NUESTRAS UNIVERSIDADES

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Colombia, observada desde adentro o desde el exterior, a pesar de su notable crecimiento económico, tecnológico o científico, indiscutiblemente vive una creciente y muy aguda situación de corrupción, agresividad, violencia e impunidad.

19 de abril 1995 , 12:00 a.m.

Contra todo lo que se pueda imaginar, la cruda realidad nos dice que los actores de estos males sociales no son exclusivamente personas iletradas, sino por el contrario, que cada vez más estos actores tienen grandes conocimientos tecnológicos, científicos y profesionales y muchas veces han sido los más destacados alumnos de las universidades colombianas, norteamericanas o europeas.

Es de notar entonces, que la universidad en Colombia enseña ciencia y tecnología sin preocuparse mayormente por la situación humanística de los alumnos. Por tanto, está corriendo el riesgo de impartir conocimiento técnico y destrezas al servicio de la corrupción y de la barbarie. La universidad no sabe a quién está armando. (Al respecto, es conveniente recordar el Gulag o los campos de concentración de Hitler en donde se ejerció la barbarie científica ).

Humanizar es el objetivo: Se quiere humanizar a los estudiantes, convertirlos en ciudadanos de bien que les sirvan al país desde sus diferentes profesiones.

Razones: La universidad tiene la oportunidad histórica, el compromiso y la misión inaplazable de humanizar a sus estudiantes para afrontar el momento actual y el futuro de Colombia.

La ciencia y la tecnología deben ponerse en manos de aquellas personas que por sus calidades humanas ofrecen las mejores garantías para hacer buen uso cultural y social del conocimiento.

Cuestionamiento a la universidad: Qué entiende por humanismo la universidad? Qué ideal humano tiene? A la universidad realmente sí le corresponde el papel de humanizar? Está la universidad interesada en humanizar? Se puede humanizar sin comprometerse con cierto tipo de valores y costumbres culturales? Por su carácter de pensamiento abierto y aséptico, a la universidad se le dificulta comprometerse con cualquier tipo de humanismo ya que sería comprometerse con costumbres y valores culturales específicos? A los grupos de corrupción que no son precisamente una entelequia en Colombia les interesa que la universidad les prepara a sus propios verdugos? Cómo actúan estos grupos? Son poderosos? Cuáles argumentos esgrimen? Dificultades hipotéticas: Antes de presentar propuestas para iniciar un proceso de humanización en profesores y alumnos dentro de la universidad, se señalan algunas dificultades que aquí se plantean como hipótesis con el ánimo de organizar el razonamiento y la discusión.

1. La universidad en Colombia basa su prestigio en preparar a sus estudiantes en el manejo de tecnologías, y en el mejor de los casos en la formación intelectual y racional del alumno dentro de una especialización. Es decir, refina una sola fracción del alumno. En el supuesto de concederle alguna importancia a la formación humanística, ésta se considera peyorativamente, aun por los alumnos, denominándola costura . Se cree además que la formación humanística del estudiante es de la exclusiva responsabilidad de éste, que debe adquirirse fuera de la universidad. (Podría pensarse que la universidad asume una posición cómoda para no entrar en discusiones de tipo filosófico, religioso o cultural. Algo del avestruz).

2. El ejercicio del humanismo invariablemente está comprometido con un tipo de cultura y con formas particulares de ver las cosas. El humanista no lo es en abstracto, ni teóricamente, sino que para serlo debe enraizarse en valores culturales y costumbres concretas y reales.

3. Existen grupos de corrupción dentro de la sociedad colombiana con intereses particulares, cuya fuerte y enconada posición impide que la universidad se humanice. (En río revuelto... ) 4. A veces se confunden los valores democracia y tolerancia con la falta de compromiso con otros valores.

5. Las corrientes filosóficas imperantes hoy, y los modelos de desarrollo son eminentemente económicos, pragmáticos, utilitaristas y conducen a pasar por encima de los demás con tal de obtener dinero o poder.

6. Un grupo numeroso de profesores de la universidad, particularmente los que enseñan en las carreras técnicas, está formado dentro de este concepto del desarrollo, y su único horizonte se convierte en la especialización.

7. Existe un bloqueo mental voluntario que encierra a profesores y alumnos dentro del campo aislado de la especialización, impidiéndoles mirar la relación de su tema con la totalidad del conocimiento y de la cultura. En otras palabras, desconocen el sentido humano y social de su profesión. Esta pertinaz actitud, que entre otras cosas se convierte para muchos en motivo de orgullo, de prestigio y de reconocimiento social, ha hecho que nuestras generaciones mutilen voluntariamente su capacidad innata de desarrollar otras posibilidades o potencialidades, a las cuales, por su misma naturaleza humana, están llamadas a liberar a plenitud.

8. La universidad se ha convertido en la moderna Torre de Babel. Cada especialización ha ido construyendo en el ejercicio diario de sus investigaciones un lenguaje propio (algunas veces presuntuoso), constituido por vocablos irregulares y caprichosos que conforman un muro que impide la necesaria comunicación con las demás ciencias, profesiones o actividades.

9. Los estudiantes, inmersos en el babelismo , abrumados de términos, de vocablos, de filosofías decantadas y refinadas intelectualmente pero no vividas en la práctica cotidiana, terminan por creer que todo lo que se dice no son más que puras palabras. La juventud está reclamando la vivencia habitual de los valores que tanto se exponen y promulgan tanto en la universidad como en esta sociedad en crisis.

10. El estudiante, mientras más tiempo permanece en la universidad, más unidimensional o especializado se vuelve, en desmedro de su formación integral y humanística. Pierde particularmente su creatividad y muchas veces la esperanza en todo lo que no sea dinero o poder.

11. Los esfuerzos aislados de algunos profesores por humanizar a sus estudiantes dentro de la universidad se contrarrestan con la influencia de la mayoría. Después del esfuerzo, le queda apenas al profesor la ingenua esperanza de haber iniciado en pequeño una revolución silenciosa.

12. A medida que la sociedad va corrompiéndose se depuran las nociones de moralidad (Marcel Proust): Naturalmente esa depuración es producto de una minoría infinitesimal que no alcanza a llenar los inmensos dominios de la impopularidad (Abel Naranjo Villegas).

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