VENEZOLANOS SE APRIETAN EL CINTURÓN Y COMEN MENOS

VENEZOLANOS SE APRIETAN EL CINTURÓN Y COMEN MENOS

Para Marina Ramos, una secretaria caraqueña de 40 años, ir al mercado se ha convertido en un juego de adivinanzas. Ya no sé cuánto dinero necesito para hacer las compras mínimas de la semana, pues durante los últimos dos meses los precios han variado casi a diario , comenta.

17 de junio 1996 , 12:00 a. m.

Como Marina, los 20 millones de venezolanos han tenido que lidiar con los efectos del plan de ajustes económicos aplicado hace 60 días por el gobierno, como parte de la negociación que adelanta con el Fondo Monetario Internacional para acceder a créditos por el orden de los 7 mil 500 millones de dólares para recuperar la economía.

Ese plan, mejor conocido como la Agenda Venezuela , significó la liberación del control de cambio (con la consiguiente devaluación del bolívar del 40 por ciento), el alza en un 500 por ciento del precio de la gasolina (al pasar el litro de 0,030 a 0,20 dólares) y la liberación de los controles de precios y de las tasas de interés.

Hasta el 15 abril, Marina, quien tiene un sueldo de 50 mil bolívares (107 dólares) gastaba mensualmente 30 mil (64 dólares) en la denominada cesta básica y el resto le quedaba para pagar los servicios y la cuota del colegio de sus dos hijos. Hoy con los mismos 50 mil bolívares apenas alcanza a cubrir la mitad de sus compras. Es horroroso, ya no se cómo ingeniármelas .

El presidente Rafael Caldera anunció en abril pasado el plan contra la inflación y recuperar la economía venezolana.

Sin embargo a dos meses de su aplicación, la batalla parece estarla ganando la carestía. Según cifras del Banco Central de Venezuela, la inflación acumulada a mayo se estimó 51,5 por ciento, cuando el Indice de Precios al Consumidor en Caracas fue de 12,6 por ciento.

Cayó el consumo La caída del poder adquisitivo del venezolano ha llevado a una baja en el con sumo de los productos de la cesta básica en un 40 por ciento, salvo la harina de maíz precocida (con la que preparan la tradicional arepa) y el arroz.

Según la encuestadora Datos, la famosa arepa venezolana dejó de ser plato exclusivo del desayuno, ahora también es almuerzo y cena. Los venezolanos comen 2,4 tostadas de maíz al día, lo que se manifiesta en el aumento de las ventas de la harina precocida en 20 por ciento .

La Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos (Cavidea) ratifica la nueva tendencia del consumo de los venezolanos. El único producto cuya demanda se ha mantenido intacta es la harina precocida de maíz, básica para la elaboración de la tradicional arepa de los venezolanos. En cambio rubros como la pasta y el arroz han caído el consumo en 20 por ciento y la leche en polvo en 40 por ciento , según Eduardo Gómez Sigala, gerente de Empresas Polar y encargado de la presidencia de Cavidea.

En otros rubros menos esenciales, como confitería y pasapalos, las ventas han caído drásticamente hasta en 60 por ciento. El consumo de refrescos (gaseosas) ha descendido en 35 por ciento. La leche también ha dejado de ser adquirida en 20 por ciento, al igual que el aceite, los huevos y el pollo.

Es la reacción inmediata a los incrementos en 32 por ciento promedio sufridos en los precios los precios de la harina de maíz, la leche en polvo, el pan, los huevos el pollo, el papel higiénico y el café; mientras que las medicinas han subido 60 por ciento.

Tampoco gasolina Otro peso que para los venezolanos parece insostenible es el precio de la gasolina. Ahora prefiero viajar en bus a llevar el carro a la oficina, aunque me demore un poco más en llegar. Sólo utilizo mi carro cuando veo que es estrictamente necesario , comenta Luis Zambrano, administrador de una empresa local.

Según el Ministerio de Hacienda, la reacción inmediata al aumento del precio de la gasolina fue la bajar en el consumo en 11 por ciento en apenas un mes. El coletazo de las medidas también se ha hecho sentir en el desempleo que pasó de 10,5 por ciento al cierre de 1995 a 12,8 por ciento en mayo, según la firma Datanálisis.

Sólo de abril a mayo de este año, el índice de desempleo registró un aumento del 1,2 por ciento, dijo el director de la compañía Luis Vicente León, quien indicó además que a ello se suma el 50 por ciento de economía informal que existe en Venezuela.

Ante esta realidad, cada vez que tienen oportunidad, tanto Caldera como sus ministros de Hacienda, Luis Raúl Matos Azócar, y de Cordiplan, Teodoro Petkoff, defienden la política económica y trata de tranquilizar a los venezolanos, diciendo que a finales de 1996 y comienzos de 1997 comenzarán a verse los resultados y la inflación estará controlada. Según Matos hasta ahora todo está saliendo como ellos lo habían previsto, pero solo el tiempo y las cifras dirán si ellos tienen la razón.

Con el dólar abajo La liberación del control del tipo de cambio fue uno de los pilares de la Agenda . Todo apuntaba a que la divisa estadounidense que se había mantenido controlada desde junio de 1994 iba a remontar los 500 bolívares por unidad. Pero el mercado dijo otra cosa, soportado por las intervenciones del Banco Central de Venezuela, se ha mantenido la cotización en estos dos meses en un rango entre 460 y 472 bolívares por dólar. A juicio de los operadores cambiarios, el Banco Central ya colocó la banda en un escalón por en cima del mes inicial de la liberación, para adecuarlo a la inflación sufrida por el país en el mes de mayo.

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