TRES OPCIONES PARA FRANCIA

TRES OPCIONES PARA FRANCIA

La primera cita electoral, la primera vuelta de la presidencial francesa, celebrada hoy, abre paso a lo que será el proyecto de Francia para el fin de siglo. De siglo y de milenio, pues el candidato que al final salga elegido se quedará en la sede presidencial del Eliseo hasta el año 2.002. (VER RECUADRO:SISTEMA MAYORITARIO A DOS VUELTAS).

23 de abril 1995 , 12:00 a.m.

Y cuáles son esos proyectos, esos países propuestos por los candidatos? Salvo cataclismo social o milagro, según se vea, el nombre del próximo presidente francés está contenido en el grupo de cabeza, es decir el alcalde de París, Jacques Chirac (neogaullista), el ex ministro de Educación socialista Lionel Jospin y el actual primer ministro Edouard Balladur (neogaullista).

El proyecto de Chirac se llama Francia para todos, y se presenta con esta entrada: Un proyecto presidencial es un diagnóstico, un grupo de ideas y propuestas. Pero es también un estado de ánimo, la búsqueda permanente de la unidad del pueblo francés .

Para Chirac, el origen de todos los problemas está en la pérdida de los valores republicanos, es decir la solidaridad, la integración, el laicismo, la tolerancia, la justa recompensa del trabajo, la igualdad de oportunidades, etc. Todo eso es la República (su partido se llama Asamblea Para la República).

No al conformismo Con este diagnóstico, Chirac dice no aceptar el reino del llamado pensamiento único , según el cual no hay nada que hacer contra la crisis distinto a esperar la llegada de mejores tiempos. Para eso, para dar el gran cambio, Chirac propone redefinir las prioridades de la política: en los últimos 15 años se ha privilegiado la especulación frente al trabajo y la inversión.

Se sacrificó la economía real a la economía financiera, y por eso hoy es urgente volver a colocar las finanzas al servicio de una economía productiva, con el hombre en el centro de lo económico y social , dice el alcalde.

Subsidio estatal Para luchar contra esta situación, que degenera en el desempleo masivo, una de sus medidas de choque es el subsidio del Estado a los empleos dados a personas que lleven más de un año buscando trabajo. Estos puestos estarán exonerados de cargas patronales, y recibirán un subsidio equivalente a 400 dólares mensuales.

En el plano educativo, Chirac propone reforzar la escuela republicana (laica y gratuita), para que no haya desigualdad de oportunidades entre los jóvenes, sumado a esto un refuerzo en las áreas culturales, a las cuales piensa dedicar un 1 por ciento del presupuesto del Estado.

En cuanto a la vivienda, Chirac lanzará un macroproyecto para alojar a desfavorecidos, con sistemas de préstamo a bajo costo que les permita ser propietarios.

En lo fiscal, Chirac favorece al empresario al prometer modificar la imposición sobre el traslado de empresas, lo que debe acompañarse de una política de crecimiento de los salarios, no de una congelación (como dice Balladur).

En cuanto a los servicios de Seguridad Social, Chirac preconiza una reforma de hospitales y un saneamiento de las finanzas de salud, al tiempo que desea lanzar una política de natalidad mayor que permita sobrevivir al sistema social actual.

Sobre los derechos de los ciudadanos, Chirac está por acercar más el poder al pueblo, es decir, un sistema presidencialista menos fuerte, en el que el presidente no sea el monarca que es hoy. Y en cuanto a la inmigración, Chirac propone reforzar el sistema de integración de quienes quieren convertirse en ciudadanos franceses, así como la lucha contra inmigración clandestina.

El socialista Lionel Jospin llama a su programa Por una Francia confiada, fuerte y solidaria, y empieza afirmando que lo más importante es devolverle la confianza al ciudadano en sus instituciones políticas y en su país.

Hay que colocar al hombre en el centro de la economía , agrega, preconizando una fiscalización más justa en la que las fortunas pasivas deban pagar más, al tiempo que, para el empleo, o para la creación de empleos, propone la semana de 37 horas de trabajo, lo que libera espacio y refuerza la calidad de vida.

Para Jospin, el termómetro que debe medir la conveniencia o no de los gastos del Estado es la creación de empleos. Y para dar confianza a los franceses, Jospin propone más solidaridad: controlar el gasto público en lo relativo a salud; garantizar las pensiones justas; reforzar las políticas de ayuda a la familia y a la infancia, moduladas de acuerdo a los ingresos.

Ante todo la educación En la educación (cartera de la que fue Ministro) Jospin tiene centrado gran parte de su programa. Para él es ahí en donde se combatirán los flagelos sociales, caso del desempleo, la droga, el SIDA, la ausencia de formación... Por eso es necesario, dice Jospin, recentrar toda la educación en la igualdad de acceso al conocimiento de modo que nadie, por privilegiado que sea, pueda tener con el Estado una cultura o formación que lo ponga en ventaja sobre los otros.

En cuanto a las prácticas del poder, Jospin quiere reducir los poderes del presidente bajando su mandato de 7 a 5 años y dando al mismo tiempo todos los medios para que los poderes independientes del Estado tomen más fuerza.

En el tema inmigración, Jospin promete derogar la ley Pasqua que permite negar la nacionalidad francesa a jóvenes nacidos en Francia de padres extranjeros. Para Jospin, derogar esa ley significa volver a la tradición francesa del derecho de suelo (todo el que nace en territorio francés es francés).

Por su parte, Edouard Balladur prefiere hablar de una gran ambición para Francia, y su programa es en realidad la continuación de su gestión como primer ministro. Su propuesta gira en torno a las reformas lentas pero seguras a favor de los desfavorecidos, el diálogo social y la premisa de decir siempre la verdad a los franceses (Balladur acusa a Chirac de prometer cosas imposibles).

El objetivo primordial es la creación de empleos, para lo cual es indispensable impulsar el crecimiento económico. Y esto, dice Balladur, ya está hecho en los últimos 2 años, con lo que es posible mantener la promesa de bajar el desempleo en 200.000 por año. En el terreno de los impuestos, Balladur ofrece una baja a los salarios que él llama menores (para quienes ganan menos de 1,6 veces el salario mínimo, que es de verdad muy poco), así como medidas para que a los jefes de empresa les cueste menos contratar a un empleado.

Y en el tema del trabajo, subir del actual 15 por ciento a un 25 por ciento los empleos a tiempo parcial, así como el pago de un subsidio mensual a las madres a partir del nacimiento del primer hijo, lo que les permitirá elegir entre el trabajo y la educación de los vástagos. En la educación, Balladur también está por la igualdad de oportunidades, afirmando que cada joven debe tener derecho a una ayuda personalizada.

El sistema de seguridad social debe ser protegido debido a su actual crisis, lo que debe comenzar por un saneamiento total de los gastos públicos relacionados con hospitales, que se llevan la mitad del presupuesto de salud.

En los derechos sociales, Balladur quiere acercar el Estado al ciudadano, y para eso promete pedir al parlamento un debate sobre la duración del periodo presidencial, recomendando que sea de 5 años, o de 7 no renovable.

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