GREMIOS RECHAZAN NUEVOS APORTES

GREMIOS RECHAZAN NUEVOS APORTES

Los principales gremios económicos del país rechazaron ayer tajantemente la propuesta del Gobierno de imponerles un nuevo aporte sobre las ventas.

18 de abril 1995 , 12:00 a.m.

El ministro de Desarrollo, Rodrigo Marín Bernal, les reveló ayer a los industriales que en el proyecto de reforma tributaria que será presentado hoy al Congreso se incluirá un aporte parafiscal de 0,5 por mil sobre las ventas netas, para un fondo de desarrollo tecnológico.

Se trata de un nuevo tributo, similar al que hacen para el Sena, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar o las Cajas de Compensación.

Cuando concluyó la reunión, en la cual Mindesarrollo no aclaró la propuesta, los empresarios salieron indignados porque consideran que no soportan un aporte más.

El presidente de la Asociación Nacional de Industriales, Carlos Arturo Angel, dijo que por ningún motivo aceptan la propuesta. Pidió, en cambio, que se transforme al Sena, que está recibiendo muy buenos recursos y no cumple la misión para la cual fue creado.

Los aportes de 0,5 por mil implican que una empresa que realice ventas por 100.000 millones de pesos en el año, tendría que destinar 50 millones de pesos al fondo tecnológico.

El ministro de Hacienda, Guillermo Perry, entregará hoy oficialmente al Congreso el controvertido proyecto de ley de reforma tributaria.

Los industriales y el Gobierno se enfrentaron ayer, porque a un día de la presentación del proyecto de reforma tributaria, conocieron que les quieren aplicar otro impuesto para desarrollo tecnológico.

En la sesión ordinaria de análisis de la política industrial, el ministro de Desarrollo reveló a los principales dirigentes empresariales del país que en la reforma tributaria se incluiría un artículo que plantea una contribución parafiscal de 0,5 por mil sobre las ventas de los principales sectores productivos.

Lo anterior implica que por cada 2.000 pesos de ventas netas, las empresas tendrían que aportar un peso para el Fondo de Cofinanciación para la Innovación y el Cambio Técnico. Por ejemplo, una empresa que realice ventas por 100.000 millones de pesos al año terminaría aportando 50 millones de pesos.

Si tomamos el caso de Bavaria, que el año pasado realizó ventas por más de 500.000 millones de pesos, terminaría aportando alrededor de 250 millones de pesos.

Aunque el Mindesarrollo insistió en que no se trata de un nuevo impuesto, sino de un aporte parafiscal , que busca hacer más competitiva la industria, los dirigentes gremiales se opusieron radicalmente a la propuesta. Consideran que de una u otra forma, se trata de una nueva carga tributaria.

Los aportes parafiscales son los que hace el sector productivo, a modo de impuestos, pero que no van al presupuesto nacional. Es el caso del 2,0 por ciento que se aporta al Sena, el 2,0 por ciento que se aporta al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y otro tanto para las Cajas de Compensación Familiar.

El presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), Carlos Arturo Angel, dijo en diálogo con EL TIEMPO, que por ningún motivo aceptan que les impongan nuevas contribuciones.

Recordó que la propuesta de cobrar un 0,5 por mil sobre las ventas no solo resultará ser una pesada carga para las empresas, sino que lo más probable es que no sirva para nada, como sucede hoy con los aportes al Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena).

De acuerdo con los balances empresariales presentados en marzo pasado, un grupo de 13 grandes compañías que registró ventas por 1,4 billones de pesos, tendría que desembolsar para el mencionado fondo unos 700 millones de pesos.

El presidente de la Andi dijo que antes de pensar en un nuevo aporte, el Gobierno y el Congreso deberían ocuparse de estudiar a fondo la situación del Sena, para el cual están aportando el 2,0 por ciento de la nómina y no ha logrado los objetivos para los cuales fue creado.

Recordó que el Sena recibe el año alrededor de 350.000 millones de pesos, pero no solo está preparando muy pocos trabajadores, sino que lo hace en programas que ya no les interesan a los industriales.

Pero hay más. Angel recordó que de acuerdo con la ley que reformó el Sena, si un empresario eleva su aporte a 3,0 por ciento de la nómina, puede retirar el equivalente a 2,0 por ciento para montar su propio centro de preparación tecnológica de sus trabajadores. Pero les han puesto tantas trabas, que el sistema no ha podido operar.

Concluyó que con el alto nivel de aportes que están haciendo los empresarios, es más que suficiente para lograr un adecuado desarrollo del país.

Falta claridad Para los empresarios la propuesta no es clara. Los industriales se preguntan qué les ocurrirá a quienes estén ligados a dos cadenas productivas y estén afiliados a dos gremios (por ejemplo a Cornical y la Andi), tendrían que cancelar dos veces su aporte? Tampoco entienden cómo se haría la retención y de qué manera se manejaría los recursos obtenidos. Algunos piensan que podría convertirse en un barril sin fondo, como ha ocurrido con aportes similares.

Para el presidente de Acopi, Jaime Alberto Cabal, puede ser contraproducente crear un aporte parafiscal porque desestimula la creación de empresas. Pero lo que más preocupa, anotó, es que nadie puede asegurar sus buenos resultados, ya que las experiencias no son las mejores .

El ministro de Desarrollo, Rodrigo Marín Bernal, quien está al frente de esta iniciativa, no quiso profundizar sobre el tema y aclaró que es solo una propuesta para que el Congreso de la República la analice y discuta.

El ministro recordó que lo que se busca con este tipo de iniciativas es mejorar la competitividad de las empresas y el mayor crecimiento de la economía colombiana.

Los primeros pasos sobre la propuesta se dieron en el Consejo Nacional de Competitividad, donde se anunció la creación de un sistema integral de apoyo a la creación de centros tecnológicos y donde uno de los sistemas propuestos fue la creación de contribuciones parafiscales.

Sin embargo, algunos representantes de los empresarios señalaron que los miembros del Consejo de Competitividad están a título personal y no en representación del sector productivo.

Por esa razón, los empresarios consideran que no hubo una verdadera concertación, que es el otro pero que le ven a la iniciativa.

Otros industriales coincidieron en señalar que es un nuevo desestímulo que se le suma a los mayores tributos que trae la reforma tributaria, que pone a dudar cada día más a quien quiera crear industria.

El presidente de Fedemetal, Gustavo Tobón Londoño, manifestó su preocupación frente a tal iniciativa y aseguró que la experiencia no ha sido la mejor. Además, frenaría el proceso de tecnificación en el interior de las propias empresas , indicó.

Los recaudos se harían por sectores productivos. Por ejemplo para el centro de desarrollo tecnológico del Cuero el aporte lo harían los afiliados a Cornical, Asocueros y Fedecurtidores, mientras que para el de textiles y confecciones lo harían los afiliados a Asconfección, Acopi y la Andi.

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