CONFIRMAN LA ELECCIÓN DEL ALCALDE DE MALAMBO

CONFIRMAN LA ELECCIÓN DEL ALCALDE DE MALAMBO

El Consejo de Estado confirmó la sentencia proferida por el Tribunal Administrativo del Atlántico el 6 de octubre de 1995 a través de la cual denegó la petición de nulidad de la elección de Adalberto Llinás Delgado como alcalde de Malambo.

11 de junio 1996 , 12:00 a. m.

La sala de lo Contencioso Administrativo, sección Quinta del Consejo de Estado, luego de analizar el recurso de apelación que presentó Alvaro José Rosales Donado, estableció que no había motivos para anular la elección de Llinás Delgado.

En la demanda inicial, instaurada en el Tribunal Administrativo del Atlántico, el demandante argumentó que el Alcalde fue elegido contra expresas prohibiciones legales y constitucionales previstas en el Artículo 316 de la Constitución Nacional y 86 de la Ley 136 de 1994 por no residir en el Municipio y su cédula no estar inscrita en la población.

De acuerdo con el Tribunal, la queja se basó en que Llinás Delgado no podía ser Alcalde ya que nunca había residido en Malambo quedó sin peso luego de que la defensora Lilibeth Llinás probó que éste había residio en el Municipio bajo los términos previstos por la ley.

Llinás Delgado residió en Caracolí, corregimiento de Malambo, a partir del 27 de agosto de 1994, luego de que Esteban Fontalvo Meza, le cediera un bien inmueble en calidad de arrendamiento, según escritura 140 de la Notaría Unica de Santo Tomás.

Durante los dos años previos, Llinás Delgado había trabajado en el municipio de Malambo con las empresas Acerías de Colombia y Acesco.

Con respecto a que el Alcalde presentó al momento de su inscripción como residencia la vivienda ubicada en la carrera 50 No 74-126 de Barranquilla, El Tribunal confirmó que éste pudo vivir en dicha ciudad porque Malambo hace parte del Area Metropolitana, ó entidades administrativas formadas por un conjunto de dos o más municipios integrados alrededor de un núcleo o metrópoli vinculados entre sí por estrechas relaciones de orden físico, económico y social.

Con respecto al contrato de arrendamiento manifestó que no fue allegado el original lo que además de ser dudoso no prueba plenamente el requisito de que viviera en Malambo porque muchos médicos atienden a los pacientes desde su propio consultorio.

Después de analizar la petición del demandante y las causas que exponía más la sentencia del Tribunal Administrativo, el Consejo de Estado considera que este último actúo basándose en las normas constitucionales por lo que ratificó el fallo proferido el 6 de octubre de 1995.

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