YELTSIN Y ZIUGANOV: DOS ESTILOS, DOS RUSIAS

YELTSIN Y ZIUGANOV: DOS ESTILOS, DOS RUSIAS

Si algo ha probado la campaña hacia las elecciones presidenciales rusas del domingo es que, gane quien gane, este gran país está irremediablemente dividido.

14 de junio 1996 , 12:00 a.m.

Rusia ya no es lo que era le dicen a uno los liberales. Rusia nunca será lo que quiere occidente , contestan los comunistas. Unos y otros tienen razón. Y la prueba de cuánto en este país pesa el pasado y de qué tanto ha cambiado el presente no es tanto que la competencia por el primer puesto del Estado sea entre un comunista y un liberal, sino las campañas que ambos han adelantado para conquistarlo. Yeltsin y Ziuganov se dirigieron estas semanas a dos países distintos.

Yeltsin: las nuevas técnicas El Kremlin volcó en masa el aparato de Estado, sus medios financieros y su control de los medios de comunicación al servicio de la reelección. Pero, a diferencia de la tradición soviética, lo ha hecho de un modo totalmente novedoso en Rusia, adoptando por completo las reglas del juego electoral occidental, pues toda la conducción práctica de la campaña, la publicidad, la imagen y la conducta del candidato-presidente se entregaron a firmas privadas profesionales.

De la imagen de Yeltsin se ocupó la agencia de publicidad Nikolo-M, quien cambió la imagen de hombre enfermo y con inclinaciones alcohólicas a un nuevo Yeltsin, el que subió con paso firme el miércoles al escenario donde decenas de miles lo recibieron en el concierto de rock de cierre de campaña en Moscú. Así, vestido impecablemente, bromista, con un aura de decisión y abierto a la gente que le ha dado la mano por miles, se condujo a lo largo de toda la campaña.

Sus viajes fueron confiados a la Agencia de Comunicaciones Intelectuales, ligada a un grupo de sicólogos, especializado en relaciones públicas. Según el semanario Novedades de Moscú, sus expertos viajaron a cada una de las casi 25 ciudades que visitó Yeltsin por toda Rusia a detectar las inquietudes y el ánimo de la gente para preparar científicamente el terreno.

La publicidad de televisión, diseñada por periodistas profesionales que hace un par de años crearon la firma Fondo de Política Efectiva, compite por su calidad con cualquier campaña occidental.

Ziuganov: hormiga soviética El candidato comunista actuó de modo opuesto. Su campaña, al lado de la de Yeltsin, para cualquier analista occidental luce lastimosamente falta de medios e ingenio. El jefe de la campaña, Valentín Kuptsov, es un viejo funcionario comunista, cuadriculado a la soviética. Los consejeros del candidato fueron especialistas de la Duma, intelectuales de izquierda o nacionalistas. Y su papel en ningún momento se compara al de los tiburones del marketing electoral que asesoraron a Yeltsin.

El acto de cierre de la campaña comunista fue, como en tiempos soviéticos, en el recinto cerrado del Estado Luzhinikí y se organizó como Congreso del bloque que lo respalda. Hubo músicos, pero cantaron temas de la vieja guardia.

Los comunistas no hicieron propaganda en televisión y dispusieron, por otra parte, de mucho menos medios financieros que Yeltsin. Se dedicaron al trabajo hombre a hombre , tradicional en su organización y en Rusia. Por toda Rusia cerca de 22 mil organismos de base trabajaron como hormigas repartiendo volantes, pegando carteles, golpeando puertas y hablando con todo el mundo. La consigna de Ziuganov a cada uno de los 25 millones de votos de las parlamentarias de diciembre, tenemos que sumar otro , dirigía esta actividad tan frenética como invisible.

Eso sí, como sus rivales, Ziuganov viajó infatigablemente por todo el país.

El día 16 dirá La oposición entre el comunista Ziuganov y el reformador Yeltsin, como lo demostrará el nuevo presidente, sea quien sea, es más fabricada por los medios que sustentada por la realidad. Sus campañas reflejan que ambos hablan a países distintos.

Uno afirmaba en las encuestas que votaría por el presidente reformador; el otro mentía o se negaba a hablar a los sociólogos de modo sistemático. El primer país veía con gusto a los candidatos bailar; al otro le producían el horror de improperios importados. Una Rusia está convencida que la publicidad ha surtido sus efectos; la de al lado que eso no es más que una cobertura y que Yeltsin, de cualquier modo, seguirá en el puesto.

Este domingo dirá qué país es más numeroso. Según las encuestas, los métodos occidentales de Yeltsin han demostrado que ya funcionan en la nueva Rusia: su mercancía-candidato pasó de 8 por ciento a 36 por ciento en el gusto del consumidor-elector.

Ziuganov, empero, con su conducta acartonada y tradicional, sigue tercamente en torno al 20-24 por ciento, argumento en favor de que el otro país, de todos modos, sigue prestando oídos a las viejas formas de la política.

El día 16 decide, por supuesto, quién tendrá la mayoría. Pero, gane quien gane, las dos Rusias seguirán coexistiendo y seguramente siendo fuente de conflictos. Estos cinco años, que han cambiado tanto en Rusia, la dejaron, además, irremediablemente dividida.

Breves SEGN EL INSTITUTO de sociología de Rusia, los sondeos sobre las eleccio nes pueden considerarse poco confiables pues pronosticar el compor tamiento de un ruso es extremadamente difícil ya que a menudo no sabe que hará al si guiente día .

EL PRESIDENTE esta dounidense Bill Clinton elogió ayer a las autori dades rusas por la plani ficación de las elecciones del domingo y dijo que Washington respetará cualquier decisión que tome el electorado ruso.

EL MANDATARIO ruso, Boris Yeltsin, ad virtió ayer que, en caso de que el candidato comu nista, Guennadi Ziuga nov, gane los comicios presidenciales del pró ximo domingo, las conse cuencia serán terribles para el país.

IGUALMENTE YELTSIN expresó su alarma por la división en las filas reformistas que pueden atomizar las fuerzas del electorado y facilitar una victoria del enemigo.

Y EL ENEMIGO, o sea, el líder comunista Gennady Ziuganov, contraa tacó señalando que la res ponsabilidad por el mortal atentado perpetrado en el metro de Moscú, en el que murieron 4 personas, recae en la po lítica reformista del presidente Yeltsin.

OTROS RIVALES de Yeltsin se lanzaron tam bién lanza en ristre con tra el mandatario acusándolo de despilfarra el dinero de los fondos federales para su campa ña a la reelección.

EN LOS COMICIOS que se realizaron por an ticipado en un barco pes quero que navega en aguas argentinas, Ziuganov se impuso al presi dente ruso por 37 sufra gios a 6.

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