CONTRAOFENSIVA EN HUILA TRAS NARCOGUERRILLA

CONTRAOFENSIVA EN HUILA TRAS NARCOGUERRILLA

Soldados y policías persiguen en Vegalarga y Baraya, oriente del Huila, a los guerrilleros que derribaron el helicóptero Bell 212 PNC 181 cuando fumigaba la zona de amapola más conflictiva del país. Según las autoridades, las operaciones buscan combatir a los insurgentes que viven en medio de las plantaciones de amapola, y cobrar la vida del mayor José Luis Ramírez, asesinado por los guerrilleros.

21 de abril 1995 , 12:00 a.m.

Al cierre de la edición, la tensión se apoderaba de los campesinos del área, por temor a quedar en medio de posibles enfrentamientos armados entre subversivos y fuerzas oficiales.

Según los campesinos, que aceptan ser cultivadores de amapola en pequeñas parcelas, la guerrilla tumbó el helicóptero y se fue, pero quedamos nosotros, que podemos ser intimidados por la autoridad .

En la región, donde comienza a florecer una nueva cosecha de amapolas, los campesinos quieren abandonar los cultivos siempre y cuando el Gobierno les ofrezca atención.

Un campesino que vive en Nueva Reforma, vereda La Profunda, a pocos metros de donde cayó la aeronave derribada, dice que espera el plazo de 6 meses propuesto por el Gobierno para dejar de cultivar la planta, pero que hasta el momento no ve ninguna intención, porque al sitio no han llegado ni visitadores de la Caja Agraria ni funcionarios del Gobierno a ver cuáles son nuestras necesidades .

En la zona, de inmejorables condiciones agrícolas, faltan vías, electricidad y se consume agua de los ríos y quebradas que estan fumigando los (policías) de narcóticos , dice un adolescente que va a la escuela, distante una hora de su casa de madera.

Los agricultores tienen temor, entienden que las fumigaciones van a seguir y que el Gobierno no puede hacer caso al ultimátum de la guerrilla, de enfrentar a quienes invadan las zonas que ellos controlan .

En esa localidad, como en casi todas las zonas de cultivos ilícitos en el Huila, la amapola es camuflada con fríjol, repollo, curuba y maíz.

La guerrilla acepta que la gente venga a regar la semilla, porque lo hacen por una necesidad económica .

A juicio de guerrilleros, que exigen a los campesinos sembrar una hectárea de comida por cada dos de amapola, el glifosato está acabando con los animales, los bosques y las personas que viven en las montañas , y eso los incluye.

La insurgencia cree que las fumigaciones no son la alternativa para combatir el narcotráfico, y le sugiere al Gobierno perseguir a los capos y no a los campesinos.

Los guerrilleros del 17 frente de las Farc dicen no ser narcoguerrilla, por cuanto no comercian con narcóticos, y aseguran que esa es un arma del Estado para penetrar a sus campamentos y combatirlos desde el aire .

Los guerrilleros dijeron a EL TIEMPO que los ataques buscan presionar una pronta reunión con el Gobierno para hablar de paz, y que el propósito de la guerra, como lo aseguran los militares, es la paz.

En la región donde fue abandonado el helicóptero PNC 181 continúan los restos de la aeronave, que son para el Gobierno parte de la cuota de sacrificio en la lucha antidrogas, y para la guerrilla un trofeo y un argumento para decir que se está fortaleciendo.

El frente 17 es el que más ataques ha lanzado contra las aeronaves antinarcóticos. Este año, según sus cuentas, lleva una decena de ataques, cuatro de ellos exitosos: tres helicópteros y una avioneta Turbo Trush baleados.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.