EL JUGLAR DE LA PALABRA

EL JUGLAR DE LA PALABRA

Que le pica la lengua, le pica. Desde hace rato. Desde siempre.

14 de junio 1996 , 12:00 a. m.

Por eso, Misael Torres no se detiene. A cambio propone nuevas concesiones: inventar, imaginar, charlar, juglariar . Y regodearse con sus anécdotas: Un amigo me contó un cuento asirio y sabe qué descubrí?, que en él, en ese pequeño relato antiquísimo, estaba el origen de los zapatos modernos , cuenta Torres.

Rápido, juguetón con las historias, habitante de barrios, pueblos y ciudades, este juglar de la era moderna así se define se la ha pasado una buena parte de su vida recorriendo el país y el mundo. A donde vaya hay un amigo . Y a donde vaya, descubre una historia.

Su oficio, más que cuentero o narrador oral, es ser juglar. Juglar de esos que van de pueblo en pueblo contando historias reales creadas e inventadas por él mismo.

Y entonces todo parece un relato lleno de fantasías.

- Alguna vez me fui para el Carnaval de Rionegro, solo que como no sabía las fechas llegué tres meses antes. Eso me sirvió, pues aprendí la forma como se monta un carnaval .

- En el 82, cuando participaba en un festival de teatro en Oporto, Portugal, presenté una serie de relatos. Cuando terminé mi actuación me dijeron: hombre, qué buenos tus cuentos indígenas. La cuestión es que no eran relatos indígenas, eran relatos extraídos de la cultura griega .

- Armarse de valor y partir de cero. Como la vez que me quedé a propósito sin un centavo y echando dedo y tocando charango llegué hasta Manizales .

- Este trabajo ha ganado espacio en la actualidad. Por eso digo: hay que ganarse el pan con el sudor de la... lengua .

Desde Taganga Y se trajo su cuento. Y lo desarrolló. Y se lo echó a todos. Y ahora se encuentra en la Sala Acto Latino presentando su último montaje titulado Teatro de las Tradiciones Orales.

En Taganga estuve dirigiendo una sala, donde presentábamos algunas obras. Ahora estamos en Bogotá, donde las pequeñas salas quieren abrirle las puertas al teatro de base , asegura Torres.

Conocedor él, trotamundos de esos que se subieron a las flotas de carretera, viajero de lugares tan exóticos como Vaupés, Misael Torres aparece entonces con cuentos creados a su imagen y semejanza: Todos los relatos han sido vividos por mí. 26 años en la profesión me dan la experiencia de la palabra .

Asiria, Taganga, Grecia, Roma, Bogotá... escalas de un viaje en el que este juglar de facciones aindiadas así se describe él se ha divertido divirtiendo a la gente.

Estaba en la plaza de Riosucio con mi guitarra y me dio por contar cuentos de mi vida. Primero me escucharon unos cuantos. Luego 20 personas. A las diez de la noche había en la plaza cerca de 200... .

Cifras que van, que persiguen, que rodean a Misael Torres cada vez que sube al escenario. Cifras que seguirán, sin duda, mientras la palabra continúe siendo ama y esclava de este juglar, un contador de historias que las ha vivido todas.

Sala Acto Latino. Carrera 16 N 58A-55. Todos los viernes y sábados de junio a las 8:00 p.m.

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