JUSTICIA: SOLUCIONES RADICALES

JUSTICIA: SOLUCIONES RADICALES

Bajo este título publicó Fernando Cepeda Ulloa la semana pasada en EL TIEMPO un breve artículo en el que sintetizó de manera dramática la situación de la justicia en Colombia. De las cifras que allí se presentaron, vale la pena resaltar muy especialmente algunas, por sus implicaciones fiscales y económicas.

23 de abril 1995 , 12:00 a.m.

Tenemos 77 homicidios por cada 100.000 habitantes (Alemania tiene 1,2, Canadá 2,7; Italia 4,3) y tan sólo un preso por cada cien mil habitantes (77 en Alemania; 94 en Canadá, 27 en Italia. Cuatro millones de procesos están en trámite y para resolverlos contamos con 6.693 funcionarios. No obstante la impunidad, las cárceles están hacinadas. En 1994 se gastaron 700.000 mil millones de pesos en el sector de justicia, 8,22 por ciento del total del gasto .

Las connotaciones económicas de las cifras arriba presentadas son simplemente aterradoras. Todos estamos de acuerdo en que el problema de la justicia y el orden público es el más serio del país, y el más difícil de solucionar. Para bajar el número de delitos, hay que acabar con la impunidad; pero esto exige aumentar la cantidad de presos, y por tanto de cárceles de condiciones mínimamente adecuadas, al menos bajo la legislación penal actual. Ello llevaría a multiplicar el gasto en justicia, a niveles que el país no está en condiciones de financiar.

En otras palabras, con el sistema judicial y carcelario actual, no tenemos cómo rebajar la criminalidad a niveles tolerables para estándares internacionales. Con razón Fernando Cepeda pide soluciones, que no pueden ser distintas a las de concentrar la capacidad de jueces y cárceles en castigar las variedades más graves de delitos, despenalizando aquellas otras de menor virulencia social.

Estoy seguro de que este planteamiento, que se deriva de las crudas cifras presentadas por Fernando Cepeda, será considerado inaceptable por muchos profesionales el derecho. Pero allá estamos llegando. Ya se despenalizaron prácticas como el contrabando y la evasión cambiaria. Y se necesita avanzar mucho más radicalmente por estos caminos. No hay con qué costear otros.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.