SACERDOTES SÍ, PERO SIN SOTANA!

SACERDOTES SÍ, PERO SIN SOTANA!

Para ellos hubiera sido realmente satisfactorio que el Concilio Vaticano II hubiera considerado seriamente la posibilidad de permitirle a los sacerdotes oficiar la misa en ropa sport, porque consideran que la sotana crea un barrera entre el Padre y sus feligreses que desde ningún punto de vista favorece la evangelización, principal tarea de la iglesia. Pero aunque este aspecto es importante para ellos no trasciende, porque la vocación espiritual y la valoración del ser humano es lo realmente maravilloso para sus vidas.

12 de abril 1995 , 12:00 a.m.

Estos jóvenes que hasta hace poco iban de un lado para otro, disfrutando de los placeres de la vida; el noviazgo, las pilatunas de adolescencia, el baile, la recocha y las amistades, se encontraron un día con alguien que los llamó y ellos decidieron seguirlo: Jesucristo.

El encuentro sucedió en un sitio inesperado. No hubo preguntas, ni dudas, sólo expectativa, esperanza y alegría. Al final la respuesta no se hizo esperar...seguirían las huellas.

Así fue como Zamir, Rubén, Fernando, Alejandro y Jair, un grupo de jóvenes tolimenses, decidieron afrontar el reto de ser sacerdotes y hoy en día se preparan intelectualmente para ello.

Y desde ya se catalogan como sacerdotes modernos, quienes guardando el mayor culto por lo sagrado y lo divino, irrumpen en la vida eclesiástica con conceptos actuales sobre lo que representa Dios, la iglesia, la feligresía y el sacerdocio.

Entre la filosofía y la teología aún se entremezclan los recuerdos de cuando por primera vez llegaron al Seminario Mayor de Ibagué y uno de ellos trató de vestirse de fantasma, ataviado de sábanas para asustar a un compañero de Anzoátegui que era muy tímido, y aunque ese tipo de chanzas ya no llevan a cabo, conservan su jovialidad, su buen humor y su amor por Nuestro Señor.

Todavía reconocen que la mujer es el mejor invento de Dios, pero ya no las miran con ojos apasionados. Prefieren conservar de ellas sus mejores momentos, su sonrisa alegre y su lozanía, porque al fin y al cabo, mujeres son sus madres, sus hermanas, sus mejores amigas y hasta sus antiguas novias, que ahora permanecen a su lado como confidentes.

Sus padres nunca los obligaron a tomar esa decisión, aunque recuerdan que la influencia de sus hogares católicos sí tuvo mucho que ver en ella. A Zamir, Rubén, Fernando y Alejandro, los ayudó en gran medida las pláticas con sacerdotes. A Jair por su parte nunca se le había cruzado por la mente entrar al Seminario, aún cuando un tío suyo es sacerdote. Un día él le dijo que tenía un cupo en el Seminario y Jair aceptó el reto. Ahora está totalmente convencido que lo que hace está bien hecho y que quiere encontrar la verdad en Cristo porque él es la razón primera y última de su vida.

Quieren ser santos Para Zamir, Rubén, Fernando, Alejandro y Jair, es claro que los sacerdotes de hoy en día no se parecen mucho a los de hace 30 0 40 años. De ellos conservan únicamente lo escencial que es el deseo de seguir a Cristo, porque ni siquiera la tradicional tonsura o la sotana, está dentro de sus planes futuros.

Así, vestidos con jeans, camisetas y tenis, hablan abiertamente y con desparpajo, de filosofía, teología y la moda sacerdotal .

Creen una sencilla camisa con cuello clerical y un jean o un pantalón de lino, les dará la imagen apropiada para llegar hasta las comunidades más diversas con la palabra del Señor, sin que por ello se pierda la dignidad de sacerdotes.

Fernando uno de los más descomplicados, ríe alegremente mientras afirma que No hay por qué dárselas de mucho, yo soy un hombre común y corriente, soy Aguirre Ricaurte y seguiré siendo Aguirre Ricaurte hasta que me muera, sólo que estoy empezando a adquirir una responsabilidad con Dios y con mi comunidad .

Y aunque la vida del Seminario no es tan fácil como creen algunas personas, pues exige vocación, preparación académica y constancia, tampoco es tan solemne como la quieren hacer ver algunas personas que están en desacuerdo con ella.

Si nos lo propusiéramos todos podríamos ser santos , dice Jair. ~ La santidad hay que entenderla como como una búqueda diaria de la perfección, donde uno se cae y se levanta. Jesús nos invita a ser santos como el Padre Santo, eso no es etéreo, eso es real, se puede palpar, sentir y se puede hacer. Deberíamos ser unos santos-humanos, a la vez , agrega Zamir.

!Se casaron...con Jesucristo! Aunque parezca paradójico lo primero que hizo Fernando cuando decidió ser sacerdote fue terminar con su novia y casarse...con Jesucristo. Lo mismo hicieron los 54 alumnos más del Seminario Mayor.

Para ellos referirse al tema del celibato no debe ser un tabú y por eso no tienen miramientos para expresar lo que piensan al respecto. Rubén dice que no es una obligación sino una opción de aquellas personas que han escogido la carrera del sacerdocio. ~ Fernando más abierto advierte que, no es que uno no sea capaz de entregarle a una mujer lo que uno tiene como hombre, no es que seamos discapacitados o que nos hubiera faltado presencia para levantarnos una, de lo que se trata es de que ese amor exclusivo y particular para con una mujer sea total y abierto a todos. El celibato no es castrar el amor. Uno se casa con Jesucristo y es para toda la vida , dice.

Y aunque muchos jóvenes llegan hasta las puertas del Seminario, obligados por sus padres o porque se hacen los llamados de Jesucristo, aunque no se así, o simplemente porque equivocan su vocación, son muchos más lo que de verdad están convencidos de su amor por el sacerdocio y por Cristo.

Por ello al final de la entrevista con este semanario cada uno encontró una frase para invitar a los jóvenes tolimenses a encontrar el sendero que un día ellos escogieron y que hoy es su motivo de orgullo. Si quieres conocer la verdadera buena vida y ser verdaderamente feliz~, házte sacerdote , Amigo, Cristo te invita a llevar su amor a todos los hombres, decídete por el sacerdocio , Jesús, el eternamente joven quiere darte la alegría que necesitas y el sentido que quieres dar a tu vida , Ser sacerdote vale la pena .

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