resultó ser el mejor estímulo para un grupo que volvió a sonreír.

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