Bajan las ventas de camiones

Bajan las ventas de camiones

El panorama para las firmas comercializadoras de vehículos de carga durante los últimos meses no ha sido tan claro como se esperaba, especialmente desde que el Ministerio de Transporte emitiera el decreto 2085, con el que se amplió el pago de las pólizas para adquirir camiones, por efecto de la chatarrización.

24 de octubre 2008 , 12:00 a.m.

Los más afectados con la norma son los compradores de minimulas y de articulados, que hoy deben cancelar entre 50 y 70 millones de pesos, respectivamente, por el derecho a tener un modelo nuevo o, en su defecto, presentar uno viejo para su debida desintegración, porque la idea del Gobierno es salir de un parque automotor longevo, con más de 20 años, que perjudica al medio ambiente y pone en riesgo la seguridad de muchos.

Esta situación ha desnivelado, completamente, el dinamismo en las ventas de esta clase de automotores, pues según la firma Econometría, desde junio –cuando comenzó a operar la norma– se redujeron las ventas en un 40 por ciento, hasta el punto de que en los últimos tres meses el promedio que se registra no alcanza a superar las mil unidades, frente a las 1.751 logradas en los primeros meses del año.

“La entrada en vigencia de la norma nos cogió con inversiones cuantiosas en el aire, en donde de un día para otro, sin ningún preaviso, se cambia la normatividad con la que veníamos trabajando. En este momento tenemos más de 700 camiones parqueados en puertos y en zonas francas, listos para sacar a los concesionarios que, con base en las proyecciones de la marca y del movimiento que comúnmente tenemos, un gran porcentaje de estas referencias ya debería haberse vendido. El más afectado, indudablemente, fue el segmento de los volcos, que se paralizó completamente por falta de políticas claras.

En la única categoría que se ha visto movimiento es en la de volquetas, que fueron liberadas de la normatividad, por la necesidad de las obras de infraestructura en el país”, dice Mathias Held, presidente de Daimler Colombia.

Los mixer o las mezcladoras de cemento también están exentas de pagar la póliza de chatarrización, por ser un segmento que mueve mucho a la industria.

Según Pedro García, gerente de mercadeo de Distribuidora Nissan, la baja en las ventas en este segmento es lo único que parece diáfano. “Lo cierto es que el valor de las pólizas representa un 25 por ciento más del precio del vehículo que, a su vez, disminuye la posibilidad de crédito para el transportador. Esto, sin sumar los incrementos requeridos por el sector financiero para el transporte de carga, al momento de la adquisición de cualquier modelo. Es increíble que la medida con la que se esperaba favorecer al pequeño transportador, hoy lo esté sacando del mercado”.

Pese a las insistentes reu-niones que han sostenido varios representantes de las principales marcas de vehículos con el Ministerio de Transporte, con la Andi y hasta con Fenalco para buscar una solución a esta situación, no se han obtenido respuestas.

“Esta medida va en contra con la política sobre la atracción de inversiones y la estabilidad jurídica que ofrece el Gobierno, para que muchas más empresas extranjeras inviertan en Colombia. Al igual que con la dirección medioambiental, con la que se quiere incentivar la venta de vehículos menos contaminantes, y con el presupuesto de la Nación, porque cada galón adicional que consume un camión viejo, es subsidiado por la Nación”, agrega Held.

Planes de chatarrización.

Pese al anuncio que recientemente hizo el ministro de transporte, Andrés Uriel Gallego, de poner en marcha un plan de chatarrización, a partir de noviembre, el gremio no se muestra todavía muy optimista ni despeja la incertidumbre que han tenido durante los últimos 90 días.

“Lo que pasa es que, aunque hay claridad sobre el proceso de desintegración de los vehículos, no hay forma de llevarlo a cabo, pues la única compañía desintegradora en el país es Diaco, y está cerrada. Para llevar a cabo un programa de este talante se necesitan, como mínimo, tres firmas especializadas en el tema que les permitan a los transportadores la opción de elegir y que les pueda disminuir los costos”, expresa Pedro García, gerente de mercadeo de Dinissan, quien adiciona que “la política de chatarrización, por sí sola, es insuficiente, ya que también se requiere reglamentar la vida útil de los camiones y de los buses, con el fin de sacar oportunamente aquellos que generan mayor contaminación, riesgos viales y atrasos logísticos”.

Para el inicio del plan de reposición del parque automotor, el Ministerio dispondrá recursos por ocho millones mil millones de pesos, en lo que falta del año. Mientras, para el 2009, esta suma se incrementará a los 120 mil millones de pesos, así lo sostuvo Gallego, durante el pasado congreso de Colfecar, realizado en Cartagena. Valga decir que estos dineros hacen parte de lo que hasta el momento se ha recaudado por concepto de pólizas de chatarrización.

“Lo lógico sería que el Gobierno otorgara un incentivo fiscal para que la gente modernice sus equipos y que existan planes de financiación para adquirir vehículos nuevos, tal y como opera en otros países”, culmina el presidente de Daimler Colombia, Mathias Held.

4 millones de pesos es el bono que paga Daimler Colombia para ayudarles a los compradores de los camiones con el costo de la póliza de chatarrización.

ESTRATEGIAS COMERCIALES.

La difícil situación que afronta la mayor parte de las marcas comercializadoras de vehículos de carga por la disminución de las ventas en el segmento, las ha llevado a crear una serie de incentivos que ayuden al comprador a menguar el precio de la póliza de chatarrización.

Por ejemplo, Freightliner actualmente le ayuda al transportador con el 20 por ciento del valor de la póliza, a través de un bono por 14 millones de pesos, para la compra de una tractomula.

Delta, de Toyota, por su parte, ha iniciado un plan en el que le ofrece al posible usuario el beneficio de pagar los 10 millones de pesos requeridos como póliza, para que pueda comprar cualquiera de sus modelos de 3 a 4 toneladas.

Mientras Chevrolet Colmotores lanzó su campaña: ¿y usted en qué va a montar su negocio?, intenta concientizar a los comprador sobre los factores decisivos a la hora de comprarse un camión de la Serie N y F, con tecnología Usuzu. Uno de ellos y el más importante de todo, antes que el precio, es que son los perfectos escenarios para poner a producir el negocio.

Según Alexander Peña, gerente comercial de buses y camiones Chevrolet, cada uno de los modelos de la marca tiene el respaldo de GM Colmotores, como el mejor socio, gracias a una amplia red de concesionarios y puntos de distribución y a un portafolio de productos rentables, con óptima tecnología y de excelente calidad

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