SE SIENTEN PASOS DE ANIMAL GRANDE

SE SIENTEN PASOS DE ANIMAL GRANDE

Todavía no hay congresistas capturados, sancionados y, más aún, ni siquiera investigados -dentro de lo que formalmente se llama investigación-.

23 de abril 1995 , 12:00 a. m.

El proceso jurídico en estos casos es complejo y mucho más si se trata de personas con fuero especial. Pero en el Congreso se empezaron a sentir pasos de animal grande con el solo anuncio de que existen unas pruebas contra nueve parlamentarios que deben ser evaluadas por la Corte Suprema de Justicia, único tribunal que puede asumir una investigación de esta naturaleza.

Pruebas que podrían conducir a demostrar que en parte o en todo sus campañas fueron financiadas con dineros del narcotráfico, de acuerdo con una fuente de la Fiscalía.

Un episodio de esta naturaleza no se veía desde cuando el sonado caso de los auxilios, que tuvo ribetes de película en el momento en que la Fiscalía cercó el Concejo de Bogotá y se habló de concejales que salieron por el sótano.

En esta oportunidad se trata de llegar hasta al fondo de la manera como se financia una campaña. Un experto profesor de ciencia política dijo recientemente que ese es justamente el meollo del asunto en una democracia como la colombiana. Cómo puede haber una sana competencia cuando se enfrentan candidatos financiados con dineros calientes frente a quienes a duras penas se pueden endeudar con un banco para pagar la campaña?, se preguntaba.

En este debate hay un elemento adicional interesante. El conservatismo aprovechó hábilmente la situación y en un escueto comunicado dijo que afortunadamente para nuestra colectividad ninguna de las personas vinculadas por la Fiscalía General de la Nación pertenece a nuestro partido .

Es cierto. Sólo hay liberales en la lista de nueve congresistas. Pero el propio presidente de la Dirección Liberal, Juan Guillermo Angel, complementó el cuadro cuando dijo que liberal es también el fiscal general que trasladó las investigaciones y ordenó la captura de Eduardo Mestre.

El comentario que se escuchaba ayer fuera de cámaras en fuentes políticas era el mismo: no están todos los que son ni son todos los que están. Por ejemplo: Qué se hicieron los promotores del narcoproyecto? y qué los que lo votaron a favor? Paradójicamente, apuntaba ayer un senador conservador que se hacía esta misma pregunta, la única persona de la lista que pidió reabrir el debate de ese proyecto (cuando de manera subrepticia ya lo había aprobado la Comisión Primera de la Cámara), fue Yolima Espinosa. Y ella, además, lo votó públicamente en contra.

En fin, lo que más destacaban ayer las fuentes consultadas sobre el impacto de este episodio en el Congreso es que la justicia, por fin, había tomado cartas seriamente en el asunto de investigar la financiación de las campañas.

Y destacaban también la sacada de clavo del concejal Carlos Ossa, a quien le montaron un duro debate en el Senado por el bareto que le encontraron en un maletín. Es que Dios no castiga ni con palo ni con rejo , dijo.

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