UNA REFORMA PENSIONAL QUE AÚN NO TERMINA

UNA REFORMA PENSIONAL QUE AÚN NO TERMINA

El siguiente es un extracto de las principales conclusiones del estudio titulado El futuro de la Reforma Pensional , elaborado por Eduardo Lora, Director Ejecutivo de Fedesarrollo y Loredana Helmsdorff, actuaria independiente, con la colaboración de Asofondos. (VER RECUADROS:RESULTADOS FINANCIEROS DEL ISS).

24 de abril 1995 , 12:00 a. m.

Diferencias entre regímenes La Ley 100, que reformó la seguridad social, estableció un sistema pensional con dos regímenes que compiten entre sí.

Se mantuvo el régimen de reparto del ISS, con condiciones de jubilación definidas, y se estableció un régimen nuevo de capitalización individual administrado por los fondos de pensiones.

Los dos regímenes operan en condiciones diferentes.

Las condiciones de jubilación del ISS son claramente ventajosas para las mujeres mayores de 35 años y los hombres mayores de 40 ya vinculados a esta entidad, y para todas las personas con más de 15 años de vinculación.

Para estos grupos se garantiza una pensión equivalente al 75 por ciento del salario con 500 semanas cotizadas, y hasta del 90 por ciento con un mayor número de semanas, ya que se mantuvieron para ellos las condiciones anteriores a la reforma.

También son más ventajosas las condiciones para acceder a la pensión mínima en el ISS: se obtiene a los 60 años para los hombres y 55 para las mujeres, con 1.000 semanas de cotización. En los fondos de pensiones, a los 62 años en el caso de los hombres y a los 57 para las mujeres, con 1.150 semanas.

Por estas diferencias, las condiciones de competencia entre los dos regímenes son desiguales y tienden a estimular la afiliación al ISS de las mujeres y los grupos de individuos mayores y con menores posibilidades de acumulación de años laborales.

Este es un mecanismo de selección adversa contra el ISS, que puede llevar eventualmente al desconocimiento de los derechos de los afiliados a esa entidad por acumulación de un elevado pasivo pensional.

De forma equivocada, la opinión ha creído hasta ahora que las condiciones desiguales son adversas a la actividad de los fondos y favorables al ISS, cuando la realidad es la contraria.

Las pensiones que llegarán a alcanzarse en los fondos dependerán de la tasa de interés. Con rendimientos reales del tres y hasta el cuatro por ciento, las pensiones que podrían alcanzarse en los fondos de pensiones son inferiores en prácticamente todos los casos, a las establecidas para el ISS.

Con una tasa de interés del cinco por ciento, las pensiones que podrían alcanzarse en los fondos superan a las del ISS para grupos más amplios de trabajadores hombres; y con tasas mayores, de seis o siete por ciento, permitirían alcanzar pensiones más elevadas en los fondos, a grupos más amplios de hombres y mujeres, aunque limitados en todo caso a quienes logren acumular aproximadamente 40 años de vida laboral.

Proyecciones financieras Las tasas de interés y los ritmos de afiliación y rotación entre regímenes son las variables que más podrían afectar estos cálculos.

En condiciones poco favorables de afiliación a los fondos, se aliviarían los flujos de caja del ISS, pero seguirían siendo deficitarios y, lo que es más grave, aumentaría de forma más acelerada el pasivo pensional.

El pasivo pensional podría elevarse hasta los 96,5 billones de pesos en el 2025, equivalentes al 45,5 por ciento del PIB en ese momento.

En estas condiciones, las reservas de los fondos crecerían en forma menos rápida, pero llegarían de todas maneras a representar en el 2025 más del 27 por ciento del PIB.

Unas menores tasas de interés serían favorables temporalmente para los flujos de caja del ISS y perjudiciales para los fondos. Una situación de este tipo, posiblemente iría acompañada de mayores afiliaciones al ISS, induciendo un aumento de los pasivos pensionales descubiertos del ISS.

Los déficit proyectados del ISS y la acumulación de su pasivo pensional pueden ser mayores de lo que muestran estos cálculos, por el efecto de la eventual fusión de las cajas públicas con el ISS, por la expedición de bonos de jubilación para quienes tienen derecho a ellos, aunque no son afiliados actuales, y por el retorno al ISS de trabajadores próximos a jubilarse, en caso de que los fondos no alcancen los rendimientos esperados.

Necesidad de nuevas reformas La presencia de diversos factores de riesgo y fragilidad financiera del ISS, seguramente propiciará nuevas reformas para corregir los desequilibrios entre los beneficios y los aportes, y para evitar las selección adversa y las prácticas malintencionadas.

Las perspectivas financieras del ISS en las condiciones actuales no son promisorias a largo plazo, porque implican de todas formas un déficit de caja y una acumulación de pasivos pensionales al menos hasta el año 2014.

Cuanto antes se haga frente a esta situación, más factible será que e ISS y el fisco puedan respaldar efectivamente las prestaciones pensionales establecidas.

La estrategia de competir por mayores afiliaciones solo puede ser perjudicial al ISS en las condiciones actuales, pues a lo sumo puede eliminar los déficit de caja de unos pocos años, pero a costa de agravar sus problemas futuros.

Elementos de eficiencia La reforma introdujo diversos elementos de eficiencia en el sistema.

Además de la competencia entre los dos regímenes, se abrió paso a la competencia entre los fondos de pensiones, que deberá redundar favorablemente en los rendimientos financieros y la calidad de los servicios ofrecidos a los afiliados.

Puesto que en los fondos de pensiones, los beneficios recibidos dependen del esfuerzo de capitalización individual, se evitarán las prácticas corruptas a que son propensos los sistemas de reparto, las cuales afectan su eficiencia.

2025: afiliados y pensionados El total de trabajadores activos afiliados a los sistemas de seguridad social pasará de 4,7 millones en 1994 a 10,8 millones en el 2025, con un incremento anual del 2,7 por ciento. Los salarios asegurados aumentarán de 9,9 billones de pesos a 39,7 billones, con un crecimiento anual del 4,6 por ciento.

En condiciones favorables de afiliación a los fondos, la participación del ISS en estos totales bajará del 62,7 por ciento actual a solo el 5,8 por ciento en el 2025.

En cambio, el número de pensionados en el ISS se elevará de unas 322.000 personas en 1994 a más de 700.000 desde el 2010. Por consiguiente, hacia el año 2025 habrá menos de un cotizante por cada pensionado del ISS.

Por su parte, los fondos podrán llegar a tener unos 10 millones de afiliados en el 2025, cerca del 93 por ciento de toda la afiliación de trabajadores activos, y aproximadamente un millón de pensionados.

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