Las 72 horas de fuga de Lizcano

Las 72 horas de fuga de Lizcano

El pasado 29 de julio comenzó la fase final de la historia que terminó ayer con la fuga del ex congresista Óscar Tulio Lizcano, después de ocho años de secuestro en la selva. Con él huyó ‘Isaza’, su carcelero desde mayo pasado.

27 de octubre 2008 , 12:00 a.m.

Ese día la Policía interceptó una comunicación entre guerrilleros del frente Aurelio Rodríguez de las Farc que hablaban sobre la falta de comida y los problemas de salud de Lizcano. De inmediato, la VIII Brigada del Ejército empezó a mover tropas a la zona y a cerrar el cerco sobre el grupo, que se concentró en un área entre los ríos Tamaná e Ingará, en jurisdicción de San José del Palmar (Chocó).

Los helicópteros que se movieron por esa zona no hicieron un solo disparo, pero ‘bombardearon’ la selva con volantes invitando a la deserción. Desde el aire también perifoneaban un mensaje a los guerrilleros: que les iban a respetar la vida y que había una recompensa por la entrega de secuestrados.

La gente de Inteligencia también logró ubicar a personas cercanas a varios guerrilleros. “Queríamos llegarles por el corazón”, contó un oficial. La estrategia era minar la moral de los carceleros, que venía mal porque el cerco militar los tenía sin alimentos.

Hace cuatro días, ‘Isaza’ tomó una decisión: escapar con el ‘Cucho’ (como llamaba a Lizcano). Se la jugó, según le contó ayer al presidente Álvaro Uribe en Cali, porque era mejor entregarse a la primera patrulla que encontrara antes que arriesgarse a que los militares intentaran un rescate.

Ayer, sobre las 8 y 15 de la mañana, soldados de la Brigada Móvil 14 vieron llegar a Lizcano y a ‘Isaza’ a un puesto de control, a orillas del río Tamaná. Llevaban tres días caminando por el monte y comiendo cogollos de palma.

El encuentro no fue una casualidad: por interceptaciones, las autoridades sabían de la huida de Lizcano y cuatro unidades élite de la Móvil 14 estaban desplegadas en la zona, buscándolos. Un helicóptero militar en el que venía el propio comandante del Ejército, general Mario Montoya, los recogió en el caserío chocoano Urabará y los llevó a la capital del Valle.

“Perdónenme si digo incoherencias –dijo Lizcano en su primera declaración, en la base aérea Marco Fidel Suárez–, pero llevo 8 años sin hablar. Los guerrilleros que me cuidaban no me dejaban ”.

En este nuevo golpe a las Farc, que completa el que sin duda es el peor año para esa guerrilla, se unieron la Inteligencia de la Policía y la estrategia de los militares.

Chuzaron teléfonos El Gaula de la Policía logró ‘chuzar’ los teléfonos que usaban los jefes de las Farc en la región y sus equipos de radio. Al tiempo, las operaciones que habían comenzado desde enero hicieron que la columna móvil ‘Aurelio Rodríguez’se rompiera en tres grupos que se movían entre las poblaciones chocoanas de Bagadó, Condoto y San José del Palmar.

Así, el hombre que era una especie de ‘botín político’ para las Farc terminó custodiado por un grupo de apenas 14 guerrilleros que no tenía mayor contacto con jefes de frente ni con el secretariado.

Las labores de inteligencia permitieron al Gaula establecer con certeza los movimientos que hacían y las áreas por las que se desplazaban. Incluso, pudieron precisar que no tenían mucha munición para sus fusiles AK 47.

Isaza recibió mensaje escrito El pasado 2 de octubre desertó alias ‘Marroco’ y se entregó ocho días después en un puesto policial. Ya lo había hecho alias ‘Kevin’, otro guerrillero. Su información fue fundamental para proseguir con el plan.

El jueves pasado el general Montoya estuvo en Pereira, rematando detalles.

Sabía que Isaza había recibido el mensaje escrito que le enviaron las autoridades con gente de la zona y que le prometía una recompensa.

Al día siguiente empezó la huida. ‘Isaza’ y el congresista tuvieron que caminar de noche para eludir la persecución de los guerrilleros que habían estado con ellos.

Ahora Lizcano –la primera víctima de la estrategia de secuestros de políticos que las Farc empezaron en medio del proceso de paz del Caguán– inicia su recuperación médica y el reencuentro con la libertad que ya viven 25 de sus compañeros de secuestro.

Con ninguno de ellos habló durante su cautiverio, porque ellos estaban en el Guaviare y Vaupés, al otro lado del país, o en la Costa (el ex ministro Fernando Araújo).

Aunque al comienzo las autoridades militares en Risaralda hablaron de la muerte de nueve guerrilleros y de la captura de otros seis, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, señaló que durante la operación no hubo ningún tipo de combate. “No hubo un solo tiro, no hay guerrilleros ni muertos, heridos ni capturados y el único subversivo es alias ‘Isaza’, señaló.

‘Isaza’, el primero en entregarse con un canjeable tentado por las recompensas .

MARISOL GÓMEZ GIRALDO EDITORA DE JUSTICIA Y POLÍTICA “Estamos en una crisis económica mundial, pero para esto (la recompensa) tiene que haber plata”. Esta frase del presidente Álvaro Uribe al presentar al guerrillero que se fugó con Óscar Tulio Lizcano, más que para mostrar que cumple lo que promete, fue para ratificar su compromiso con la estrategia de recompensas a quienes se entreguen con sus secuestrados.

La actitud de Uribe no podía ser otra, pues estaba frente al primero de las Farc, ‘Isaza’, que se la había jugado por huir con su ‘prisionero’.

Probablemente no fue el primer subversivo en pensarlo, pero sí el primero en concretarlo. “Algo de eso había oído”, le contestó al Presidente el guerrillero, cuando él le preguntó si sabía de las recompensas.

Fue en marzo pasado, pocos días después del revuelo que vivió el país por el mal estado de salud en que había estado Íngrid Betancourt, que Uribe anunció en San José del Guaviare que había un fondo de 100 millones de dólares para los guerrilleros que se entregaran con sus secuestrados. Ofreció, además, la posibilidad de enviarlos a Francia.

‘Isaza’, dijo Uribe, se va para ese país con su compañera sentimental, que había desertado de las Farc hacía cuatro meses y que pudo ser el primer canal para llegarle al guerrillero con la idea de entregarse.

Y si ya las fugas del ex canciller Fernando Araújo y del subintendente Frank Pinchao habían demostrado la vulnerabilidad de las Farc, la del ex congresista Óscar Tulio Lizcano, con carcelero incluido, evidencia que va en aumento la fragilidad de esa guerrilla.

La presión militar que provoca desabastecimiento está llevando al desespero a sus hombres y le da ambiente a la traición, un enemigo en crecimiento desde que se pusieron de por medio gordas recompensas.

De hecho, estas y las desmovilizaciones se han convertido en las estrategias de mejores cosechas para el Gobierno, como lo demostraron las muertes de ‘Raúl Reyes,’ el ‘Negro Acacio’ y ‘Martín Caballero’ – a las que se llegó por información de guerrilleros– y el asesinato de ‘Iván Ríos’ por uno de sus hombres.

Con este renovado dolor de cabeza encima, y con el antecedente de la operación ‘Jaque’, el más contundente triunfo militar contra las Farc, queda ver a qué le apostará esa guerrilla con los dos civiles (el ex gobernador Alan Jara y el ex diputado del Valle Sigifredo López) y la veintena de militares y policías canjeables que aún esconde en la selva.

TRES CARAS DE LA TRAICIÓN A LAS FARC.

‘Isaza’ o ‘Isaías’. Tiene 28 años y pertenecía desde hacía 10 años al frente Aurelio Rodrí- guez de las Farc. Perdió su ojo izquierdo en el 2004 en combates con el Ejér cito. Desde mayo estaba a cargo de la custodia de Lizcano. Era considerado “un buen combatiente” por las Farc.

Alias ‘Rojas’.

Llamado Pedro Pablo Montoya. El 8 de marzo de este año se entregó luego de matar a su jefe ‘Iván Ríos’, el más joven del secretariado. Entregó una mano de ‘Ríos’ como prueba. ‘Rojas’ era del grupo de ‘Karina’. Aunque recibió parte de la recompensa, sigue preso y se avanza en su ingreso a Justicia y Paz.

‘Karina’, la guerrillera más temida de las Farc, se entregó el 19 de mayo pasado, después de una negociación con el DAS.

Nelly Ávila Moreno llevaba casi 20 años en la guerrilla y era todo un ícono de la guerra por sus masacres en Urabá y las tomas a varios pueblos del Eje Cafetero. Está en Justicia y Paz.

LOS OTROS TRIUNFOS DE LOS SECUESTRADOS SOBRE LAS FARC.

El ex canciller Fernando Araújo logró escaparse de las Farc el El 31 de diciembre del 2006, en medio de una operación militar en los Montes de María (Bolívar). Tras varios días de camino por la selva se convirtió en el primero de los de la lista de ‘canjeables’ en completar con éxito la fuga.

Había sido secuestrado el 4 de diciembre del 2000, en Cartagena.

El intendente John Frank Pinchao huyó de las Farc en abril del 2007. Vagó 17 días por la selva hasta que se encontró con una patrulla de la Policía. La fuga de Pinchao fue clave, pues por primera vez el Estado tuvo información directa sobre la situación de los secuestrados ‘canjeables’ y sobre su ubicación. Pinchao fue uno de los policías secuestrados en 1998 en la toma de Mitú.

Con la ‘Operación Jaque’, considerada la acción más exitosa de las Fuerzas Militares contra de las Farc, volvieron a la libertad 15 secuestrados, entre ellos la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt y 3 ciudadanos estadounidenses, Tras interceptar las comunicaciones de jefes guerrilleros, el Ejército logró la libertad de los secuestra- dos sin un solo disparo

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