EL LEASING INMOBILIARIO SE CRECIÓ

EL LEASING INMOBILIARIO SE CRECIÓ

Los industriales, comerciantes y empresarios en general ya cuentan con una alternativa diferente para financiar sus inmuebles de trabajo.

22 de abril 1995 , 12:00 a.m.

En el campo del leasing inmobiliario, la figura del arrendamiento financiero comenzó a tomar fuerza en los últimos años en el país, pese a que en el mundo ya lleva varias décadas.

Según Eduardo Caicedo Escobar, en el libro recién publicado Derecho Inmobiliario , la primera manifestación de la institución aparece en los Estados Unidos en 1945, donde la Allied Stores Corporation, interesada en obtener liquidez de capital, decide vender sus terrenos y edificios a una fundación universitaria y de inmediato suscribe un contrato de arrendamiento sobre esas propiedades para garantizar su utilización por un plazo de treinta años, con opción de renovarlo por igual término pero con un canon inferior al inicialmente pactado.

Se observa una diferencia en esa operación: no incluye la opción de compra ni la coincidencia con la venta-alquiler.

Con ese sistema, pero mejorado, ahora es posible en Colombia arrendar bodegas, oficinas y locales para explotarlos industrial o comercialmente, sin que los inversionistas desembolsen todo el costo del inmueble.

Es tal el auge del leasing inmobiliario que en los dos últimos años se duplicó, por ser una herramienta adicional de financiación, más ágil que en las corporaciones de ahorro y vivienda, dice Catalina García, gerente comercial de Leasing Fénix.

El sistema no se aplica a la vivienda, pues el arrendamiento financiero está destinado a inmuebles dedicados a una actividad rentable.

Cómo opera? El leasing inmobiliario funciona así: Una compañía de financiamiento comercial compra el inmueble que un empresario requiere para su trabajo, y lo da en arriendo a un plazo que va entre dos y siete años; al final del contrato existe la opción de compra que fluctúa entre el uno y el treinta por ciento del valor total.

En el contrato intervienen tres partes: la entidad de leasing, el usuario o arrendatario y el proveedor.

El sistema no se aplica a la vivienda, pues el arrendamiento financiero está destinado a inmuebles dedicados a una actividad rentable: industria, comercio u oficinas.

Una característica del leasing inmobiliario que señala Caicedo es que los inmuebles (dados en arrendamiento) tienen por lo general lapsos de amortización más dilatados, y, salvo casos muy específicos, no pierden valor con el transcurso del tiempo.

Por el contrario, los muebles tienen una vida útil más breve, y suelen afectarse por la obsolescencia causada por el continuo adelanto tecnológico.

Dado que el leasing inmobiliario contempla una opción de compra a favor del locatario, se ha convertido en práctica generalizada que se constituya por escritura pública y se inscriba como contrato en la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos.

La figura del leasing inmobiliario tiene varias ventajas. Entre otras, que los usuarios no pagan los impuestos del inmueble ni por los pagos mensuales, que son deducibles ciento por ciento.

En efecto, mediante esa figura el activo no se presenta en los estados financieros, toda vez que pertenece a la compañía de leasing , concluye Catalina García.

Claro que esos beneficios están en la cuerda floja, si se aprueba la reforma tributaria que el Gobierno presentó ante el Congreso.

El proyecto de ley contempla el cobro del IVA a todas las transacciones inmobiliarias.

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