SONIDOS PARA UNA NUEVA ERA

SONIDOS PARA UNA NUEVA ERA

16 de junio 1996 , 12:00 a.m.

Sonidos de la nueva frontera Las comunicaciones y la aldea universal convirtieron lo local en universal y lo universal en local. Y como el mundo del sonido no tiene fronteras, en todos los países existe una suerte de alquimistas melódicos inmersos en una permanente búsqueda de nuevos sonidos.

Son hombres y mujeres con espíritu universal, capaces de juntar la intrincada tecnología de los sintetizadores con la simpleza de una gaita escocesa.

En esta categoría se pueden ubicar nombres como Enya, Vangelis y Mike Oldfield. Tres músicos que, a medio camino de la vanguardia y el pop, han logrado producir pequeñas obras maestras de la música contemporánea.

La calidad de la música de estos compositores no se mide por la cantidad de discos vendidos, ni por los monumentales conciertos. Sus parámetros son la experimentación y la exploración de nuevos mundos de sonido.

En materia de popularidad, Enya y Vangelis se llevan los honores. Tal vez porque los dos lograron entrar al círculo de los listados radiales gracias al éxito de Orinoco flow, de Enya y Chariots of fire, de Vangelis.

Oldfield no ha tenido tanta suerte con la fama, aunque su trayectoria es igual o superior a la de sus colegas. En los años setenta fue considerado un prodigio de la música moderna, pues siendo un adolescente compuso la banda sonora de la película El exorcista. Su trabajo, Tubular Bells, prácticamente sentó las bases para la música de teclados. Es un clásico imprescindible. Por eso, veinte años después, lanzó Tubular bells 2, un trabajo que continúa la línea de experimentación de la primera parte de la serie.

El año pasado lanzó el disco The songs of distant earth, dedicado al escritor de ciencia ficción Arthur C. Clark, el autor de 2.001 odisea del espacio.

Estos trabajos de Oldfield, al lado de las últimas producciones de Enya y Vangelis acaban de ser relanzados en Colombia por el sello Warner, dentro de la colección Nuevas Fronteras, en la cual también se incluye el compacto Ritual, le mystere des voix bulgares, trabajo que recopila una serie de grabaciones de música popular búlgara, realizadas por el coro femenino de la televisión búlgara.

Los títulos que se pueden conseguir del teclista griego Vangelis incluyen las bandas sonoras de las películas 1492, la conquista del paraíso y Blade Runner, y los discos Voices y The city. De la irlandesa Enya se encuentran Sheperd Moons, The Celts y Watermark.

Pavarotti & Friends La guerra, la maldita guerra, siempre será un tema para hacer buenas y malas canciones y buenos y malos conciertos. Este es uno de los buenos conciertos.

Luciano Pavarotti dedicó la tercera edición de sus conciertos benéficos en Módena al hecho más urgente de la Europa contemporánea: la guerra de Bosnia.

Tal vez por eso, en esta ocasión, Pavarotti y sus muchos amigos se tomaron el trabajo de crear canciones originales. El resultado es la popular Mis Sarajevo, una composición en la que el genio creativo de Brian Eno y los miembros de U2 saca lo mejor de la poderosa voz de Pavarotti.

Algo parecido sucede cuando la irlandesa Dolores O Riordan, cantante del grupo The Cramberries interpreta el Ave María, de Schubert. Su versión es cálida y sentida, una prueba más de que el pop y el rock son compatibles con la música clásica. Con esta actuación 0 Riordan demuestra porque es considerada una de las mejores voces del momento en el campo del rock.

Otros invitados de lujo son el estadounidense Michael Bolton y el inglés Simón Le Bon, cantante del grupo Duran Duran. Le Bon saca buen partido de su dúo con Pavarotti en la interpretación del éxito de Duran Duran, Ordinary World.

Como en las tres ediciones anteriores del concierto Pavarotti y sus Amigos, el italiano Zucchero repitió. Parece que este rockero, por lo menos a nivel musical, es uno de los buenos amigos de Pavarotti.

El otro italiano con un papel importante en este trabajo es el rapero Jovanotti. En su caso es mejor decir, zapatero a tus zapatos, porque aquí, Pavarotti patina un poco. El arte del verso urbano no está hecho a su medida.

Pavarotti y sus amigos es un disco que vale la pena tener. Bien sea por la combinación de lo operático con el pop: bien, por las canciones o simplemente por apoyar a Bosnia.

Charles Aznavour Grandes éxitos No hay mucho que decir sobre este disco. Aznavour es uno de los grandes de la canción francesa. Este compacto es una buena forma de recuperar éxitos como Adiós a la mama, Venecia sin ti, Apaga la luz, Buen aniversario, La bohemia, Debes saber, Y por tanto y Quién.

Este disco fue remezclado en 1991, con lo cual se limpió el ruido de las grabaciones originales. Una forma de purificar 18 canciones que forman parte de los recuerdos de toda una generación.

Las mentiras del viento Manolo Tena es parte de la generación de cantautores españoles que sigue la línea de Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat.

A los 35 años es uno de los compositores más importantes de España, tal vez por eso fue el invitado más joven en el homenaje que un grupo de artistas españoles y latinoamericanos le rindieron a Ana Belén y Víctor Manuel, en el disco Mucho más que dos. Allí interpretó su canción Marilyn Monroe. Las mentiras del viento es su segundo disco de larga duración en solitario. Un trabajo grabado en Miami, con una fuerte influencia de lo latino. En este trabajo cuenta con la colaboración del trompetista cubano Arturo Sandoval.

Best of blues guitar El rock le debe mucho al blues, por no decir todo. Sin embargo, en este caso el vástago devoró a su padre. Aunque el blues siguió siendo el alma del rock, por eso, en los últimos años y aprovechando la tecnología del disco compacto, músicos e historiadores se han dedicado a recuperar lo mejor de los viejos cantantes y músicos de blues de todas las épocas.

Este disco es una muestra de lo que significa la guitarra en el blues y tal vez una de las mejores recopilaciones de este género en los últimos años. Aquí están todos los que son, nombres como Johny Winter alias Johnny Guitar , B.B. King, Elmore James, Colin James, John Lee Hooker, Jimmy Reed y un blusero confeso, aunque rockero de profesión, Keith Richards, guitarrista de los Rolling Stones.

Mi Buenos Aires querido Daniel Barenboim es uno de los directores de orquesta más importantes del momento, para algunos, uno de los llamados a suceder a Herbert Von Karajan.

Aunque su pasaporte es de Israel, nació en Argentina. Allí vivió hasta los 9 años y en Buenos Aires aprendió a querer el tango. Por eso, decidió tomarse una pequeña licencia en su carrera y abordar el género popular haciendo un disco con los tangos que el considera sus favoritos.

Este trabajo lo realizó en compañía de Héctor Console, quien toca el bajo y Rodolfo Mederos, que se encarga del bandoneón. Baremboin interpreta el piano.

Entre los tangos incluidos se encuentran: Mi buenos Aires querido, de Carlos Gardel; Verano porteño, Invierno porteño, Adiós Nonino, Otoño porteño y Contrabajeando, de Astor Piazolla; Don Agustín Bardi, de Horacio Salgar y Bailecito de José Resta.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.