EL SITIO. HOTEL SOUTH WEST BAY

EL SITIO. HOTEL SOUTH WEST BAY

El mundo es tan grande, que pocas cosas se llaman por su nombre. Providencia parece la excepción: la modistería se llama Modistería, el taller se llama Taller, la panadería se llama Panadería. No hay títulos ni renombres.

15 de junio 1996 , 12:00 a.m.

Esta isla del Archipiélago de San Andrés no necesita más adjetivos que aquellos con los que fue adornada: altas, verdes y contorneadas montañas; océano de azules increíbles; miradores como para alquilar mecedora...

En Providencia, los relojes constituyen un lujo innecesario. Las horas se olvidan pronto, y se olvidan los días. El tiempo tiene su propio ritmo, y la idea del afán no existe en ese trozo de paraíso colombiano que se erige, imponente, en el mar Caribe.

Aunque San Andrés ha sido, de tiempo atrás, muy apreciado por el turista, Providencia es poco conocido. Allí el visitante no encuentra discotecas y salones de juego, pero en cambio puede hallar el verdadero descanso: el de la contemplación de la naturaleza, el baño de mar en límpidas playas algunas tan privadas como la de los enamorados, la opción de caminar descubriendo a su paso los más diversos ángulos para apreciar el mar y las montañas, relax total.

El hotel South West Bay, el más reciente de la isla y el último al que se le otorgó licencia, constituye una opción ecológica muy agradable para las vacaciones. Los cuartos ofrecen todas las comodidades, y el hotel se encarga de un maravilloso recorrido por la gastronomía isleña, en la cual se destacan el cangrejo, el rondón, el arroz con coco y la barracuda, entre otras especies del Caribe.

Desde sus terrazas, y en compañía de un ron, el atardecer sobre el mar puede convertirse en una experiencia para jamás olvidar.

A pocos pasos del hotel se puede alquilar (por tres mil pesos la hora) una motocicleta fácil de conducir, y ella es suficiente para enfrentarse a los diversos parajes de la isla, e incluso se puede llegar hasta la isla de Santa Catalina, que está comunicada a Providencia por un puente de madera.

La próxima semana comienza el Festival de Providencia, una fiesta maravillosa que incluye tradicionales carreras de caballos en la playa, que convocan apostadores de todo el Caribe. Estas fiestas coinciden con la temporada de cangrejos, pues en estos días bajan de la montaña hasta el mar para aparearse: son inofensivos, y el espectáculo es digno de la National Geographic.

A Providencia se llega fácilmente desde San Andrés a bordo de un avión Casa de Satena. AeroRepública cuenta con planes al respecto.

*Esta nota se realizó gracias a una invitación de las aerolíneas y el hotel South West Bay.

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