DÍAS DE DANZA

DÍAS DE DANZA

Al apreciar un espectáculo de danza contemporánea, tenga en cuenta tres principios básicos:

15 de junio 1996 , 12:00 a.m.

1. El concepto. Qué es lo que el artista quiere expresar con su cuerpo.

2. La fusión cuerpo-materia. Es lo que en otras palabras se denomina la técnica.

3. La conjugación de los órganos de los sentidos al servicio del espectáculo. El espectador no solo entra a ver, también el espectáculo le debe proveer otras sensaciones.

En estos pocos renglones, un boletín que circula por estos días de danza en Barranquilla, intenta dar al público herramientas para poder entender los espectáculos que aquí se han visto, pues la danza contemporánea en Colombia todavía es una novedad para muchos y hasta ahora, con estos eventos, se está ganando un espacio y un público.

Además, la variedad ha sido tal, que de pronto deja despistado a más de uno. Contrastes se han visto como el que se dio entre el grupo colombiano Psoas y el venezolano Acción Colectiva.

Psoas, conformado por bailarines colombianos bajo la dirección del suizo Charles Vodoz, hizo un derroche de coreografía, de preparación física y de ejecución técnica. El movimiento rápido, ágil y dinámico fue el personaje principal de los dos temas presentados bajo el título de Cien pasos.

Por su parte, Acción Colectiva, de Venezuela, escogió la lentitud de los cuerpos, pues es en el interior de cada personaje donde se produce el caos, la angustia y el movimiento de las sensaciones y los sentimientos que agobian tanto, hasta paralizar. La filosofía del grupo es trabajar la parte humana de la danza... No estamos interesados en un trabajo meramente formal , dicen sus integrantes. Huis Clos, una obra de Jean Paul Sartre, mostró más esa dimensión teatral que la dancística, y aprovechó en pleno el recurso de la luz para mostrar el infierno al que se refiere Sartre, un infierno con ritmo urbano.

En cambio, Psoas parece haber escogido el camino contrario, pues definitivamente puso sobre el escenario a buenos ejecutantes pero no personajes ni sentimientos, que generen movimientos en el alma.

Pequeñas escenas México y Cuba coincidieron en mostrar pequeñas coreografías demostrando la versatilidad de sus bailarines para abarcar diferentes temas con diferente intensidad, siempre con un buen manejo de la técnica y la expresión.

Danza Abierta, de Cuba, mostró Variaciones de Sísifo, Antígona, La carta y Desnuda. Estas dos últimas impactaron. Una porque logró cautivar intelectual y emocionalmente al espectador, al tratar un tema que siempre despierta reacciones: Cuba. Marianela Boán logró mostrar en cubo de un poco más de un metro, el aislamiento que viven en la isla, situación que ha vivido en carne propia, de ahí la capacidad para transmitir sentimientos.

La otra, Desnuda, impactó por las impresiones que causan dos cuerpos femeninos desnudos moviéndose en el escenario, a pesar de no aportar mucho a nivel escénico.

Los mexicanos de Nemián, que llegaron a Barranquilla con el apoyo del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Instituto Nacional de Bellas Artes de su país, han sido los más aplaudidos, pues sus trabajos fueron ejecutados con precisión, sentimiento, claridad, sencillez y belleza estética.

Los cuatro trabajos cortos no necesitaron de mucho tiempo para mostrar historias acabadas, redondas, muy variadas y con un sello particular para cada una. Puntos suspensivos, la más coreográfica; Sueños, la más teatral y dramática, al fin y al cabo así son las pesadillas; Eclipse, la más estética y escultórica con un lejano sabor indio en el manejo de las manos, y Andante ma non trompo, la más lúdica y festiva, al recordar con humor los juegos de la infancia.

Solo en el escenario habla con la sencillez de lo que se encuentra perfectamente definido . Este comentario de la crítica e investigadora teatral mexicana Patricia Cardona resume apropiadamente el trabajo del ecuatoriano Wilson Pico, quien se ha destacado por la limpieza de sus obras, llenas de raíces personales y locales (entiéndase latinoamericanas y ecuatorianas), que poco necesitan de la tecnología para poder impactar. Este bailarín sabe aprovechar lo que se tiene a la mano. Pico tiene, tanto en el escenario como en su vida, la actitud del maestro, de aquel que sabe construir con el camino de la experiencia.

Otra frase, Mi odio nació el día que un feto comenzó a hinchar mi vientre , marcó el ritmo de Sol a solas, de los colombo-españoles de Tino Fernández y compañía. Una obra de danza teatro que cuenta y baila la odiosa relación de una madre que no quiere a su hijo y de como él logra cambiar de piel para superarlo.

El grupo también dio una muestra de un buen espectáculo de danza con Sol a solas, una historia contraria al anterior, pues esta sí es de amor.

La variedad de espectáculos que se han visto en Barranquilla Nueva Danza tienen un punto en común: la calidad.

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