150 DAMNIFICADOS DEJÓ EL INVIERNO EN DOSQUEBRADAS

150 DAMNIFICADOS DEJÓ EL INVIERNO EN DOSQUEBRADAS

Con un aguacero interminable se empezó a sentir ayer la llegada del invierno al municipio de Dosquebradas (Risaralda), donde por lo menos 150 personas perdieron su techo y dos estarían desaparecidas.

18 de abril 1995 , 12:00 a. m.

Además, los derrumbes dejaron a más de 300 habitantes de la zona rural sin acueducto.

Se estima que las pérdidas ascienden a los mil millones de pesos representados en viviendas y cultivos arrasados.

El alcalde local, Germán Aguirre Muñoz, calificó la situación como muy complicada y pidió ayuda de los Gobierno Nacional y Departamental para atender a quienes resultaron damnificados en este municipio, que se localiza en el área metropolitana de Pereira.

Según el funcionario, el mayor problema representa el acueducto de la zona rural, pues una avalancha lo arrasó completamente.

La información en las afueras del área urbana era incompleta por los daños en vías rurales, según las autoridades.

Solo en la vereda El Chaquiro una avalancha de lodo y rocas dejó a treinta familias damnificadas.

Aguacero prolongado Las lluvias se iniciaron desde la tarde del domingo. Al anochecer sobrevinieron derrumbes que se llevaron a su paso varias viviendas en el barrio Los Pinos de este municipio.

Por lo menos en 20 puntos de la carretera que conduce a este lugar, toneladas de lodo y piedras taponaron la carretera.

Hasta el momento no se conoce de víctimas, pero las autoridades iniciaron la búsqueda de dos personas que aparentemente se desplazaban en una motocicleta, y estarían atrapadas en un derrumbe. No se tenía anoche ninguna precisión sobre sus identidades El invierno se extendió en las veredas Aguazul, El Estanquillo, Santa Ana, La Unión, Filobonito, La Unión, La Cima, la Esmeralda, Guayacales y Primavera, donde los fuertes aguaceros inundaron unas 20 fincas y causaron grandes daños en los acueductos y alcantarillados.

Varias de esas localidades quedaron sin servicio de agua.

Un equipo de ingenieros y geólogos de la gobernación de Risaralda se desplazó a la zona del desastre para evaluar los daños.

Numerosos afectados por la emergencia, entre las que se cuentan niños y ancianos, tuvieron que dormir a la intemperie pues perdieron sus viviendas y todos sus enseres.

Hemos perdido todo, absolutamente todo , manifestó un campesino afectado por el desastre.

Cuerpos de rescate de la Defensa Civil, Cruz Roja, Bomberos y el Comité Local de Emergencia se encuentran en el lugar de los hechos para atender a los damnificados quienes serán reubicados en hogares de paso.

Estragos en el Valle Tuluá y Buga Al rededor de 250 damnificados, 20 hectáreas de cultivos anegados y más de tres casas destruidas, dejó el invierno en varios municipios del centro del Valle del Cauca.

Las localidades afectadas fueron Andalucía, Tuluá, Buga y San Pedro. Cerca de 40 barrios resultaron inundados, dejando pérdidas materiales calculados en 1.200 millones de pesos.

La situación más grave se presentó en Andalucía. Allí las aguas alcanzaron un nivel de dos metros, en barrios como San Vicente, Ricaurte, La Isla, La Estación y La Floresta, tras desbordarse el río Morales, la quebrada Colenillo y la quebrada Sabaletas. Así mismo, resultaron inundados los corregimientos de El Salto, Campoalegre, Madrevieja y Sanjón de Piedra.

Nueve hectáreas de cultivos de sorgo, soya, maíz, caña y frutales, fueron arrasados en esa localidad. Los 43 damnificados de Andalucía fueron ubicados en el Club de Leones y en las instalaciones del colegio Simón Bolívar.

En Tuluá una casa de desplomó y tres más amenazan con irse al suelo en el barrio El Jardín. Resultaron afectados sectores aledaños a la industria Levapan, cementerio Los Olivos, hospital viejo y el pabellón de tuberculosos.

En esos lugares, al rededor de 130 personas perdieron todas sus pertenencias, según informó el comandante de guardia del Cuerpo de Bomberos, Martín Emilio Prada. Los documentos de archivo de oficinas como la secretaría de Tránsito de Tuluá, también fueron afectados y por la turbiedad de las aguas, el servicio de acueducto tuvo que ser suspendido.

Situación similar se vivió en Buga, donde se desbordó la quebrada que bordea la vereda Manantial, del corregimiento de Quebradaseca. Allí fueron evacuadas de emergencia seis familias y no se reportaron pérdidas humanas ni materiales. Así mismo, en el barrio El Jardín, al sur de la ciudad, se produjo el represamiento de las quebradas La Honda y La Pachita, dejando afectadas unas 30 viviendas.

De otra parte, el invierno continuaba recrudeciéndose en Nariño, donde las lluvias no han cesado desde hace tres días. En Pasto, varios barrios de la zona periférica se han visto inundados. El viernes pasado una de esas edificaciones se derrumbó cuando sus ocupantes ya habían sido evacuados.

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